Campaña de fomento a la lectura
Jul. 04 , 2009
A propósito de la campaña que busca incentivar la lectura, actualmente al “aire”, y auspiciada por el gobierno de Chile y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, es que deseo plantear a continuación la siguiente reflexión.
Cada vez que veo una campaña de educación pública desarrollada a partir de un organismo de gobierno, ya sea para prevenir el sida, conducción en estado de ebriedad, incentivar la inscripción electoral en los jóvenes, el maltrato infantil y tantas otras causas relevantes, me queda la sensación de que en la carta Gantt de actividades comunicacionales para el año del organismo público X o Y se planifica que en tal fecha debe ir una campaña. Algo así como el día del padre o la madre para una empresa privada. La gran diferencia radica en que una empresa busca aumentar las ventas aprovechando esos períodos, en cambio una campaña educacional debería obedecer a una política pública estructurada en un contexto estratégico, dado que lo que se busca es cambiar las conductas individuales, y esto obviamente es de carácter sistémico y de largo plazo, involucrando muchas otras organizaciones y personas a lo largo de los años, particularmente en una época en donde la lectura debe competir contra el Ciberespacio y la cultura digital en las capas más jóvenes de la población.
Se sabe que las campañas de educación pública tienden más bien a reforzar más que cambiar creencias culturales arraigadas, como también que influyen en los públicos más dispuestos a creer en el mensaje, y que la mayor parte de las audiencias usan los medios de comunicación como entretenimiento, y no para la educación. En este sentido el rol de los medios no está dado solo por la tarea de difundir una campaña, dado que estas no tienen un alto nivel de incidencia en el público objetivo, sino que este rol también está dado por el papel social que “cumplen”. Es decir, los medios deben prevenir a través de sus programas, contenidos, noticiarios y cualquier otra forma, para logra conciencia y tratar de educar. Punto que tampoco me queda claro que se haga en coordinación con el organismo público responsable de la campaña educacional del momento.
Finalmente, no se debe olvidar que estas campañas son financiadas con los recursos de todos los chilenos, y al igual que en el sector privado se evalúa la efectividad de una campaña, en mi opinión, aquí debería ser pública la post evaluación que se haga de la campaña “yo leo”, como de cualquier otra, particularmente ahora en que el gobierno se encuentra embarcando en un gran proyecto, como es Chile Transparente.
Cada vez que veo una campaña de educación pública desarrollada a partir de un organismo de gobierno, ya sea para prevenir el sida, conducción en estado de ebriedad, incentivar la inscripción electoral en los jóvenes, el maltrato infantil y tantas otras causas relevantes, me queda la sensación de que en la carta Gantt de actividades comunicacionales para el año del organismo público X o Y se planifica que en tal fecha debe ir una campaña. Algo así como el día del padre o la madre para una empresa privada. La gran diferencia radica en que una empresa busca aumentar las ventas aprovechando esos períodos, en cambio una campaña educacional debería obedecer a una política pública estructurada en un contexto estratégico, dado que lo que se busca es cambiar las conductas individuales, y esto obviamente es de carácter sistémico y de largo plazo, involucrando muchas otras organizaciones y personas a lo largo de los años, particularmente en una época en donde la lectura debe competir contra el Ciberespacio y la cultura digital en las capas más jóvenes de la población.
Se sabe que las campañas de educación pública tienden más bien a reforzar más que cambiar creencias culturales arraigadas, como también que influyen en los públicos más dispuestos a creer en el mensaje, y que la mayor parte de las audiencias usan los medios de comunicación como entretenimiento, y no para la educación. En este sentido el rol de los medios no está dado solo por la tarea de difundir una campaña, dado que estas no tienen un alto nivel de incidencia en el público objetivo, sino que este rol también está dado por el papel social que “cumplen”. Es decir, los medios deben prevenir a través de sus programas, contenidos, noticiarios y cualquier otra forma, para logra conciencia y tratar de educar. Punto que tampoco me queda claro que se haga en coordinación con el organismo público responsable de la campaña educacional del momento.
