Militarización de Las Malvinas/Falklands

Posted on February 09, 2012 by Cristian Leyton Salas

Si observamos el mapa sudamericano, específicamente las islas adyacentes a las costas de del Cono sur sudamericano, tanto en su espacio pacífico como atlántico constataremos que las únicas islas que no pertenecen a un país ribereño continental son Las Malvinas/Falklands. Este archipiélago isleño está separado de Argentina por tan solo 464 kms, del Reino Unido: 12. 276 kms. No obstante lo anterior, esta actitud “colonialista” no es únicamente inglesa, ni es la excepción a la regla en el espacio americano. Las islas Saint Pierre et Miquelon, francesas de origen, por ejemplo, están a tan solo 25 kms de las costas de Canadá. En El Caribe, las islas de nacionalidad francesas, inglesas y holandesas abundan y constituyen espacios soberanos consolidados. No es la presencia de territorios de ultramar  lo que genera aprensiones o percepciones de inseguridad, sino que el valor geopolítico y geoestratégico que determinadas clases políticas les asignan. 

Un aspecto central, desde el punto de vista histórico, es que las islas son absorbidas soberanamente por el Reino Unido en 1833, en momentos en que Argentina aún no existía como entidad estatal moderna –tan solo en 1861 nace la “Argentina” como Estado unitario. Los ingleses ejercen un poder soberano de facto por 180 años sobre el archipiélago, no obstante que dichos territorios de ultramar están incluidos en el Comité Especial de Descolonización y son identificados como territorios no autónomos. En otras palabras, son considerados, por la ONU como una colonia subyugada al poder de la metrópolis inglesa. Bajo la lógica anterior, es deber de este Comité aplicar sobre Las Malvinas/Falklands la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, lo que implica en el acápite numero dos de la Declaración que los pueblos “tienen el derecho a la autodeterminación”. Lo precedente, si se aplica a la problemática isleña, implica que la visión británica se impone por sobre la trasandina en el sentido que las negociaciones, exigidas por el gobierno trasandino, deber versar sobre las modalidades de un referéndum de la población del archipiélago a fin que determinen ellos mismos la soberanía que deciden adoptar, y no negociar, como lo señalan los argentinos, de manera directa entre Buenos Aires y Londres el traspaso de la soberanía, incluyendo a toda la población de las Falklands.  

Hoy, la acusación de una “militarización” del Atlántico Sur por el Reino Unido responde a una reacción defensiva bélica perfectamente normal de un Estado, cuyo territorio soberano, en algún momento fue objeto de una invasión militar, sin que ello haya implicado una declaración de guerra previa. Por medio de una acción de sorpresa, se tomó el control de territorios considerados en disputa. Londres, al reforzar la seguridad disuasiva de las islas, busca prevenir acciones que pudieren regenerar un conflicto dormido.  

El valor geopolítico y geoestratégico de las islas, lejos de haberse debilitado por el fin de la Guerra fría, en el marco del control de los pasos oceánicos entre el Océano Pacifico y el Atlántico, se ha visto acrecentado como resultado de la revalorización de los recursos naturales “estratégicos” adyacentes a las islas y por la proyección geopolítica que otorga al Reino Unido hacia el continente Antártico.  La presunta “militarización” se inscribe al interior de la misma lógica que han avanzado países como Brasil y la misma Argentina en cuanto a buscar “militarizar la defensa de  los recursos naturales” regionales. El Reino Unido, como potencia mundial extra regional, asume para sí misma esa misma lógica, reforzando su presencia militar a fin de proteger sus “propios” recursos naturales.  

La presunta “militarización de las islas” aparece como una reacción natural al asociarse la conmemoración del debut de la conflagración por el control del archipiélago, la presencia de un personero de la realeza británica, la existencia de un poder político trasandino de corte nacional-populista y  las enseñanzas de las lecciones aprendidas, por parte de los británicos,  en cuanto a las falencias graves en proyectar un escenario de invasión de las islas por parte de un poder dictatorial trasandino que buscaba incansablemente consolidar una postura hegemónica en la región junto a una expansión territorial a costa de sus vecinos.

La Guerra Preventiva que viene...

Posted on February 04, 2012 by Cristian Leyton Salas

Mientras más profunda sea la crisis política en Siria, mayores son las posibilidades que Israel decida iniciar da solo una acción bélica preventiva en contra del régimen de los Ayatollás iraníes.  

Siria constituye una plataforma central del régimen iraní con su política de crear, alrededor de Israel, focos de inestabilidad políticos y paramilitares. Hezbollá es dependiente, ideológicamente de Irán, pero materialmente de Siria. Sin el apoyo permanente del régimen del dictador  Assad, Hezbollá lo pensará dos veces antes de abrir un segundo frente en el escenario de un conflicto directo entre Tel Aviv-Teherán. Hamas, por su lado,  parece haber iniciado el camino a una mayor institucionalización política, moderando su discurso y recibiendo de Tel Aviv la invitación a entrar a la mesa de negociación. Con estos dos actores neutralizados, Irán no poseería una "frontera militar" colindante con Israel.

Hoy, Israel prepara la guerra preventiva, legitimada por las acusaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica en contra del régimen y su intención clara en dotarse del arma nuclear -no obstante haber firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear-  y estimulada por la encendida retorica antisemita iraní: “Israel es un cáncer que se debe extirpar”, según las declaraciones del máximo líder religioso persa.

Si bien es cierto, de estallar una guerra entre Irán e Israel –y los EE.UU, secundado por sus aliados-, será devastadora, con complejos e impredecibles efectos económicos, energéticos, políticos y militares, sobre Europa –la que consume el 20% del petróleo exportado por Irán-, así como en el resto del planeta, esa misma complejidad presionará a Washington a dejar ciego, sordo y mudo, lo antes posible, al régimen de Teherán una vez iniciada la conflagración.  

Hemos de esperar el desarrollo de acciones militares quirúrgicas, pero masivas.  La sorpresa les permitirá, nuevamente, al igual que el escenario iraquí, establecer el día de inicio de la guerra, dictar su curso, pero de difícilmente imponer el termino de las hostilidades. Todo parece indicar que Israel apuesta a una caída del régimen iraní, el que no solo se verá asediado militar sino que también económicamente.

Washington y Tel Aviv apostarían por inocular la infección de una Primavera Persa en las calles de Irán. Esta estrategía sería la única que permitiría el fin del conflicto y no una mera tregua que eternice la fuente de las posibles hostilidades futuras: un régimen no democrático, militarista, ideológica y religiosamente expansionista, antioccidental y antisemita. Un régimen de esta naturaleza solo puede ser doblegado por su propio pueblo.


¿Bloqueo aéreo de Las Falklands/Malvinas?

Posted on January 24, 2012 by Cristian Leyton Salas

Cada vez son más las voces que alertan de un posible bloqueo aéreo de la islas Falklands/Malvinas.  Un  bloqueo dirigido a privar a las islas de recursos vitales para los kelpers, los turistas y sobre todo, la población chilena que vive en dicho territorio británico, pero disputado por el Estado trasandino. Un bloqueo que podría ser percibido, en el Reino Unido, como un acto hostil, casi un casus belli, en el marco de la exacerbación de los animos políticos y diplomáticos entre Buenos Aires y Londres. 

