Cecilia García Huidobro

Pruebas de imprenta

 

Perdón por la siutiquería, Huaso Ramón

Jan. 18 , 2012

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La semana pasada murió Vicar, según los titulares el dibujante chileno del “Pato Donald.  Una vez más salta a la vista el esnobismo de la memoria nacional, as allways.  Es verdad que Victor Arriagada Rios, -Vicar su firma de artista-, trabajó para las  mejores agencias del mundo...

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El rescate de nuevas crónicas de Edwards Bello

Jan. 03 , 2012

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La próxima semana aparecerá un nuevo volumen de las crónicas de Joaquín Edwards Bello, que titánicamente viene rescantando Ediciones Universidad Diego Portales desde hace cuatro años. En la portada ya vemos a un autor de mediana edad, que se acerca a cumplir 50 años Es que esta oportunidad, se trata de artículos escritos en el corazón de la década del treinta. Para muchos un período de calma que presagia la gran tormenta que se aproxima. La Segunda Guerra está a la vuelta de la esquina y con ella grandes cambios en el orden mundial y en las costumbres sociales. Está por venir lo que en jerga edwardsbellana podríamos llamar un animamoto.

 


De hecho Mussollini y Hitler rondan las crónicas de esta nueva recopilación, como lo hacen con los destinos de Europa. Edwards Bello los tiene en observación aunque todavía no dimensione el peso de sus sombras. Incluso en algunas páginas asoma su atracción con el dictador italiano y ciertos flirteos con el estilo autoritario.


En esta década en que todo parece en movimiento, Joaquín Edwards en cambio se vuelve definitivamente sedentario. Este dandy que había paseado con tongo y corbata papillón por las capitales europeas, que había apostado en los grandes casinos de la Riviera francesa y en tugurios madrileños, no volverá a viajar.


Luis Alberto Sanchez asegura que en Cuba lo esperaron en varias oportunidades. Que en otros países solicitaban su presencia. De cualquier forma,  ha sido precisamente esa movilidad la que fraguó su carácter de escritor y de personaje. “A salto de mata conocí la condición humana”, solía repetir.  Buena parte de esas acrobacias las experimentó en sus largas estancias en Europa. “Es muy difícil que sea interesante la literatura de los escritores sin aventuras ni viajes. El verdadero escritor es generalmente el que más aventuró: la guerra, la muerte, la pobreza, la prisión, han debido acecharle, y la prueba está en Camoens, soldado; Ercilla, conquistador; Cervantes, soldado, prisionero, perseguido por deudas; Tolstoy, soldado; Dostoiewsky, condenado a muerte.”


En el caso de Joaquín Edwards Bello, ¿qué fue lo que más aventuró? ¿Cuál fue su mayor apuesta? En mi opinión, esa curiosa síntesis de Quilpué y París que hicieron de él la figura única e insoslayable que es.  "Si yo no hubiera vivido la guerra 1914-18 sería otro. Seguiría creyendo en eso de la aristocracia castellano-vasca y en otras paparruchas por el estilo".


La capital francesa fue una puesta en marcha de sus extraordinarias condiciones de cronista. Ahí están la calle, el dato, la mirada, la historia y la lectura de los sentidos que permitirán desmitificar la realidad, muy especialmente la chilena. Madrid y sobre todo París le han dado la perspectiva y por tanto la diferencia. Son territorios sobre los cuales construyó una personal geografía donde echaron raíces sus escritos, su interior atribulado, su palabra. Cuenta Enrique Bunster que en una oportunidad se encontró en el centro y que en cinco minutos le habló en inglés, español, francés y portugués y expuso un número imprecisable de ideas originales.


Quilpué y Valparaíso le dieron en cambio un salvoconducto que le permitió apreciar la idiosincrasia nacional con una lucidez apabullante. Leer a esa tribu  en la que se vio retratado y rechazado. Paisanos que entran donde dice ‘salida’ y sale donde dice ‘entrada’ como solía observar don Joaquín. Conciudadanos que carecían de la virtud de admirar, de obedecer y de reconocer el mérito ajeno...


Si durante los años treinta, Edwards Bello publicó activamente libros y novelas, su fecundidad cronística fue sencillamente notable. Quizás de tanto repetir, “aquí no se puede vivir” como recuerda Julio Barrenechea, terminó por vivir en la crónica, publicando varias una misma semana. Lo asombroso es que desde allí, pudo invitar a sus miles de lectores de la época también a habitar en ellas, costumbre que se ha perpetuado hasta nuestros días. Por eso se agradece este significativo esfuerzo editorial de rescatar sus columnas dispersas especialmente en el diario La Nación.