Finalmente, no se debe olvidar que estas campañas son financiadas con los recursos de todos los chilenos, y al igual que en el sector privado se evalúa la efectividad de una campaña, en mi opinión, aquí debería ser pública la post evaluación que se haga de la campaña “yo leo”, como de cualquier otra, particularmente ahora en que el gobierno se encuentra embarcando en un gran proyecto, como es Chile Transparente.
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Posted by lolo on July 03, 2009 at 11:40 PM CLT #
Posted by Loreto on July 04, 2009 at 08:12 AM CLT #
Posted by nicolas on July 04, 2009 at 10:37 AM CLT #
Loreto tienes razón!!! CONSECUENCIA
Posted by Leyla Bascur C. on July 04, 2009 at 11:55 AM CLT #
Los libro baratos tiene pesimas traducciones es muy cierto pero los libros bonitos tampoco sirven lo importante es su contenido y el interes de la masa
Posted by Juan_araya on July 04, 2009 at 12:42 PM CLT #
Posted by Tales Klein on July 04, 2009 at 01:04 PM CLT #
En todo caso existe acceso gratis a información y libros en la red, pero está en Inglés.
Posted by Opinologo on July 04, 2009 at 02:44 PM CLT #
Posted by Alberto Ortega on July 04, 2009 at 02:53 PM CLT #
tienes toda la razón.
lo importante acá es saber,que Chile, no es un pais lector,
es más! se ve raro, que una persona, compre el diario todos los dias,
mas alla de revisar, quien ganó tal partido de fútbol o no...
es cosa de informarse, un libro es un tesoro!
me gusta la idea...de ir haciendo campaña reforzando,
lo maravilloso de "escudriñar".
saludos
Posted by Rodrigo Rojas on July 04, 2009 at 03:10 PM CLT #
Posted by Cristian on July 04, 2009 at 06:41 PM CLT #
Meciono estas dos cosas porque cda vez que viajamos a CHile dicen que son aburridas proque les gusta leer, y los mayores empiezan , vayan a jugar en vez de estar leyendo.
Me impresiona la baja cultura que hay en Chile en general en los jovenes.
Posted by PALVEAL on July 04, 2009 at 08:40 PM CLT #
POr otro lado, el sistema educacional no incentiva la lectura. En las Ues de USA los cursos basicos de la U son los cursos de Ingles, composicion y escritura. Estos son los primeras clases que se deben de tomar.
Con respecto a decir que los libros son malos, no hay libro malo cuando se trata de incentivar la lectura, a los ninios y jovenes hay que hacerlos leer para de todo para que adqueiran el habito.
Posted by PALVEAL on July 04, 2009 at 08:44 PM CLT #
Posted by PALVEAL on July 04, 2009 at 08:49 PM CLT #
Cristian tu aporte debiera ser en vez de criticar crear una campaña de que un libro vale menos que un IPOD o un zapatilla de marca, o que un libro lo puedes tener por siempre....
Posted by oscar on July 05, 2009 at 09:05 AM CLT #
Esto se evidencia en la pesima calidad de la campaña. El impacto en el publico objetivo ciertamente será menor y me atrevería a señalar que nulo. La campaña "Yo Leo" en su diseño no considera elementos esenciales para poder provocar un cambio conductual que es que todos queremos; el habito de leer.
Considero inaceptable que el gobierno base estas campalas en..
Posted by Cristopher on July 07, 2009 at 03:15 PM CLT #
No sé si mi pequeña hija entienda cuando le explique de los impuestos, precios, oferta, demanda, competencia, mercado, etc. Para que prefiera un libro antes de otra cosa.
Supongo... sus hijos son grandes lectores
Posted by claudiocrea on July 20, 2009 at 08:25 PM CLT #