Piñera: El Presidente-empresario

Posted on March 11, 2010 by Cristian Leyton Salas


Nadie quedó indiferente ante la presencia –masiva- de empresarios en la campaña Chile ayuda a Chile. Una presencia mediática no solo vinculada a la entrega de fondos para coronar con éxito dicho evento, sino que llamó la atención la aparición de importantes figuras del empresariado con un aire casi farandulero. Ellos querían ser visibles y lo lograron. No podía ser de otra forma, el mandatario entrante les representa, no solo como un ciudadano más, sino que sobretodo como un entrepeneur que sale de sus propias filas para gobernar a todo un país.



Piñera es un Presidente-empresario -ojo, no un Presidente "de los empresarios". La eficiencia y la eficacidad en la acción política gobernaran su conducta en el manejo de los asuntos públicos. Tal tendencia quedo ampliamente demostrada por su gabinete ministerial en donde lo técnico predomina. No es la “Derecha política”, propiamente tal, la que toma el poder, sino que más bien la Derecha económica. Para algunos el poder político factico, de naturaleza económica, deja las sombras y sale por fin a la luz. Se encarna en el Gobierno de Piñera. La promesa de un compromiso social activo y profundo, casi orgánico de los empresarios podría verse materializado con el arribo de este Gobierno a La Moneda. Al menos eso es lo que se vislumbra tomando como ejemplo el reciente acuerdo entre el empresariado y la CUT.



Hoy, la difícil y triste coyuntura dominada por los eventos que nos azotaron abre una ventana de oportunidad al nuevo Gobierno. Para los empresarios es sabido que toda crisis representa oportunidades.  La Oposición oficial no solo está institucionalmente debilitada, por la ausencia de liderazgos transversales y el proceso inacabado de desmembramiento de la Concertación, sino que también porque debe asociarse, obligatoriamente, a la idea del “Gobierno de unidad nacional”. La Oposición debe acompañar la gestion de reconstrucción.  



Asimismo, el arribo al Congreso de la Republica de la ex izquierda extraparlamentaria constituye un factor positivo para Piñera: la “izquierda dura y pura” tiene un canal de expresión legal y legítimo para promocionar sus valores, intereses y necesidades, no será necesario, al menos en el corto o mediano plazo, tener que salir a la calle para defenderlo.



De la misma manera, el terremoto y posterior tsunami están permitiendo a los círculos empresariales “limpiar” la imagen pública distorsionada o no, aquella que les hacia aparecer como actores fríos, calculadores y alejados del “sentir nacional”. Hoy los empresarios no solo están para generan riqueza y acumularla, sino que también para gestionar su uso social. El Gobierno de Piñera, quiéralo o no, les representa, los encarna, por esta razón  el éxito o fracaso de su gestión es también es de ellos.



Una nueva época política debuta hoy. La Derecha llaga al poder, fortalecida por una cohesión instrumental solo comparable a los primeros años de la Concertación. Tendremos que esperar a ver qué tipo de equilibrio se da entre aquella Derecha económica y aquella política, y en qué medida el “cambio” se cristaliza y no es una mera continuidad.



Piñera, el Presidente-empresario. Piñera, la promesa del cambio. Piñera, la gran interrogante.