(Fragmento Prólogo del Volumen IV de Crónicas Reunidas de Joaquín Edwrads Bello publicadas por Ediciones Universidad Diego Portales)


 

De Parra, pingüinos y Quijote

Dec. 06 , 2011

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Los aplausos han caído de todos lados. Y no es para menos si la buena
nueva es que el Premio Cervantes este año fue para Nicanor Parra. Lo
menos que se dijo es que esta elección ennoblece más al galardón que al
antipoeta. En todos lados se ha subrayado que debió haberlo recibido
hace rato. Que mas vale tarde que nunca. Afirmaciones (lugares comunes)
que son indiscutibles y ciertos. Pero pese al retraso, que Don Nica lo
reciba ahora me parece muy apropiado. Y cuando digo ahora, me refiero al
especial momento que vive el país cuando los estudiantes se han tomado
las calles para expresar su malestar con humor e ingenio (descontado un
puñado de encapuchados aguafiestas)...

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Pilar Donoso: Al otro lado del espejo

Nov. 17 , 2011

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Recuerdo que en una oportunidad entramos a mi casa en el noveno piso de
un departamento en Providencia. Estaba oscuro y los edificios cercanos
se encontraban con las luces encendidas. Salió a la terraza, prendió un
cigarrillo y dijo: "Qué entretenido ver la vida que sucede alrededor.
Podría estar mirando lo que pasa en los distintos pisos durante horas"...

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Feria del Libro: ¿Se lee en Santiago?

Nov. 08 , 2011

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A veces pienso que la industria editorial chilena es adicta a la  primavera.  Se le ve florecer en esta época del año, especialmente en el mes de octubre. Gran parte de las novedades y de los títulos más contundentes aparecen para la Feria del libro, lo que supongo que viene a subrayar la conveniencia de este tipo de eventos, al menos en lo que se refiere a producción y comercialización de libros. Además, la disminución de espacios dedicados al periodismo cultural, sobre todo en lo que concierne a la crítica -un fenómeno mundial en el que nuestro país no ha sido excepción-,  también pone de relieve el valor que una feria puede llegar a tener para que los lectores se encuentren entre sí y con autores y libros.



Uno de los aspectos más interesantes del programa de la feria este año es el hecho que junto a algunos invitados top como Julia Kristeva, Rolin Olivier o César Aira por ejemplo, se ha enfatizado la presencia de autores jóvenes que sin embargo tienen ya una obra que se ha destacado en sus respectivos países.  Es un hecho que las grandes editoriales tienden cada vez más a publicar a autores consagrados antes que descubrir nuevas voces.  Operan mejor las grúas para levantar a los grandes que ya tienen carta de ciudadanía en los rankings de los más vendidos antes que los scouts que exploran recodos de bares reales y publicaciones virtuales a la caza de talentos desconocidos.  Sin embargo, la Cámara del Libro y el Consejo de la Cultura y las Artes organizaron un encuentro precisamente para romper estas barreras que impiden la lectura de autores latinoamericanos. A este “Dialogo narrativo” asistieron  Slavko Zupcic y Juan Carlos Méndez Guedez (Venezuela);, Pablo Raphael, Tryno Maldonado y Heriberto Yepez (México); Inés Bortagaray (Uruguay); Carlos Yushimito (Perú); Patricio Pron, Cesar Aira, Juan Sasturian y Oliverio Coelho (Argentina); Rodrigo Hasbún y Darwin Pinto (Bolivia); Jacinta Escudos (El Salvador) y Andrés Burgos (Colombia). A ellos se sumaron los chilenos Alejandro Zambra, Alvaro Bisama, Alejandra Costamagna, Cynthia Rimsky, Rafael Gumucio, Marcelo Mellado y Pablo Simonetti. Autores que hay que conocer.


Demás está decir que el abanico de opiniones fue diversa y no exenta de debate, lo que siempre se agradece. Desde quienes escépticamente y con no poca autoironía como Cesar Aira se preguntó “¿quién dijo que leer sirve para algo?” hasta quienes plantearon que la literatura latinoamericana se debate entre Shakespeare y Chespirito…   Quizás se marcaron excesivamente las tintas a los temas de la industria que impiden que los libros circulen con mayor fluidez y se echó de menos destinar más tiempo a las fisuras en que brota la  escritura, que siempre acarrea muchísimas interrogantes. La gran pugna entre papel y pantalla fue otra trinchera de discusión y acaso ahí hizo más falta concentrarse en el lenguaje, en la palabra que seguirá presente en cualquiera de los formatos que se imponga en el futuro.