Chile tiene intereses estratégicos en dicho espacio marítimo, no solo por la presencia de nacionales, sino que también porque un actor central en el proceso de aprovisionamiento permanente de las Falklands es materializada por los aviones LAN, firma chilena, que perteneció al Mandatario Sebastián Piñera y que hoy está administrada por quien fuera uno de sus más cercanos colaboradores, Enrique Cueto.  

Las Islas son  “estratégicas” por cuanto constituyen una moneda de cambio y una presión indirecta desde La Moneda hacia la Casa Rosada en el marco del reforzamiento, sin precedentes,  de las medidas de confianza mutua chileno-argentinas, vitales para Chile frente a un escenario vecinal nortino complejo, en especial durante los años a venir. Chile necesita, imperativamente, cristalizar relaciones estructurales y orgánicas de confianza político-militar con el vecino oriental, para ello, es esencial profundizar las confianzas políticas.  

La administración Kirchner ha logrado grandes réditos diplomáticos gracias a una postura mesurada, militante, pero mesurada. La última ganancia política proviene de la postural de la Casa Blanca, hecha pública estas últimas horas, en cuanto a que reconoce el dominio de facto británico de las islas, pero deja entrever un vacío y ciertas dudas en cuanto a la soberanía final de las mismas. Los Estados Unidos reconocen que existe un diferendo de fondo entre ambos países en torno a Las Malvinas, el problema, también de fondo, es que mientras los ingleses adscriben a una solución negociada en base a un referéndum autodeterminante, los argentinos descartan toda injerencia de la población civil de la isla en la solución del problema de soberanía. Para Argentina se trata solo de una transferencia de soberanía y territorios, para los ingleses mantener su presencia en función de legitimar soberanamente el statu quo

Un bloqueo aéreo de las Falklands estaría dirigido, directamente, a estos territorios insulares, pero indirectamente a Chile. La interrupción del tráfico aéreo, humano y de pertrechos para la población civil, pondría a Chile, según la visión trasandina,  ante la disyuntiva de tener que elegir entre su aliado histórico británico y su aliado estratégico regional trasandino. Un aspecto central ante dicha postura es que el actor LAN es una entidad privada, sobre la cual, el Estado chileno no tiene ninguna capacidad de acción coercitiva, siempre y cuando mantenga sus actividades dentro de la ley nacional.  

 Un acto de esta naturaleza podría desvirtuar el mesurado esfuerzo diplomático trasandino, ensuciando la imagen internacional argentina, reditando la idea de un régimen trasandino que se apresta a caer, nuevamente, encima de las islas, por la fuerza y la sorpresa. Se podría percibir, incluso, como una reedición de la actitud del extinto régimen militar argentino. 

Ante las actuales condiciones, es impensable e  improbable que la Casa Rosada se embarque en una aventura que desborde lo meramente político, diplomático y comercial. No obstante ello, es de esperar que la tensión siga en aumento, con fases de apaciguamiento y otras de mayor frenesí político. Las condiciones internacionales, como la pre crisis del Canal de Suez con Irán, hacen que el gobierno británico oriente toda su atención hacia  un espacio que posee, lejos, una mayor relevancia geoestratégica que un grupo de islas diseminadas en el sur del Atlántico, controlando un espacio marítimo que dejó, con la extinción de la URSS, de ser considerado como relevante para la seguridad británica y de sus aliados.

Entre Las Malvinasy las Falklands

Posted on January 19, 2012 by Cristian Leyton Salas

Se ha especulado que la estrategia argentina, en torno a las Islas Falklands o Malvinas, reposa en base y función de tres objetivos: El primero de ellos sería aislar políticamente las islas del continente generando  una “solidaridad hemisférica anticolonislista”; el segundo objetivo sería asfixiar económicamente las islas en cuestión; el tercer y último objetivo estratégico: aislar al Reino Unido de la Unión Europea, en torno al tema específico de las "islas".

El fin último de dichas estrategias es obligar al Reino Unido a “negociar directamente” con la Casa Rosada la soberanía de dichos territorios insulares, la negociación implicaría solo una cosa: establecer los mecanismos para una transferencia directa de la soberanía inglesa a la argentina. El Estado trasandino no privilegia el principio avanzado por Londres en cuanto a que son los habitantes de las Falklands (aproximadamente 3 mil kelpers) los que deben hacer valer el principio de autodeterminación. Claramente, en Buenos Aires están conscientes que ante un referéndum vinculante sobre el estatus final de Las Malvinas que implique elegir entre la soberanía argentina y la inglesa, los habitantes de la isla ratificaran su carácter de sujetos británicos. 

La postura trasandina en torno a las islas, y en especifico aquella del gobierno de Cristina Fernández, se inscribe no solo en el marco de la conmemoración de los 30 años del conflicto que opuso militarmente Londres con Buenos Aires, sino que también en una nueva tendencia que se dibuja en los círculos de gobierno trasandino, en especifico aquella enfocada a repotenciarse políticamente en el entorno regional, pero además, a repotenciar sus capacidades de defensa.

La mandataria está enviando, desde hace ya algunos meses, fuertes señales de conciliación hacia sus FF.AA, por años sometidas a “pagar el precio” de su alejamiento del causal democrático. Hoy, Cristina Fernandez está reinvirtiendo en el desarrollo de tecnologías militares-duales como son el desarrollo de tecnologías balísticas (programa de vectores espaciales), de tecnología nuclear militar (submarino nuclear) así como en el impulso de la industria militar aeronáutica. Todos ellos, programas “estrellas” en su momento, que una vez fueron desmantelados o congelados, pero que la mandataria a decidido reflotar. 

Si bien es cierto la diplomacia trasandina ha logrado aciertos, como es aislar las islas –y el Reino Unido-, de la parte hispanoparlante del hemisferio En este mismo sentido, prosigue trabajando en lograr el estrangulamiento económico de dichos territorios, siendo Chile, Brasil y Uruguay piezas claves en dicho proceso. Hoy, sin embargo, la mandataria ha recibido una mala noticia desde Europa: Catherine Ashton, la jefa de la Diplomacia de la U.E ha sido clara en señalar que el tema de las “islas” es uno de naturaleza bilateral y que las “islas”, siendo reconocidas como británicas,  siguen estando bajo la protección del manto de la Unión Europea.  

Mientras tanto, diversas voces alarmistas se han hecho sentir en Londres, muchas de ellas llamando a reforzar la disuasión ante una Cristina Fernández considerada como “impredecible”. 

Claramente el fantasma de la invasión sorpresa argentina de las islas y la amenaza de una repetición de un conflicto sorpresa están presentes en la mente de Londres. Existe la imagen de una clase política y de un liderazgo argentino poco creíble en su retórica pacifista, muy propensa a utilizar conflictos externos como válvula de ajustes de problemáticas internas.

Los mexicas llegaron a Perú y Bolivia

Posted on December 12, 2011 by Cristian Leyton Salas

Según un último informe de la DEA (Drug Enforcement Administration), los Carteles de la Droga mexicanos ya están en Perú y Bolivia.
No podía ser de otra forma, de confirmarse dicha información: con el éxito de la lucha en contra del narcotráfico en Colombia, su producción y efectos se han desplazado –una vez más- en dirección de la frontera sur colombiana, hacia Perú y fuertemente hacia la Bolivia Plurinacional de Evo.

