La Concertación y Elecciones 2009: ¿Gestionando la derrota?
Dec. 22 , 2008
Algunos comportamientos de las cúpulas de los partidos de la Concertación parecen indicar que estos están concientes y saben, claramente, que la próxima elección general estaría perdida, al menos en lo que se refiere a su aspecto “presidencial”, no así el parlamentario. Este último punto es relevante.
El proceso de fragmentación (y debilitamiento) de la Concertación ya es un hecho.
El PRI, conformado por ex–DC así como el reciente proyecto multiforme del precandidato presidencial Alejandro Navarro y su MAS (Movimiento al Socialismo) parecen confirmarlo. A esto sumemos la búsqueda por incorporar al PC a un pacto concertacionista, enfocado justamente a obtener ganancias en el ámbito parlamentario, lo que se explica por un intento, casi desesperado, por ir a buscar los votos de esa izquierda extraparlamentaria tan necesaria frente a las fuerzas centrípetas que acosan al conglomerado oficialista.
Frente a este impulso por reforzar parlamentariamente la futura Concertación, aparecen las firmes reticencias de la Democracia Cristian a tal proyecto. Este comportamiento democratacristiano no debe sorprendernos ya que mientras más se refuerce el sector “progresista” de la Concertación, más se debilita el poder político de esta sección de la DC. Y no nos olvidemos del Partido Radical que en su afán por lograr acaparar una mayor presencia tanto en los medios como al interior de esta alicaída alianza concertacionista, se encuentra impulsando la candidatura de José Antonio Gomez.
¿Que lecciones podemos sacar a priori? Los partidos “grandes” de la Concertación están sufriendo la revancha de los “chicos”. Un fenómeno que describiría como “cupular” o de “caudillismo concertacionista” está tomando el control de este conglomerado. Este hecho responde a una lógica clara: las cúpulas que nunca tuvieron acceso directo al núcleo del poder de la Concertación, hoy aparecen como las fuerzas que podrían dar el control del Congreso a los “grandes” o en su defecto impedirlo. La revancha se ha cristalizado, y estos grupos tienen conciencia de su actual poder, pero sobre todo del que podrían lograr en el Congreso del 2010.
En resumen: los partidos de la Concertación están usando utilitariamente a sus pre candidatos presidenciales a fin de mejor negociar a sus candidatos parlamentarios. El objetivo final no es imponer el próximo Presidente de Chile, sino que las diferentes candidaturas refuercen sus aparatos parlamentarios. El objetivo final: que bajo un gobierno de Sebastian Piñera, la Concertación al menos tenga el control de Congreso.
La postura del (¿pre?) candidato Insulza en nada ayuda a la Concertación, pero de alguna forma refuerza la idea de un conglomerado oficialista que está relativamente conciente que las próximas elecciones presidenciales están prácticamente perdidas, a no ser que un hecho sorprendente transforme radicalmente el escenario (en política esto es habitual).
Por otro lado, las profundas divisiones y “pasadas de cuenta” del PPD al PS están dando sus frutos y ejemplifican lo anteriormente señalado: el Partido Por la Democracia, con su actual postura de fuerza al no entregar el apoyo directo al candidato natural del ala izquierdista de la Concertación, José Miguel Insulza, no hace más que reforzar su capacidad de negociación parlamentaria. Poco importa si el progresismo concertacionista no tiene un candidato único, lo relevante es incrementar la capacidad de negociar cupos parlamentarios. El poder residual está allí.
La próxima elección presidencial traerá consigo una transformación del sistema político chileno, no cabe duda alguna. Apostar por el fin de la Concertación es prematuro, sin embargo podemos efectivamente estar seguros que la transformación viene a quedarse. Asociado a esto será necesario aggiornar la estructura que sostiene el sistema político chileno, en este sentido trabajar seriamente en una modernización de la institucionalidad se hace sentir. Chile necesitará una nueva Constitución, para una nueva correlación de fuerzas en el Congreso.




Como está la cosa. Y por lo que falta para el día de los comicios. Ni siquiera el Todopoderoso. Puede dar por asentado, el resultado de las elecciones. Por ahora, hacer vaticinios y conclusiones personales:
Es escribir en el viento. Ya veremos.
Posted by Juanito Vidente on December 22, 2008 at 03:30 PM CLST #
Buena reflexion...
Posted by Carlos on December 22, 2008 at 03:35 PM CLST #
Posted by Rodofo Orteaga on December 22, 2008 at 04:00 PM CLST #
Posted by HECTOR ORTIZ on December 22, 2008 at 05:40 PM CLST #
Tampoco se puede pensar que hay que cambiar la Constitución producto de una correlación de fuerzas en un período legislativo.
Posted by Ian on December 22, 2008 at 05:48 PM CLST #
Considero también importante destacar que la Alianza por Chile ya le ofrecio en algún momento a la DC unirse al conglomerado...con estos antecedentes creo que el escenario político que se viene sera interesante desde el punto de vista de renovar las alianzas y replantearse las facciones actuales.
Posted by Carolina Espinoza on December 22, 2008 at 06:33 PM CLST #
Posted by Felipe AnDreé on December 29, 2008 at 11:35 PM CLST #
Posted by Felipe AnDreé on December 29, 2008 at 11:45 PM CLST #