Renuncia de timoneles Concertacionistas: ¿Poco y Tarde?
Posted on December 30, 2009 by Cristian Leyton Salas
Acabamos de enterarnos que Pepe Auth y José Antonio Gomez dejan la presidencia de sus respectivos Partidos, PPD y PRSD. Un medida que responde a un suavizamiento de la postura de ME-O en cuanto a apoyar, oficial y públicamente, la candidatura de Eduardo Frei.
Se busca, de toda evidencia, acelerar el proceso de cambio en ME-O, más aun cuando el ex Senador PS, Carlos Ominami, da señale en el mismo sentido. “Aún no es tarde para una rectificación profunda” de la Concertación. Se puede generar, según él mismo, “una segunda mayoría”. Aún sería posible refundar la Concertación y llevar a su candidato a un nuevo mandato. Gestos de ambos sectores que tienen como obejtivo evitar el arribo de la Derecha a La Moneda.
Tal vez es poco y tarde. Es poco, porque a la luz de la opinión pública generalizada, el daño electoral a la coalición oficialista tiene su origen en decisiones políticas de largo aliento que afectaron y siguen afectando a un espectro importante de su electorado histórico. En su momento nada se hizo. Las cúpulas partidistas, incrustadas en sus respectivos Partidos no se hiceron eco de la necesidad de “renovar el pacto”, no solo aquel que gobernaba las relaciones internas en la Concertacion, sino que sobretodo el que se mantenía con la población, con el electorado oficialista. Por la razón anterior también pare ser demasiado tarde.
Incluso podríamos decir que dichas decisiones de último minuto responden a una lectura errada de lo que acaba de ocurrir hace menos de un mes: el voto ME-O parece haberse desvanecido. Tanto así, que su estructura de apoyo político-electoral se disgregó. En otras palabras, la base dirigencial que sostenía la candidatura de ME-O se atomizó: Paul Fontaine abrazó la causa piñerista, otra parte sostiene la candidatura de Frei, otra adoptó por auto marginarse (Humanistas, por ejemplo).
En la búsqueda por acaparar y atraer el voto de ME-O, el cuerpo electoral que le brindó cerca de un 20%, el 13 de diciembre recién pasado, terminó por desaparecer como “un cuerpo de votantes”. Hoy está fragmentado.
En ausencia de una estructura partidista que entregue “institucionalidad” a ME-O, su imagen inversión política desaparece. !Y claro!, no podía ser de otra forma, por cuanto el fenómeno de Marco Enríquez-Ominami se fundamentó en base a ello: ser una candidatura anti-sistema político tradicionales. ME-O era el voto de castigo cristalizado y materializado. Hoy frente a la disyuntiva de la segunda vuelta, los votantes tenderán en parte a volver a sus fuentes originales, pero un segmento relevante seguirá utilizando su voto como uno de “punición” hacia el oficialismo.
La “refundación” de la Concertación era necesaria, pero antes de la hecatombe electoral pasada. Hoy, deberían preparar su presencia como fuerza opositora en el Congreso. Es allí donde deberán recomponer fuerzas si desean volver a ser Gobierno.
Hoy, parece ser un poco y tarde. Pero como en la Política nada está es definitivo, y “todo puede pasar”, la recomposición del conglomerado oficialista debe demostrar, si buscan el milagro, que las viejas prácticas cupulares quedaron atrás y comenzar a “gobernar” y “autogobernarse”, más que nada, bajo la lógica de una democracia participativa y no tanto representativa.