De la misma forma, es casi natural y lógico que dicho Carteles mexicanos busquen tomar el control de otras plazas y no solo depender –tan solo- de los réditos ilícitos que obtienen del tránsito y acopio de la droga proveniente de Colombia y de Perú (solo un 4% del total de la cocaína peruana tiene como mercado los EE.UU) hacia las ciudades norteamericanas.

La  explicación a este cambio de estrategia “comercial” es claro: en un primer momento, la producción peruana y boliviana de cocaína tiene como mercado a toda Europa, no los EE.UU. Es así como mientras el consumo en el norte conoce una disminución, lenta pero progresiva, la europea conoce un incremento sostenido. Lógicamente, estos grupos criminalizados transnacionales buscarán tomar el control de la producción en su conjunto, hecho facilitado por la debilidad institucional de ambos países andinos.

Tampoco debemos olvidar que el “precio” de la cocaína boliviana es más barata que la colombiana y peruana: el control de la plaza boliviana permite a los Carteles mayores márgenes de ganancia. Se estima que el kilo de cocaína producida en Bolivia puede alcanzar los US$ 3.000, colocada en Europa los US$ 39.000.

Otra razón a este desembarco mexicano en Perú y Bolivia dice relación con lo que ya hemos catalogado como el “modelo exitoso” de los Carteles mexicanos y su tendencia a acaparar toda la cadena de distribución de la droga, incluyendo sus actividades periféricas: Tráfico humano, Trata de Blancas, lavado de dinero, tráfico de armas, etc...

Finalmente, el modelo mexicano busca controlar el conjunto de la actividad criminal del país, no tan solo el narcotráfico. Nuevamente, la debilidad institucional y la fragilidad social de los países andinos –Perú y Bolivia- explican la presencia de dichos actores mexicas en el espacio fronterizo chileno. 

Una tendencia a “militarizar” la seguridad pública se hace camino en Centro y Sudamérica. Chile se ha hecho eco de esta tendencia, pero a niveles extremadamente limitados y acotados. Hoy, las FF.AA solo desempeñan un rol de apoyo indirecto en la lucha en contra de dichos flagelos que se abaten sobre la frontera norte. No obstante que, nada nos impide considerar, un incremento cualitativo en estas “nuevas tareas” asignadas a los aparatos militares chilenos. La lógica imperante por “abaratar costos”, en los círculos de Defensa, podría arrastrar a los estamentos militares a cumplir misiones como dirían los franceses, “malgré eux”.

Fuerzas Armadas y Crimen Transnacional

Posted on November 25, 2011 by Cristian Leyton Salas

Una fuerte tendencia  regional se ha estado diseñando e implantando estos  últimos años y dice relación con la partición y uso de efectivos de las Fuerzas Armadas en tareas den seguridad publica, que esta sea de naturaleza “urbana” o de lucha en contra de actividades ilícitas del crimen transnacional. Para algunos, incluso, nos estaríamos enfrentando a una “militarización de la Seguridad Publica” en el espacio latinoamericano. A titulo de ejemplo, recientemente las Fuerzas Armadas de Ecuador anunciaron la creación de una brigada de 3 mil efectivos dedicados a combatir el “crimen urbano”.  

 Hoy, una fuente relevante de riesgo y amenaza para la paz social está íntimamente ligada a la profunda transformación de las actividades criminales, sus medios de acción, sus tácticas operativas, objetivos y la naturaleza misma de sus delitos. La frontera criminal de los carteles mexicanos, por ejemplo, ya se desplazó hacia Centro América, absorbiéndola completamente, y a todas luces parece continuar haciéndolo hasta Bolivia.  

Si bien es cierto, algunos órganos castrenses rechazan de plano dichas nuevas tareas, aduciendo que su objetivo primario y único es salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial del país, no es menos cierto que las FF.AA poseen características particulares, como son capacidades materiales y humanas especiales que podrían, bajo ciertas condiciones, venir a  apoyar actividades de seguridad publica privativas de las fuerzas de Orden y Seguridad interna. 

La “militarización de la seguridad publica” proviene de otro tipo de “militarización”, aquella de los grupos criminales transnacionales. En Centro América, la asociación entre las pandillas “Maras”, por ejemplo, y agrupaciones de narcotraficantes mexicanos, ya es un hecho. La neutralización de las mismas ha sobrepasado las capacidades limitadas de sus fuerzas policiales, desbordándolas, por lo que se esta orientando a sus FF.AA a replantearse sus fuentes de amenazas desde aquellas “estatales, regulares y formales” hacia otras de carácter “subnacionales, irregulares y amorfas”.  

Así como Ecuador plantea la creación de un cuerpo militar especial, de la misma manera diversos países centroamericanos están asignando nuevos roles a secciones de sus FF.AA. tal es el caso de Guatemala. El Presidente electo, Otto Pérez Molina, señaló que preparará tropas de elite, los “Kaibiles”, a fin de hacer frente a la lucha en contra de la criminalidad del narcotráfico, asociando a dicha lucha a la Brigada de Paracaidistas”. Todo parece indicar que, mediante este uso “selectivo” de fuerzas militares, se busca evitar arrastrar  a todo el aparato militar hacia tareas que no son propias de las fuerzas armadas.  Una tarea que, desde esta perspectiva, solo es de contención del flagelo, pero en ningún caso su solución definitiva. 

El narcotráfico no dice relación únicamente con la producción, transporte y venta de cocaína, sino que también, y sobre todo, de aquellas actividades ilícitas que emanan de la misma como es la trata de personas, el tráfico de armas cortas y de guerra, el tráfico de inmigrantes y el lavado de dinero. La solución es, a todas luces, multisectorial, pero sobre todo de la misma naturaleza de las actividades ilícitas, su solución debe ser “transnacional”. 

Hoy observamos que Chile también está asociando indirectamente a sus FF.AA a la lucha en contra de dichas actividades. El Plan Frontera Norte cristaliza el llamado del Gobierno en orden a contar con la asistencia de actores castrenses a fin de contener actividades del crimen transnacional es espacios vacios; de la misma forma la utilización de nuevas y modernas capacidades de vigilancia no intrusiva de zonas limítrofes están siendo implementadas. Hoy, de la noche a la mañana, el Estado chileno realiza que las fuentes de amenaza no son solo convencionales y que se cristalizan en forma dramática otras cuyas consecuencias pueden poner en jaque a toda la región.

"More May Be Better"

Posted on November 18, 2011 by Cristian Leyton Salas

La pre-crisis nuclear tiene un trasfondo que escapa a la mera coyuntura. Dice relación con el quiebre o no del oligopolio internacional sobre la “bomba nuclear”...

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¿Disuasión Nuclear en el Medio Oriente?

