Plagios: no me digas que internet trajo la peste...
Jun. 16 , 2009
Me parece necesario ampliar la discusión sobre lo ocurrido con el decano Nahum en la escuela de Derecho de la Universidad de Chile, ahora que se ha despejado de pasión el horizonte hacia temas con un poquito más de fondo, es decir, hacia la arbitraria opinión sobre la peste clonadora que habría traído internet, contagiando especialmente a sus usuarios predilectos y cautivos, niños y jóvenes. Y a decir verdad, el caso referido sólo muestra la tibia fuerza de la excepción noticiosa y la reacción histérica de las partes interesadas.
Arbitraria y muchas veces injusta es la discusión que pone en tela de juicio el estatus moral de los actuales generaciones de estudiantes secundarios y universitarios en relación a su producción académica. Aunque es necesario advertir que esta discusión se da con mayor fuerza en las áreas de humanidades, ciencias sociales y derecho, debido, tal vez, a la baja incorporación de los académicos más antiguos a la nueva cultura digital.
Dicen muchos colegas, con una trayectoria más larga que la mía que "hoy es muchísimo más fácil que otrora, crear buenos y variados artículos académicos", dada la disponibilidad universal de información a través de la web y sus herramientas. Existen, -se argumenta- innumerables fuentes de información relevante, incluso previamente cualificada y jerarquizada, redes formales e informales de venta e intercambio de información académica, además, el inglés se ha consolidado como una llave maestra para el intercambio de conocimientos en cualquier área de estudio, etc, etc. Y acto seguido, se sugiere de manera irónica y jactanciosa que ahora es "jauja" indexar un artículo en los registros internacionales de producción científica. Y se suele decir también, con vehemencia y convicción, que la indexación de artículos académicos o papers responde a un criterio mercantilista subrepticio. Pero, deténgase un momentito. La subjetividad de los criterios de publicación, antes de que existieran estándares internacionales de control de calidad, ¿distribuían justicia con santa ecuanimidad? ¿Estuvieron los criterios de promoción académica -si es que en serio los hubo- al servicio prioritario del desarrollo de los académicos chilenos jóvenes, de los estudiantes de pregrado de las universidades de provincia y de los escolares de excelencia que no tenían la suerte de estudiar en Santiago o no eran parientes de nadie conocido?
Se dice con demasiada frecuencia, injustamente, que las actuales generaciones, como la mía, o como las que vinieron después, son hijas del copy-paste, haciendo referencia a las altas tasas de plagios en trabajos de investigación en colegios, y también en carreras de pregrado y posgrado. La alharaca conservadora de Fernando Villegas o del mismísimo Yoda (Star Wars) no tardarían en declarar: "La guerra de los clones empezado ha". Pero el problema no sólo se explica por el frágil temple moral de los seres humanos. El crecimiento del fraude en la investigación escolar y universitaria se relaciona también con la incapacidad de las instituciones de disponer de buenos métodos de control, entre ellos, la falta de dispositivos de seguridad informática y la escasa capacitación de los recursos humanos.
Existe aún un alarmante número de profesores que no entienden las nuevas tecnologías y no saben cómo pesquizar información en la web, lo que presenta una inmejorable oportunidad para la copia en circunstancias de alta competitividad. No nos olvidemos que en Chile comenzamos hace algunos años, de la mano de la autodenominación de jaguares sudamericanos, una carrera sin retorno por la competitividad escolar, que adora varios dioses al mismo tiempo (SIMCE, PSU, PISA, entre otros). Y cuyas demandas de sacrificio pronto superarán a las de los dioses aztecas.
No olvide señor lector que las instituciones educacionales cada vez se ven más presionadas por mejorar los índices de logro académico y las instituciones a su vez, presionan a los estudiantes y por cierto, a nuestros bolsillos. Algunas instituciones, las más comprometidas con sus ideales "escritos" en la declaración de principios se empeñan en mejorar sus procesos pedagógicos acogiendo a todos los niños que de la mano de la candidez de sus padres se acercan solicitando una matrícula. Otras, toman atajos, es decir, seleccionan a sus alumnos. Los estudiantes hacen lo mismo, algunos estudian más, otros defraudan, cuando pueden. No nos quejemos, primero es el ejemplo.
Ahora bien, lo central de esta columna es hacer una recomendación, en honor de la igualdad de oportunidades y como medio de reparación de esa desagradable sensación de desequilibrio en el estatus moral de quienes realizan los juicios de sanción en contra de grupos prototípicos de irresponsables, "los sospechosos de siempre", a saber, escolares, universitarios y jóvenes en general.
