El próximo verano lo paso con Paul Newman, Errol Flynn y Clint Eastwood
Feb. 18 , 2010

Se habla mucho de las aventuras de verano. Turismo extremo, destinos exóticos. Pero para mí no hay mejor veraneo que leer biografías y ver películas antiguas. ¡Esas sí que son aventuras! Pasar de una época a otra, cambiar de cultura y de paisaje, experimentar diversas personalidades, ampliar la propia vida viendo cine clásico o leyendo vidas ajenas me sigue pareciendo la mejor de las excursiones. Sin embargo he descubierto que estos dos placeres pueden fundirse gracias a la tendencia de biografiar novelescas vidas de actores. Acaban de editarse varias que me preparo para leer, claro que en las vacaciones del 2011 cuando hayan llegado a Chile, espero.
Conocer, por ejemplo, entretelones del hombre con los ojos más hermosos de Hollywood, ahora que Editorial Lumen publicó Paul Newman. La Biografía de Shawn Levy, que promete revelar episodios atormentados según algunas reseñas españolas. Por lo pronto que “siempre desconfió de su belleza, como de todo aquello que no se había ganado con esfuerzo”. Que llegó a hartarse de sus ojos y prefirió esconderlos tras anteojos oscuros. Que tuvo dos hijos antes de conocer a Joanne Woodward, un fracaso que le pesó. “Yo era demasiado inmaduro para hacer que mi primer matrimonio fuera un éxito. Me siento jodidamente culpable, y eso es algo con lo que cargaré el resto de mi vida”. Peor habrá sido esa culpa cuando su hijo murió por sobredosis. El alcohol también se cuenta entre sus propios problemas. Más sorprende aún es que el ganador del Oscar por El color del dinero creía no tener talento para la interpretación. “Estudiaba sus papeles hasta la extenuación y volvía locos a los directores con dudas y sugerencias”, apunta el diario El País.
No debe ser casualidad que Errol Flynn haya nacido en Tasmania. Así parece desprenderse de sus memorias (escritas por un escritor fantasma indudablemente) que reaparecen en España con el título de Aventuras de un vividor. Un verdadero monstruo, al menos así quiere mostrarse quien en pantalla hacía de noble Robin Hood pero que en la vida real prefería ejercer de juerguista, alcohólico, drogadicto, ladrón, racista, revolucionario, bisexual, nazi… Como señala Javier Querol en El País, “poco importa si hubo algún vicio que el epítome del héroe hollywoodiense no cultivara en su jardín; igualmente se le acusó de ello.” Se calcula que tuvo entre 12 y 14.000 compañeras de cama. Una marca que lo transforma en un don Juan pero como lo entendió Gregorio de Marañón, un latente homosexual que desprecia a las mujeres. “Estoy enojado con las mujeres, pero no puedo pasar sin ellas, y las necesito incesantemente, para alimentar mi enojo”. Se dice además que fue amante de Tyrone Power, Howard Hughes y David Niven, quien alguna vez hizo gala de su humor cuando se le preguntó si era gay: “Gay no, británico”.
Mas de 800 páginas tiene la biografía de Clint Eastwood (Lumen) que Patrick Mc Gilligan publicó en 1999 y ahora actualiza hasta Invictus. Pero como este duro del cine -que inicialmente demandó al autor por el libro- está en pleno ejercicio, pueden quedar por escribirse muchas páginas más. Pronto a cumplir 80 años, su vida es exuberante por donde se le mire. Varias esposas, más amantes, siete hijos y una corta experiencia política como alcalde republicano de Carmel. Como actor, decenas de películas, más de treinta como director que le reportaron dos oscares y numerosas nominaciones, éxito de taquilla y reconocimiento (aunque tardío) de la crítica. Cuenta Manuel Hidalgo en su reseña que “el atractivo de esta biografía consiste en dar detalles minuciosos, desde dentro del personaje, del extenso camino que ha permitido que el gusano se convierta en mariposa.”
Su personalidad en cambio ha sido siempre difícil. Mucha gente le teme a su vengativa personalidad. Hidalgo destaca que para Mc Gilligan “lo que cuenta es el reflejo de un carácter hosco y seco, la reconstrucción de un tipo humano que se porta mal con las mujeres, con los amigos y con los colaboradores. Que deja en la cuneta a gente que le ha acompañado y ayudado. Un tipo que, en no pocas ocasiones, desprecia cuanto ignora, salvo el cultivo de su interés y de su aura.” Nada de eso importa para quienes disfrutamos de sus viejas películas y de los éxitos recientes, las que nos han permitido vivir tantas veces en la oscuridad del cine vidas más allá de nuestras vidas.





Posted by Jaime Toro Gallardo on February 18, 2010 at 11:20 AM CLST #
Posted by carolinap on February 18, 2010 at 11:42 AM CLST #
Posted by 201.239.238.32 on February 18, 2010 at 03:38 PM CLST #
Posted by Luis Soto Infante on February 18, 2010 at 04:06 PM CLST #
Posted by Cecilia G Huidobro on February 18, 2010 at 10:57 PM CLST #
Estimado Luis Soto: Hablar de las zonas oscuras de ciertos personajes no me parece que sea una manera de descalificar sus vidas. Por el contrario, es comprobar que todo lo logrado por ellos fue en permanente lucha con sus demonios. Probablemente se aprenda más de esas trayectorias de vida que aquellas que se muestran como ejemplares.
Posted by Cecilia G Huidobro on February 18, 2010 at 11:01 PM CLST #
Otro gran ejemplo, también realizado por el buen Herzog, es "The Conquest of the Useless", el diario que escribió este director mientras filmaba "Fitzcarraldo".
Posted by Ignacio Salinas on February 19, 2010 at 03:48 AM CLST #
Posted by ivan farrell on February 19, 2010 at 08:23 AM CLST #
Posted by 201.239.238.32 on February 27, 2010 at 02:26 AM CLST #