Posted on November 11, 2011 by Cristian Leyton Salas

El Secretario de la Defensa de los Estados Unido, Leon Panetta, se sumó a las advertencias desde la Administración Obama ante una posible acción militar unilateral de Tel Aviv contra Teherán: Un ataque preventivo israelí sobre las instalaciones nucleares iraníes podrían tener consecuencias insospechadas y desestabilizadoras para la ya frágil estructura de seguridad en dicha zona. Según este personero, un ataque sorpresa sobre las centrales nucleares –civiles- iraníes solo tendría el efecto de retrasar en tres años el desarrollo de una capacidad nuclear militar del régimen chiita. En otras palabras, no anula ni detiene al adquisición de la “bomba atómica iraní”, sino que la pospone. Parece quedar más que claro que los EE.UU de Obama están haciéndose la idea de convivir con un Irán Nuclear. 

Por otro lado, en una entrevista al académico iraní Mehdi Khalaji del Washington Institute for Near East Policy por el diario israelí Haaretz, éste señala que el objetivo último de la bomba iraní es defender la revolución de los ayatollás. Luego, permitir a Teherán ejercer una supremacía regional y, finalmente, utilizarla como el arma del “último recurso”. No existiría la intención, en la visión de Irán, de servirse de la bomba como un medio de primer recurso al interior de una estrategia de ataque preventivo “desarmante”. A partir de esta percepción, el régimen de Mahmud Almanineyad estaría apostando por inscribir su nueva estatura estratégica nuclear al interior de un modelo de “estabilidad estratégica” similar al que permitió la convivencia entre la URSS y los EE.UU durante la Guerra fría. Los EE.UU serían Israel, la URSS la República islámica de Irán.

Es conocida la política israelí en cuanto a ocultar que posee efectivamente una desarrollada capacidad nuclear militar. Apegado a la lógica de la “bomba en el basement”, Israel ha emprendido simultáneamente el desarrollo de capacidades para hacer de esta arma un medio de coerción, pero sobre todo de disuasión. En este sentido, Israel posee la capacidad para alcanzar sus principales objetivos militares –y políticos-, en el Medio Oriente, tanto en cuanto a misiles como vectores aéreos. Israel, podríamos decirlo, posee la capacidad de “primer golpe”. Hace un tiempo ya que se está dotando de una capacidad conocida como de “represalias”, es decir incrementar la disuasión nuclear en base a dotarse de medios de sobrevivencia absolutos nucleares. El mensaje es claro:”Aseguramos, de manera total y absoluta, la destrucción del agresor en caso de sentirnos amenazados en nuestra existencia nacional o estatal”.

Tel Aviv está invirtiendo muchas capacidades económicas en el desarrollo de sistemas de submarinos capaces de proyectar disuasión nuclear más allá de sus fronteras. En este sentido, de confirmarse los peores escenarios, siendo uno de ellos la imposibilidad de detener las ambiciones nucleares iraníes, todo parece indicar que Israel se prepara para convivir con un Irán nuclear, hecho que le obligará a transparentar lo que es un secreto a voces: Israel posee la bomba nuclear y está dispuesto a usarla ante una amenaza de carácter vital.

El surgimiento de un Irán nuclearizado en el Medio Oriente si bien puede ser manejado por medio de la reinvención de la Doctrina MAD de la Guerra fría (Destrucción Mutua Asegurada) con Israel, abre una Caja de pandora en torno a la reacción de países como Arabia Saudita, Turquía o incluso Egipto quienes no desearan ser solo espectadores ante una transformación de los equilibrios políticos y militares en la zona, en particular ante un país que es considerado como una amenaza real para los regímenes de la zona, ya tambaleantes. De toda evidencia, un irán Nuclear impulsará a países árabes a seguir el mismo camino, siendo este problema el más complejo y directo para la estabilidad de este espacio geopolítico.

Queda por ver si esta nueva posible postura israelí representa un cambio real en su posicionamiento geoestratégico, o si por el contrario no es más que un estrategma que busca hacer bajar los niveles de preparación de las fuerzas militares iraníes. Esta misma idea se hace extensiva para los EE.UU.


Guerra Preventiva en el Medio Oriente

Posted on November 08, 2011 by Cristian Leyton Salas

Suenan los tambores de guerra en el Medio Oriente.  
La amenaza nuclear iraní debería, el día de mañana, transformarse en una realidad. 
La relevancia detrás del informe de la AIEA, catalogado como una acusación “dura y directa” contra el régimen de Teherán en cuanto a que efectivamente está embarcado en la adquisición de una capacidad nuclear militar, constituye un punto de quiebre para la estabilidad relativa de esta zona del globo. 
La retórica en cuanto a la necesidad de “destruir Israel” emanada en forma  reiterada y sistemática desde Irán, no solo por el máximo líder de su revolución, Mahmud Ahmadineyad, sino que también por diversos personeros del régimen, no han hecho más que reafirmar la idea que Teherán construye “los medios” para llevar a cabo sus amenazas. Ahmad Vahidi, el Ministro de Defensa fue claro y preciso: “Cualquier gesto no inteligente del régimen sionista (contra Irán) será un punto de partida para la destrucción total de Israel”.
En este sentido queda claro que el informe de la  Agencia Internacional de la Energía Atómica, de resultar efectivo, vendrá a legitimar el posible uso de la fuerza a fin de detener el programa nuclear de los ayatolas.  Irán, no lo olvidemos, firmó el Tratado de no Proliferación Nuclear lo que le obliga a no buscar desarrollar el arma en cuestión o adquirirla por cualquier otro medio. 
Irán poseía, hace un poco menos de una década de la tecnología a fin de procurarse vectores necesarios para transportar una ojiva nuclear, pero no disponía de uranio o plutonio “militar” para generar la ojiva en cuestión. La transferencia y adquisición masiva de centrifugas habrían permitido desarrollar dicha capacidad. El enriquecimiento de uranio ha sido una de las principales piedras de tope con la ONU, hecho que ha quedado demostrado en resoluciones del organismo y en declaraciones del ex director de la AIEA, el egipcio Mohamed ElBaradei.  
Las persistentes amenazas desde la Casa Blanca y Tel Aviv en cuanto a llevar a cabo medidas antinucleares preventivas, es decir que buscar retrasar el progreso nuclear de Teherán,  han resultado infructuosas y sin resultados positivos. De la misma manera, el historial de amenazas desde la ONU y la AIEA en contra del programa de enriquecimiento de uranio, vital para el desarrollo del binomio misil-carga nuclear.
Para Israel, y el resto de países árabes, asi como para Europa y los EE.UU, la adquisición por parte del régimen chiita iraní de un arma de destrucción masiva es prohibitivo.  No solo lo es por la amenaza de aniquilación que dicha capacidad supone y que pone en riesgo, tal y como los mimos personeros iraníes han sostenido, la existencia misma de Israel, sino que además por que refuerza política y diplomáticamente a Irán. Lo blinda de cualquier capacidad de influencia por sobre su accionar internacional, el cual apunta a intervenir y apoyar regímenes contrarios a los intereses occidentales y de los mismos regímenes árabes sunitas moderados.

Israel se apronta, a todas luces, a “desarmar” las capacidades nucleares iraníes. De desencadenarse la conflagración, Irán posee ya desplegados en la frontera con Israel a fuerzas que le apoyarán en la defensa de su programa: Hezbollá. Por la naturaleza del espacio que comparten ambos adversarios, la próxima guerra será una distinta, en donde los misiles y vectores aéreos desempeñaran un rol central. No será un conflicto terrestre, sino que fundamentalmente aéreo, lo que deja entrever que se conocerá exactamente el momento que debutará, pero no cuando terminará.

