Fragmentación del liderazgo indigenista en Bolivia
Posted on March 17, 2009 by Cristian Leyton Salas
Un fenómeno digno de ser iluminado en esta columna está ocurriendo en Bolivia. Cuatro candidatos de origen indígena se están perfilando para las próximas elecciones presidenciales de diciembre en dicho país. Dos de origen quechua, y dos de origen aymará, incluyendo, evidentemente al actual presidente de este país, Evo Morales.
Estamos frente a lo que podríamos denominar una “fragmentación del voto indígena” en Bolivia. El sistema político boliviano, el “nuevo”, aquel en donde el electorado que decide efectivamente ya dejó de ser el mestizo, sino que ahora es fundamentalmente el indígena, está atravesando una fase de institucionalización, se está “aburguesando”(para retomar la retórica masista), es decir está subdividiéndose en torno a intereses sociales, culturales, económicos particulares, de subgrupos. Fuerzas centrípetas están actuando sobre le fenómeno panindigenista. Lo que podría denotar que un cambio mayor se está operando en la naturaleza de este fenomeno.
Evo Morales es el primer mandatario de origen indígena elegido democráticamente en Bolivia y el segundo en toda la historia política de dicho país en haber alcanzado el poder por la mayoría absoluta (el primero fue Víctor Paz Estenssoro). Dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), se hace de la presidencia de la república con un 54% del apoyo popular. Debuta la refundación de Bolivia, lográndola con la aprobación de la Nueva Constitución en febrero del 2009.
El arribo de Evo Morales al Palacio Quemado se debió, principalmente, a que contaba con el apoyo de un voto étnico aymará y quechua compacto, unido. La mayor parte de los indígenas se alinearon tras su proyecto, incluidos los liderazgos indigenistas de sus bases mineras, cocaleras, urbanas y rurales. Hoy, una vez lograda la toma del poder del aparato estatal y habiendo refundado el Estado boliviano desde sus cimientos, los indígenas bolivianos parecen estar dejando de lado la solidaridad interetnica, y se aprestan a competir, entre ellos, por el poder político de Bolivia.
El campesino cochabambino, Alejo Veliz, lanzó su campaña apoyado por el Partido “Pueblos por la Libertad y la Soberanía” o PULSO. De origen quechua, acusa a Evo de "no tener la capacidad para reflejar los intereses del pueblo boliviano". Advierte que Evo dividió al pueblo Boliviano con una política racista. Alejo aparece como el candidato indígena de “Todos los Bolivianos”, y no solo de una parte de este.
El ex Vicepresidente boliviano Víctor Hugo Cárdenas, intelectual de origen aymará, de tendencia derechista, ha dejado entrever la posibilidad de postular a la presidencia el próximo 6 de diciembre. Los amedrentamientos de los cuales ha sido objeto, como fue la “toma” y “expropiación” de su hogar, podrían terminar por favorecerle y cristalizar su candidatura, bien vista por la clase media boliviana.
René Joaquino, otro indígena quechua, actual alcalde de la ciudad boliviana de Potosí, fue el primero en anunciar que será candidato presidencial por la izquierdista agrupación política Acción Social (AS). El candidato fue claro en señalar que, "nuestra agrupación es del pueblo que quiere cambio, pero un cambio verdadero (...) Creo que no debemos ser dependientes de Venezuela, Bolivia debe ser un país independiente".
La concentración de precandidatos indígenas si bien es cierto podría generar una mayor fragmentación étnica, social, política y cultural de Bolivia, por cuanto se abre una competencia entre candidatos que pertenecen a los dos grandes (pero no únicas) agrupamientos indígenas bolivianos, quechuas y aymarás, trae también consigo una oportunidad de vaciar el sistema político boliviano de su carácter eminentemente étnico. Los candidatos dejan de promover y defender esencialmente intereses “indigenistas” para abrirse a intereses de los “otros”.
Finalmente, este fenómeno podría devolver significativas cuotas de poder a la “minoría no-indígena”, por cuanto frente a la fragmentación del voto étnico, el “Oriente boliviano”, y su población, podrían constituirse en los electores que decidan qué candidato “indígena” gobernará Bolivia y cual no.
Se aprecia que el nuevo sistema político de caracter "indigenista" boliviano se auto impuso una lógica de divide et impera, demostrando que la naturaleza humana y la política dominan en la busqueda del bien común.






atte
Posted by Alexander Schweitzer on March 17, 2009 at 02:34 PM CLT #
Usted cree que la minoria no-indigena no ha tenido suficientes cuotas de poder a lo largo de la historia de Bolivia? El problema es que las cuotas de poder-economico, que historicamente ha tenido la minoria no-indigena boliviana, han impedido una transformacion e integracion social mas equilibrada que la planteada por Morales. Esa minoria no es una victima, sino mas bien parte del problema. Si las oligarquias hubieran sido mas equitativas en Bolivia y Venezuela, no habria tema.
Posted by Diego on March 17, 2009 at 03:47 PM CLT #
Posted by Matias Varela on March 17, 2009 at 03:53 PM CLT #
Muy buen comentario.
Posted by Marcos on March 17, 2009 at 04:00 PM CLT #
Posted by Andrea on March 17, 2009 at 04:23 PM CLT #
Posted by SANDRA on March 17, 2009 at 09:16 PM CLT #
Posted by ALberto Hurtado on March 18, 2009 at 08:28 AM CLT #
Posted by david patiño bartra on March 18, 2009 at 08:30 AM CLT #
Posted by Leonor on March 18, 2009 at 08:38 AM CLT #
Posted by Gilberto on March 18, 2009 at 09:01 AM CLT #
Saludos
Posted by Gilberto on March 18, 2009 at 09:03 AM CLT #
Saludos,
Posted by Patricio Lynch on April 12, 2009 at 05:48 PM CLT #