Haríamos justicia a muchas generaciones de estudiantes, si se investigara de manera retroactiva la producción científica o intelectual de las autoridades universitarias, de los directores de medios y de parlamentarios y ministros de estado, entre otros, pesquisando su originalidad y calidad, en tesis de pregrado, postgrado y trabajos relevantes publicados antes de que fuera de uso masivo internet. En los tiempos en que era fácil para quien tenía los medios o para quien tenía el apoyo del gobierno de turno, o de una embajada extranjera, ir a copiar una tesis a Estocolmo, Berlín o Barcelona.
¿Por qué planteo esto? Porque cada vez es más frecuente oir testimonios de estudiantes de postgrado en el extranjero que sorpresivamente se encuentran, en lejanas bibliotecas del mundo, con tesis ya archivadas en los registros históricos y por tanto no escaneadas para la chismosa web, que muestran ideas, a veces párrafos y hasta páginas completas de trabajos de destacados académicos chilenos que hoy gozan de gran prestigio.
Por cierto que muchas de estas historias pueden ser simplemente mitos urbanos o bajas habladurías de ex estudiantes rencorosos, pero nada malo hay en investigar. Daría más legitimidad al mérito ganado hasta ahora, sólo referencialmente.
Esperaré hasta entonces con paciencia oriental.






Posted by Jose on June 16, 2009 at 03:55 PM CLT #
Posted by Rodrigo P. on June 16, 2009 at 05:04 PM CLT #
Saludos y gracias por participar.
Claudio F.
Posted by Claudio F. on June 16, 2009 at 05:08 PM CLT #
Posted by Mampato on June 16, 2009 at 07:55 PM CLT #
Posted by Mampato on June 16, 2009 at 08:01 PM CLT #
Posted by Jaime Silva Concha on June 16, 2009 at 08:04 PM CLT #
Posted by Claudio Lavin on June 16, 2009 at 10:55 PM CLT #
Posted by Magdalena on June 17, 2009 at 12:01 AM CLT #
Creo tambien que dentro de lo expresado por usted Claudio, se hace menester destacar que existen alumnos mediocres en estas instituciones de "buenos alumnos" o de aquellos que dan la talla del bolsillo, que se dedican al plagio. Cabe preguntarse, ¿Estan bien los parametros que utilizamos para elegir alumnos?
Posted by José Solé on June 17, 2009 at 12:29 AM CLT #
Posted by roberto viera gonzalez on June 17, 2009 at 05:21 AM CLT #
Posted by Mampato on June 17, 2009 at 09:03 AM CLT #
Interesante su blog. Gracias por registrar su opinión.
Claudio F.
Posted by Claudio F. on June 17, 2009 at 09:40 AM CLT #
Posted by Claudio F. on June 17, 2009 at 09:47 AM CLT #
Posted by Juan B on June 17, 2009 at 09:48 AM CLT #
Sin entrar a discutir el tema de su columna, creo que el hecho que da origen a ella no debe perderse de vista. Hace poco años salí de la universidad, y a pesar que el recinto donde estudié probablemente es el más prestigioso en Chile en su área, se sorprendería al comprobar el nivel de copia de los alumnos y los malabares que deben hacer profesores y ayudantes para evitarla. ¿Cómo solucionamos eso? ¿Será verdad que es un problema de la naturaleza humana?¿O quizás sólo de los chilenos?
Posted by J.M. on June 17, 2009 at 10:18 AM CLT #
Pienso que la solución pasa inevitablemente por subir la media educacional y cultural del país. Que los profesores tanto universitarios como de colegio deben ser realmente gente con vocación y no personas que llegaron a ese lugar por descarte, porque no les alcanzó el puntaje para estudiar otra cosa.
Posted by J.M. on June 17, 2009 at 10:23 AM CLT #
Buena su columna.
Saludos.
Posted by J.M. on June 17, 2009 at 10:25 AM CLT #
Posted by Renzo Fideli. on June 17, 2009 at 11:50 AM CLT #
Saludos, Paula Sáez.
Posted by Paula S. on June 17, 2009 at 11:51 AM CLT #
saludos,
Claudio F.
Posted by Claudio F. on June 17, 2009 at 12:37 PM CLT #
Bueno si les paresco algo repetitivo pues no lo yo, mas bien es la copia que que tiene sello de CHILE que es lo repetido o mejor dicho COPIADO, PLAGIADO.
Posted by Fernando Ulloa on June 17, 2009 at 03:41 PM CLT #
Posted by Carolina on June 20, 2009 at 04:55 AM CLT #