Israel, de llevar a cabo la amenaza en cuanto a destruir las capacidades nucleares iraniés, lo hará por medio de acciones de tipo preventivas, cuyo objetivo final será de evitar que la amenaza potencial se transforme de una "velada" a otra "real". De toda evidencia, no solo la percepción de un riesgo a su propia sobrevivencia está en juego, sino que la credibilidad de su disuasión, cada día más mermada y cuestionada, por los países árabes.

La aventura bélica está tomando forma.   


Israel en la tormenta árabe

Posted on September 13, 2011 by Cristian Leyton Salas

Bruscos y desestabilizadores cambios políticos están azotando el Medio Oriente, no solo las “primaveras árabes” han socavado la dudosa legitimidad política de los regímenes petroleros de la zona, así como las autocráticas repúblicas herederas de una limitada e inacabada descolonización, sino que también, profundas modificaciones en el orden geopolítico regional.

Israel, por mucho tiempo, disfrutó de un posicionamiento privilegiado: aliado estratégico de los EE.UU, lo que le permitía gozar de un amplio margen de maniobra diplomático y de ciertos capacidades de acción más allá de los límites naturales para potencias de su “tamaño”. Por otro lado, el Estado hebreo  gozaba de una estatura estratégica disuasiva plenamente creíble, en función de cualquier actor árabe, que este haya sido la OLP, en su momento, o una entidad estatal. Finalmente,  Israel también usufructuaba del  solido posicionamiento político, económico, diplomático y militar de la única superpotencia mundial, los EE.UU, su aliado y protector. A diferencias del Japón de la posguerra, que también ha gozado de este manto de protección de las sucesivas administraciones de la Casa Blanca, Israel era una potencia mediana con una política de Defensa y Seguridad preventiva.  

Hoy el escenario geoestratégico israelí está sufriendo profundas transformaciones en un período corto de tiempo. Demasiado corto, para algunos.  

Turquía, aquel país musulmán pero profundamente laico, aquel que busca incansablemente hacerse parte de la Unión Europea, sin mucho éxito, eligió a un líder político de naturaleza islámica para dirigir sus destinos. Luego de una compleja fase de transición, los guardianes de la institucionalidad laica del país, su Ejército, parecen haber aceptado al nuevo liderazgo. Recep Tayyip Erdogan, el Primer ministro turco, ha adoptado una nueva estrategia que busca alcanzar la venia y aceptación del establishment militar. Para ello asumió, de la noche a la mañana, una retorica profundamente nacionalista, pan-árabe y, sobre todo, anti-israelí. De pasar de la condición de aliados, Israel y Turquía, hoy comienzan a observarse como enemigos, rivales y adversarios.  

La avanzada y benigna “diplomacia militar” entre las fuerzas turcas e israelíes, hoy, a la luz de los recientes acontecimientos políticos, podrían debutar una fase de alejamiento acelerado, que les podría conllevar a reactivar posturas de disuasión directa.Las certezas politicas de Tel Aviv parecen haber expirado. 

Las condiciones diplomáticas y políticas israelíes en la región han sido objeto de un cambio mayor. La credibilidad de la amenaza disuasiva hebrea non es la misma de hace dos décadas atrás. La llamada Segunda Guerra del Líbano, un conflicto asimétrico entre las Fuerzas de Defensa de Israel y el grupo chiita el 2006, cristalizó una nueva realidad: la estatura estratégica disuasiva israelí dejaba de ser creíble, por lo tanto, las fuentes de amenaza a su seguridad se acercaron a sus fronteras y el resto de países debutaron una fase armamentista desenfrenada. En menos de una década y media dos grupos se incrustaron en el espacio geoestratégico israelí: Hamas en Gaza y Hezbollah en el Líbano. Irán debutó un proceso de adquisición de una capacidad nuclear-militar, proceso que continúa. El Líbano y sus FF.AA, impregnadas por el chiismo, han alzado la voz contra Israel. Hoy lo hace Turquía. 

La debilidad económica estadounidense, y por ende su capacidad diplomática y política han dejado espacios vacíos que no solo están siendo llenados por China, sino que se aprecia un incremento de la presencia de otras potencias. Un ejemplo claro es el régimen turco que, con la ayuda del asalto de Tel Aviv en contra del barco de bandera turca  Mavi Marmara, generó el hito que Ankara necesitaba para utilizar a Israel como la válvula de ajuste interna. Hoy, Erdogan, está utilizando una retorica nacionalista, anti-israelí, a fin de atraer a su espacio de influencia  a las poderosas Fuerzas Armadas turcas. 

Hoy observamos un Estado hebreo acosado por todos lados y con una débil protección diplomática estadounidense. Tal y como lo señaló el mismo Primer Ministro turco: Israel "no ha comprendido plenamente la realidad de los cambios que han ocurrido en el mundo árabe". Toda la razón. Los aliados, aquellos que entregaban garantías de estabilidad, hoy son fuente de riesgos y amenazas. La política Internacional nos enseña que la sumatoria de cambios coyunturales pueden generar transformaciones estructurales. 

Lo anterior es válido para el complejo escenario del Medio Oriente, también lo es para Sudamérica. Con mayor razón para el espacio geopolítico vecinal y regional, visto desde los balcones de La Moneda.

¿Un "Estado Palestino"?

Posted on September 09, 2011 by Cristian Leyton Salas

En el transcurso de la historia del Estado Hebreo se ha formado una imagen desfigurada de Israel, adscribiéndolo a una entidad expansionista y desestabilizadora en el Medio Oriente y mundial. Nada más alejado de la realidad, pero sobre todo denotando un profundo y muchas veces sesgado (des) conocimiento de hitos que han marcado la historia de la entidad judía.

Israel, desde su nacimiento como entidad política soberana, siempre ha adoptado una postura defensiva. Recordémoslo, Israel será invadido horas después de cumplir con el mandato de la ONU que creaba dos Estados en dichas tierras, uno judío y el otro palestino. La ONU no planeaba intervenir a favor de la población judía frente a la Liga Árabe que se opuso tácitamente a tal proyecto. Recordemos también, nunca existió una entidad política soberana ni estatal “palestina”, era un espacio sometido al res nullis, no obstante que sí el fue el caso de la entidad judía que ya en el 1200 A.C habían erigido una instancia de gobierno autónoma y protosoberana. Israel nace en el espacio denominado como “Palestina” a la sombra y el mandato de la ONU, mandato que los Estados árabes vecinales le intentan  negar por la fuerza, poniéndose automáticamente  fuera de la legalidad internacional.

Gaza y Cisjordania, recordémoslo también, debían formar parte del futuro Estado Palestino, pero tanto el Rey Abdullah de Transjordania como Egipto tenían otros planes: absorberla territorialmente. No escatimaron esfuerzos estas dos entidades árabes hasta que lo lograran ayudados por el estallido de la llamada Guerra de Independencia israelí (1948) estimulada por ellos mismos. Ambos espacios territoriales nunca formaron parte de un Estado Palestino porque simplemente las élites árabes de ambos países velaron por su valor estratégico más que por la necesidad de hacer cumplir el mandato de la ONU y la necesidad real de la población árabe palestina en orden a organizarse en torno a una entidad política autónoma. No fue Israel el que se opuso.

