Albert Camus en Chile
Sep. 22 , 2009

Tiene que haber llegado a Santiago de muy malas pulgas. Su amiga Victoria Ocampo lo había invitado a Argentina por lo que aprovechó de visitar Brasil, Uruguay y Chile. Sin embargo durante el trayecto en barco desde Europa recrudeció su antiguo mal de tuberculosis. Como si esto fuera poco, en el país vecino la cosa fue un desastre. El ministerio de cultura del gobierno de Perón pidió revisar los textos de sus conferencias. Obviamente Albert Camus –uno de los pocos intelectuales que repudió los abusos a los derechos humanos en la Unión Soviética-, se negó. Así las cosas continuó viaje a Chile a donde llegó en agosto de 1949. El nuevo huésped del Hotel Crillón tenía 35 años y era uno de los escritores más influyentes de su tiempo en tanto ensayista, autor dramático, filósofo. Como novelista ya había publicado algunos de los títulos que lo convertirían en premio Nóbel en 1957: El extranjero y La Peste. Aún así habría que preguntarse si su viaje a América latina influyó en su obra posterior…
Que Santiago se encontrara agitado por huelgas y protestas, no le impidió dictar dos conferencias el 16 y 17 de agosto en la Universidad de Chile y en el Instituto Chileno Francés de cultura. El año 2003 Juan Rivas y Nibaldo Mosciatti publicaron un libro sobre su visita que lamentablemente no he podido encontrar. Sin embargo, los diarios de la época destacan su conferencia sobre Chamfort, escritor y moralista francés del siglo XVIII.
Camus retrata el aspecto dramático de la vida e ideas de Chamfort con una anécdota. Cuando éste ingresa a la solemne Academia Francesa afirmó: “Sería mejor que no fuera académico, que en cuanto a inutilidades, es suficiente con lo indispensable.”
Asomarse al drama abismante del pesimismo lo convirtió en solitario. “La tensión extrema de su alma en la cual vive, explica las horribles circunstancias de su suicidio. Por todo ello, me atrevo a definir este raro clasicismo como a un rozado reposo, como una obstinación permanente, que Chamfort escogió para ser un clásico a su manera. Este destino trágico hace comprender la profunda experiencia del sufrimiento humano y su influencia en la evolución espiritual del hombre”, concluyó en su conferencia.
No cabe duda que refiriéndose a Chamfort, Camus habló de sí mismo y puso de relieve el desgarro vital que lo convirtió también a él en un clásico que por fortuna en Chile todavía se edita, lee y representa, 60 años después de su paso por Santiago.
A Chamfort en cambio no lo lee nadie. Difícilmente hoy sus obras se encuentran en librerías y no estaría nada de mal volver sobre sus máximas. Como estas por ejemplo:
La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida.
La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si la sigues huye.
El amor gusta más que el matrimonio, por la misma razón que hace que las novelas sean más entretenidas que la historia.
El matrimonio y el celibato tienen sus inconvenientes. Es conveniente preferir a aquel cuyos inconvenientes no son irremediables.
Es preciso elegir entre amar a las mujeres o conocerlas; no hay otro medio.
Hace siglos que la opinión pública es la más malvada de las opiniones.
El cambio de moda es el impuesto que la industria del pobre carga sobre la vanidad del rico.
Dignidad sin méritos se hace acreedora a cumplidos sin estimación.
En las cosas grandes los hombres se muestran como les conviene; en las pequeñas se muestran tal como son.
Los azotes físicos y las calamidades de la naturaleza humana hicieron necesario el gobierno, y el gobierno se agregó a los desastres de la naturaleza. Los inconvenientes de la sociedad hicieron necesario el gobierno, y el gobierno se agregó a los desastres de la sociedad. Esta es la historia de la naturaleza humana.
El mundo físico parece la obra de un ser poderoso y bueno que se vio obligado a abandonar la ejecución de una parte de su plan a un ser maligno. Pero el mundo moral parece ser el producto de los caprichos de un diablo que se volvió loco.





Posted by Claudio on September 22, 2009 at 10:32 AM CLT #
Posted by paz on September 22, 2009 at 11:21 AM CLT #
Posted by Mersault on September 22, 2009 at 11:43 AM CLT #
Posted by Pablo Silva on September 22, 2009 at 12:09 PM CLT #
Posted by Juan Carlos on September 22, 2009 at 12:33 PM CLT #
Posted by Ricardo on September 22, 2009 at 01:19 PM CLT #
Posted by Tomas Medici on September 22, 2009 at 01:23 PM CLT #
Saludos.
Posted by Francisko on September 22, 2009 at 01:27 PM CLT #
Posted by jaime on September 22, 2009 at 01:50 PM CLT #
no dejo a CAMUS indiferente a la ideologia comunista es un incinacion mas libertaria
siguio siendo un acerrimos creyente en la construccion socialista y dio lucha en todo movimiento emancipador de origen marxista en el tercer mundo, argelia, indochina y palestina
saludos
Cristina
Posted by Cristina on September 22, 2009 at 02:01 PM CLT #
Posted by Pablo Enrique on September 22, 2009 at 05:47 PM CLT #
Muy interesante el articulo...
Posted by antonio on September 22, 2009 at 05:57 PM CLT #
Me encanta leer sus columnas. Un agrado
Posted by Diego on September 22, 2009 at 06:26 PM CLT #
"Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil." De sus libros nada...
Posted by Tales Klein on September 23, 2009 at 12:14 AM CLT #
Me sumo a los juicios sobre la excelencia de este blog.
Posted by Carlos Anriquez on September 23, 2009 at 03:33 PM CLT #
Posted by Pablo Rodríguez on October 11, 2009 at 05:01 PM CLST #
Atentamente, Renard Betancourt.
Posted by Renard Betancourt on October 29, 2009 at 04:55 PM CLST #