Durante el conflicto de 1967 (Guerra de los Seis Días), Israel tomará el control manu militari de ambos espacios (Gaza y Cisjordania) una vez que sus respectivos líderes hicieron caso omiso de las advertencias hebreas en cuanto a que utilizarlas a fines militares contra los sectores costeros entre Ashdod y Haifa era prohibitivo para la naciente seguridad del Estado hebreo. Por la configuración de dichos espacios, altura y posicionamiento geográfico, su utilización bélica en contra de Israel dejaba la mayor parte de la concentración de su población en manos de los sectores belicistas árabes. Resultado: ocupación y control político y militar por el Tshal (Fuerzas de Defensa de Israel). La variable defensiva se impone nuevamente por parte de la entidad hebrea.

Esa llamada “expansión israelí” no es más que la respuesta al accionar histórico árabe que nunca aceptó el (re) nacimiento del Estado judío. El Estado de Israel es una entidad que se asume como “Estado-Fortaleza”, siempre a la defensiva, pero una defensiva que no puede, por su configuración geoestratégica esperar la ocurrencia de una amenaza inminente. Debe anteponerse. Una "expansión" bastante sui generis toda vez que durante esta misma conflagración armada en junio del 67 Israel ocupa todo el Desierto del Sinai (Egipcio), sin embargo lo devuelve años mas tarde a fin de alcanzar la paz definitiva con su -hasta entonces- peor enemigo: Egipto. ¿Israel expansionista?

Recordemos lo señalado en la famosa y triste elocución radial del lider Gamal Abdel Nasser egipcio, el 27 de mayo de 1967: “Nuestro objetivo básico es la destrucción del Estado de Israel. La población árabe quiere luchar”. El sentimiento de politicidio israelí tiene bases históricas solidas, no solo en este lamentable llamado, sino que en el clima de hostilización, persecución y asesinato colectivo de la población judía a través del tiempo y el espacio. El Holocausto que significó el crimen sistemático de seis millones de judíos o el Edicto de Expulsión de 1492 que implicó la expulsión de los judíos “sefarditas” de España no son más que una muestra del sentimiento de amenaza permanente sobre Israel. Un sentimiento que a gobernado la forma y fondo del comportamiento estatal hebreo en el transcurso de su corta vida política moderna.

La lógica del “David contra Goliat” también está presente en la memoria histórica israelí. Un “campo árabe” que quiere expulsarlo hasta el abismo del mar Mediterráneo y un Mundo Occidental que no hasta hace mucho tiempo renegaba el aporte del judaísmo en todas su formas y extensión intelectual, a su dominación mundial actual. La lógica del débil frente al fuerte le impulsa a maximizar sus recursos limitados adoptando estrategias preventivas que solo pueden ser comprendidas cabalmente en función de los riesgos reales de aniquilamiento político a los cuales está sometido.

Hoy sin embargo, la estrategia que gobernaba las acciones defensivas israelíes no puede seguir basándose, exclusivamente, en una postura ofensiva/anticipatoria y con la utilización primigenia de estrategias de la fuerza o del Hard Power, Israel hoy necesita el soft power. Necesita readecuar su estrategia de supervivencia en un mundo hostil a las nuevas armas del comercio, la negociación y la consolidación de alianzas. 

Israel representa los intereses y valores occidentales en el Medio Oriente, una zona de vital importancia para los países de este lado del mundo. Recordémoslo, si no existe un Estado Palestino no es porque Israel lo ha impedido, sino que por la postura histórica árabe en orden a negar la existencia misma de la entidad judía y hoy por la profunda división entre los palestinos. No dejemos que el antisemitismo y prejuicios nieblen las bases profundas de la problemática israelo-árabe ni menos aun la razón. Una vez más recordemos que la tragedia palestina es también la israelí.

El problema de Israel, desde el punto de vista anterior, es su configuración geográfica. Un espacio diminuto, con espacios vacíos en sus extremos, y densamente poblada en su zona central (muy similar a la configuración geopolítica chilena, guardando las proporciones): Una pesadilla para su defensa militar. Hamas ha demostrado que con sus misiles logra alcanzar zonas urbanas israelíes, pero más allá de eso, ilustra lo inseguro que sería para la entidad judía que se repitiese lo mismo en Cisjordania: alcanzarían toda la zona central costera israelí, poniendo bajo el fuego a la mayor parte de la población de Israel. ¿Por qué razón no se ha reeditado este fenómeno en Cisjordania? Digamos por la existencia de Abbas, pero sobre todo por la inexistencia de una frontera entre Cisjordania y Egipto. Este último país ha permitido, por omisión o por política voluntarista, constituirse en la puerta de ingreso de toda clase de armas y en especial de misiles de fabricación casera e iraní.

Digamos que el surgimiento de una entidad palestina en el territorio Cisjordano y de Gaza no solamente está vinculada a la proximidad territorial y a la hostilidad política y casi cultural desde dicho espacio hacia el Estado de Israel. En efecto existen problemáticas de fondo que debe ser resueltas, ello implicará, fundamentalmente el surgimiento de un Estado palestino con soberanía limitada, que deberá tener todas las facultades y capacidades para absorber a los descendientes de los refugiados palestinos en territorios árabes adyacentes. Este punto es central ya que sobre este subyace el mantenimiento del carácter judío del Estado de Israel y no uno de tipo binacional. Cualquier solución real y efectiva al problema palestino, más allá de los deseos de uno u otro bando, pasa, desde una óptica de la Real Politik, por el respeto de este principio.

Revisemos algunos puntos clarificatorios.

A. Descendientes de los refugiados palestinos.

Bases de la problemática de los “refugiados”:

1. La población palestina desplazada está directamente relacionada con los acontecimientos colaterales y directos de la conflagración iniciada por la invasión de los Estados árabes sobre la naciente entidad israelí el 15 de mayo de 1947. Un éxodo relevante de población árabe se inicia de manera anticipada al conflicto,  muchos respondieron al llamado de las dirigencias árabes a salir del territorio de Israel en función del avance de sus propias fuerzas armadas invasoras, otros lo hicieron por el temor a sus vidas.

2. El Dr. Wahid Abd Al-Magid, editor del diario  Al-Ahram's "Arab Strategic Report" predijo que, "...Los Árabes de 1948 (i.e. Israelo Árabes) pueden convertirse en una mayoría en Israel el 2035, y ciertamente serán una mayoría el 2048." El mantenimiento de un equilibrio demográfico asimétrico a favor de Israel garantiza la existencia de una entidad judía, la única que existe en el sistema internacional.

3. La población árabe con ciudadanía israelí ascendía el año 2006 según el Israelí Central Bureau of Statistic al 19,8 % de la población (1.413.500 personas). En los hechos, Israel sí es un Estado binacional.

4. La mayor parte de los refugiados palestinos surgieron del llamado Nakba (desastre), como resultado de los efectos naturales de una conflagración bélica en el marco de la Guerra de Independencia de Israel.

5. Señalemos, también, que el número de desplazados según la ONU el año 1951 ascendía a los 711.000. Los estimados 4 millones de “refugiados” corresponden a los descendientes del numero original antes señalado por lo que le considera “derecho” a reintegrarse no debería, según la visión israelí, abarcar a aquella población ya nacionalizada en otros Estados árabes.

6. La demanda de reintegración de los “refugiados palestinos” se ha constituido claramente en un arma política para la dirigencia palestina, es así como para al Fatah, “Para nosotros, la problemática de los refugiados es la carta ganadora que significa el fin del Estado de Israel”. Lo precedente puede ser explicado por las consecuencias que dicha reintegración implicaría para la seguridad demográfica y nacional del Estado de Israel. Hasta el año 2005,  la tasa de natalidad de israelíes judíos era de un 1,4%, mientras que la árabe israelí era de un 2,5%, no obstante que en el largo plazo (1999-2006), dicha tendencia en la población árabe ha disminuido desde un 3,3% al 2,5%, aliviando dicha presión demográfica.

La solución práctica para la problemática de los refugiados está dada solo por la creación de un Estado Palestino y la absorción de dichos descendientes al naciente órgano estatal palestino.

B. Un Estado Palestino con soberanía limitada.

La necesidad por contar con fronteras seguras y defendibles pasa, absolutamente, desde la visión israelí por limitar, en una primera fase, la soberanía política en el ámbito de la defensa de la autoridad palestina. El bagaje de hostilidad israelí-árabe haría coincidir al espacio territorial del futuro Estado Palestino con el antiguo espacio “Cisjordano”, antes desarrollado y expuesto, así como la formación de la percepción de amenaza israelí.

En función de lo anterior, el mantenimiento de un equilibrio político-militar israelí árabe asimétrico que garantice la paz en el espacio vecinal necesita una regulación de las capacidades militares y de defensa de la entidad en cuestión. Tal y como se señalaba ya en 1978 en la revista Foreign Affairs, el papel que jugará Jordania será clave como un actor moderador del ente palestino, y en particular con el acercamiento y colindancia territorial que se generará entre ambos.

La necesidad de contar con un Estado palestino lo suficientemente fuerte como para mantener el orden interno y disuadir a los potenciales gobiernos árabes vecinales necesitará que éste no sea completamente desmilitarizado, y que  goce de una fuerza militar unificada, no como lo es en estos momentos. 

La clave estará centrada en el desarrollo de políticas de confianza mutua entre ambos estamentos y una apertura económica que tenga un impacto directo e inmediato en la población civil como la única forma de debutar un proceso de paz real y permanente entre ambas naciones.

El debate queda una vez más abierto. El "Estado palestino" seguramente tomará forma, al menos en el papel, sin olvidar que aún no conocemos sus fronteras, ni quien contralará un territorio dividido en dos, no solo por las distancias que separan gaza de Cisjordania, sino que también y sobretodo, por la existencia de dos liderazgos palestinos, uno islamista en Gaza, el otro más moderado en Cisjordania.

Chile, debe observar y buscar una postura autónoma. La importación de conflictos internacionales no está en el ADN de la conducta exterior chilena.


Bolivia y su socio Chino

Posted on August 08, 2011 by Cristian Leyton Salas

Según un reciente estudio realizado por  la Asia Society  en conjunto con el Woodrow Wilson International Center, titulado "¿Una puerta abierta de Estados Unidos?", las inversiones chinas en el mundo ascienden a la suma de 230 billones de dólares, tan solo un 1.2% de los FDI en el mundo. China acapara el 8% de todo el comercio mundial y genera el 9% de todo el PBI mundial. No obstante ello, lo que resulta interesante de constatar es la tendencia al alza de su presencia y asentamiento comercial y financiero en el globo: sus flujos de inversión extranjera transitaron desde un 1%, el 2007 a un 4% el 2009, lo que refleja un salto desde el puesto número veinte al sexto en tan solo dos años.


El sostenido crecimiento económico chino conoció un repunte inusitado a comienzos del siglo que recién empieza, por lo que se auto impuso la búsqueda y el control de fuentes de recursos naturales capaces de sostener un crecimiento económico acelerado, pero sobre todo, impulsar el desarrollo de una industria endógena competitiva a nivel mundial, en especial de productos de alto valor agregado.


En esta lógica debemos comprender los incentivos naturales que llevan a China a interesarse en Bolivia y, en otros espacios regionales: la necesidad de contar con recursos naturales y recursos naturales estratégicos de manera permanente. Lo anterior nos permite comprender su presencia en Bolivia, en especial en aéreas como la minería y la energía. También nos permite comprender que un aspecto normal permitiendo afianzar dichas relaciones es a través de los vínculos militares y bélicos con sus aliados potenciales. Los EE.UU lo han hecho, en algún momento de su historia, así como otras y casi todas las potencias mundiales. Este parece ser el momento de Bolivia.

Evo Morales presentó, durante el desfile militar que conmemoraba el aniversario de las Fuerzas Armadas de dicho país, los seis nuevos aviones caza K-8 de fabricación china, destinados, oficialmente, a la lucha contra el narcotráfico.  Ya, ambos países, habían incrementado cualitativamente sus relaciones de cooperación militar hace algunos meses, mientras China ha puesto en práctica una sistemática politica de donaciones militares y en otros ámbitos con su par boliviano.  De la misma manera, China se comprometió a apoyar a La Paz en la construcción y lanzamiento de su primer satélite “Tupak Katari” al espacio. Finalmente, hace tan solo unos días la estatal asiática Citic Guoan firmó un convenio de entendimiento con autoridades locales para la producción de materiales de cátodo y electrolito en base a litio.

Desde otra esquina, observamos que el aliado natural del régimen masista, Hugo Chávez, no se encuentra en posición de mantener los niveles de cooperación y de apoyo ideológico, menos aun financiero. Ya es un hecho que Venezuela no sigue sosteniendo, monetariamente, el programa estrella del Gobierno paceño “Bolivia Camba, Evo Cumple”. Evo necesita llenar el vacío financiero, pero sobretodo el político. El régimen de Hugo Chávez ha sido el respiradero ideológico y financiero del régimen de Evo Morales, pero sobre todo político: frente a la postura antagónica hacia los EE.UU, poseía un espacio de repliegue, la Venezuela chavista. Hoy y en el futuro sin ella, el régimen del MAS se sentirá asfixiado políticamente hablando. Sus márgenes de maniobra se estrechan, necesita un actor que llene ese vacío.


China parece llegar en el momento adecuado para el liderazgo paceño que ve y percibe su caída sostenida en el apoyo popular, por el “gazolinazo” y su poco acertado manejo económico, pero sobretodo, porque necesita sostener sus dos principales inversiones  políticas: en mantener el apoyo de las FF.AA a su modelo, bajo la forma de un sustento financiero a su repotenciación bélica y gastos asociados a mantener la obediencia de sus FF.AA; por otro lado, continuar su “inversión” en sectores populares que conforman la base de sustentación del régimen.


La Paz necesita imperiosamente sostener en forma ininterrumpida "el flujo de caja", aunque ello signifique ceder el control de sus recursos naturales estratégicos a una super potencia asiática. Sin Venezuela, bienvenido sea Pekín.

Crecimiento del gasto militar en Sudamérica

Posted on July 15, 2011 by Cristian Leyton Salas

Según SIPRI (Instituto Internacional de Investigación para la Paz), basado en Estocolmo, Suecia, América del Sur fue la región que más aumentó sus adquisiciones de armamento, con un incremento del 5,8 por ciento y un gasto total de 63.600 millones de dólares.  Poco, si lo comparamos con los EE.UU. quienes invierten anualmente una cifra cercana a los 698.000 millones de dólares, el 43% de todo el gasto militar mundial.


Desde una óptica eminentemente regional, Brasil lidera los procesos de adquisición bélica con un incremento del 9,3%, siendo Brasilia el responsable del 80% del incremento del gasto durante el año pasado. La mayor parte de los países de la región conocieron n incremento en el “gasto en defensa” : Argentina 6,6%,  Colombia 7,3%, Ecuador 10,5%, Paraguay 15,9%, Perú 16,4%, Brasil 9,3% y Chile 9,1%.


Identificar las razones que conllevan a este fenómeno es per se complejo, no obstante que existen indicios claros que asocian dichos procesos al liderazgo brasileño en esta materia, lo que a todas luces podría haber generando un efecto de dominó sobre el resto de los países de la zona. También es altamente explicativo el auge económico de esta parte del hemisferio, la que no se vio afectada por la reciente crisis financiera internacional, hecho que ha permitido neutralizar el dilema de la seguridad: “Cañones o mantequilla”.


También apreciamos la renovación de antiguas fuentes de amenaza, como es el caso de las relaciones entre Paraguay y Bolivia. Hace algunas semanas desde Asunción se acusó a La Paz de enfrascarse en un incremento desmesurado del gasto en defensa, lo que asociado a la presencia de una de las unidades más poderosas del ejército boliviano en la zona de Santa Cruz de la Sierra, han levantado gritos de alarma en la capital  paraguaya. Acusaciones de una carrera armamentista Bolivia en función de Paraguay se han dejado sentir, lo que no se condice con los datos de SIPRI que señalan una disminución del gasto boliviano en un -9,5%.


En el espacio geopolítico del Pacífico Sur, el arribo al Palacio Pizarro del líder nacionalista Ollanta Humala, militar en retiro, deja presagiar un incremento en la inversión en Defensa. Recientes críticas desde sectores militares al desempeño de Alan García en la materia nos previenen de un aumento mayor de la inyección de recursos en dicha área, no solo en el potenciamiento de las FF.AA peruanas, sino que también en un incremento en los ítems destinados a los sistemas de pensiones de las mismas.  Oficialmente, desde Lima, se ha señalado que el primer programa de repotenciamiento ha sido un éxito, gracias a la inversión en defensa de un monto aproximado de 650 millones de dólares: la idea de restaurar el potencial disuasivo-defensivo se habría alcanzado. Una segunda fase, la disuasiva-ofensiva podría ser inaugurada por el mandatario Humala.
Desde el punto de vista de SIPRI el riesgo de una Carrera armamentista regional sigue presente. Si bien Brasil lidera el gasto militar, existe un consenso oficioso regional en orden a aceptar dicho liderazgo, no generando, hasta ahora, mayores aprensiones político-estratégicas. Brasilia hoy hace gala de una nueva “politica de potencia”, aquella que busca influenciar la región pero dentro de un marco de estabilidad estratégica.


La problemática mayor proviene de entidades cuyas políticas de seguridad, de defensa y exterior son revisionistas del orden actual, o que en su defecto, poseen políticas exteriores enmarcadas al interior de visiones revisionistas territoriales, fronterizas y de potencia.


La adquisición de material bélico en ausencia de hostilidad interestatal no debería generar temores. Por desgracia, esté no es el caso del espacio geopolítico del Pacífico sur compartido por Chile, Perú y Bolivia.


Litio y la Defensa Nacional

Posted on July 07, 2011 by Cristian Leyton Salas

Ya habíamos señalado la relevancia del Litio, en especifico habíamos identificado las características propias a su naturaleza de Recurso Natural Estratégico: el litio constituye una pieza clave, sino esencial e infranqueable (hasta el momento), de una transformación tecnológica masiva que consistirá en generar un parque automotriz disociado del combustible fósil, altamente nocivo para el medio ambiente. El litio permitirá, en el largo plazo, disminuir el valor estratégico asignado al petróleo, como fuente monopólica generadora de energía.

 

Las superpotencias industriales necesitan hoy, y necesitaran, aun mas mañana y en el futuro tener acceso a este “nuevo” tipo de fuente de poder energético, pero sobre todo geopolítico. 

 

El llamado “triangulo del litio” –Salar de Uyuni (Bolivia), Salar Hombre Muerto (Argentina) y Salar de Atacama (Chile) estarán llamados a desempeñar un rol cada vez mas relevante como suministradores de este relevante mineral. Si desde el punto de vista internacional, la posesión, producción y comercialización del litio se constituye en fuente de atracción de intereses económicos, políticos y estratégicos extraregionales, su sola existencia genera oportunidades pero también riesgos. La explotación comercial del litio genera, desde el punto de la Seguridad y Defensa, desafíos.

 

Uno de ellos es que este mineral se constituye en fuente de atracción de intereses geopolíticos de potencias extra regionales, pudiendo afectar ciertos “ordenes” políticos sudamericanos. La presencia de intereses iraníes en Bolivia constituye un ejemplo claro.

 

Otra fuente de inseguridad esta dado por los recursos que dichos nichos comerciales tienden a generar en países que mantienen fricciones diplomáticas, políticas o militares con otras entidades políticas. En otras palabras, los Estados por regla general buscan, en sus procesos de modernizaciones bélicas, extraer recursos sin despertar el llamado “dilema de la seguridad”: que la inversión o gasto en Defensa no se haga en detrimento de otro tipo de necesidades, más básicas, como la salud o la educación. La existencia de yacimientos explotables de litio, cuyos precios conocen un aumento permanente en el mercado internacional y que a su vez constituyen un recurso escaso, requerido por un pequeño numero de potencias económicas, hacen de este mineral fuente de enriquecimiento pudiendo evitar dichos dilemas, desencadenando procesos armamentistas desenfrenados.

 

La existencia de yacimientos de este mineral, u otro, podría tender a legitimar y de alguna forma, sostener ideológicamente, la idea de extender la “defensa” sobre dichos recursos del manto “protector” de políticas y doctrinas de defensa militar. Es decir, la llamada “militarización de los recursos naturales” se cristaliza. 

 

Finalmente, el litio, como recurso natural estratégico representa un nuevo desafío no solo para el ámbito de la Defensa, por las razones antes descritas, sino que también para la Política Exterior de Chile y de los países que lo poseen al tener que buscar formulas y nuevas posturas de cooperación en la materia, con países vecinales que se verán enfrentados a la misma problemática de seguridad: Como hacer frente a potencias que buscaran controlarles.

Santa Cruz de la Sierra, sitiada por Evo

Posted on June 21, 2011 by Cristian Leyton Salas

Evo Morales, y su régimen, están embarcados en materializar un proyecto de naturaleza autoritario y de carácter supremasista-indigenista:
el gobierno de la mayoría –aymará y quechua, principalmente-, ha
construido una nueva institucionalidad “plurinacional” que acosa, inhibe
y reprime a la minoría relativa no-indígena...

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