El encuentro tuvo  un eslogan que me pareció acertado: “SCLee, diálogos narrativos latinoamericanos”. Juego por cierto entre la sigla del aeropuerto de Santiago con la idea  de leer. Y que la lectura sea un viaje, finalmente, hace toda la diferencia, nos abre a la otredad.


Claro que para hacer posible ese viaje se necesita de una estación mayor. Que las actividades editoriales y culturales no se concentren tanto en primavera y que se busque un emplazamiento más adecuado que la Estación Mapocho. La lectura merece una pista de despegue más ágil.

Cumpleaños feliz para Julius

Oct. 14 , 2011

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Una edición conmemorativa es la fiesta de cumpleaños que editorial Alfaguara preparó  para Julius, ese personaje entrañable que le brindó reconocimiento mundial a Alfredo Bryce Echenique.


Cuando el universo representado por el llamado boom latinoamericano con novelas totalizadoras y de atmósferas mágicas parecía tocar fondo o al menos encontrarse bajo la amenaza de repetirse a sí mismo, apareció Julius.

 


Un niño de orejotas como alfajores-voladores, las manos pegaditas al cuerpo, como un soldado distraído en atención cuya  historia parodia la historia con mayúscula y los contrastes paradójicos de nuestro continente.  Toda una renovación de la forma de leernos a nosotros mismos.


Los estudios preliminares de Julio Ortega, César Ferreira y Jorge Eslava que enriquecen esta edición, explican la vigencia cuarenta años después de Un mundo para Julius que más que un relato de aprendizaje es una suerte de valsecito peruano hecho novela.


Su popularidad prueba que es un relato magistralmente escrito. También demuestra que la infancia despierta una especial sensibilidad siempre porque se trata de una etapa que está presente durante toda nuestra vida.


Quizás no haya un mejor mirador para asomarse a  la extrañeza del mundo que la infancia. Un niño no alcanza las manillas de las puertas, las sillas le dejan los pies colgando y las conversaciones de los adultos están llenas de frases incomprensibles y códigos desconocidos.  Con todos esos ingredientes, la imaginación infantil fabrica un imaginario que covije a la espera de crecer y que el mundo se torne, inteligible y acogedor.  La visión infantil es un espejo que tergiversa los hechos solo para clarificar mejor su dimensión mounstrosa a ratos y siempre inabarcable.


Pese a que  este tipo de relatos resultan tan atractivos, no es fácil encontrar historias logradas. Por lo general la voz del narrador termina por escucharse impostada. Se adivina el adulto que hay detrás del personaje simplificando la niñez. La literatura chilena sin ir más lejos, no abunda en personajes infantiles.  El niño que enloqueció de amor de Eduardo Barrios, El Paraíso de Elena Castedo, son de los pocos títulos que se me vienen a la mente.


He tenido la fortuna de leer recientemente dos relatos que se adentran en historias desde la inquietante mirada de la niñez. La novela de Alejandro Zambra que tiene además ese título tan afortunado, Formas de volver a casa, acaso una expresión que sintetiza como ningún tratado la relación que cada uno construye con el niño que fue y metaforiza lo que al fin de cuentas es la vida, un viaje para volver al origen... De menor calado y ambientada una década después, La soga de los muertos de Antonio Díaz Oliva revisita los noventa con la mirada de un niño nerd.

Las islas y la literatura

Sep. 14 , 2011

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Más allá de lo geográfico o político, las islas siempre han sido un espacio llamativo.  De hecho la literatura es un buen registro de los muchos estímulos que provocan en el imaginario individual y colectivo.

 


Robinson Crusoe, el libro de Daniel Defoe inspirado en Alexander Selkirk rescatado en 1709 en la isla que hoy lleva su nombre y del que tanto se habla en estos días, es solo un botón de muestra. Hay muchísimo más.


Desde luego buena parte de las utopías han sido ambientadas en una isla, el lugar/no lugar por excelencia  donde el tiempo y la historia pueden tener sus propias reglas. Desde la Atlántida de Platón a las grandes utopías del Renacimiento como la Nueva Atlántida de Francis Bacon o el libro de Tomás Moro.


En la vertiente más propiamente literaria, ya con la Odisea las islas parecen despertar asombro e imaginación. Depositarias de sueños  y monstruos, tanto la magia como la pesadilla adquieren allí carta de ciudadanía.


Los escritores ingleses, isleños al fin y al cabo, parecen llevar la delantera.  Pensemos por ejemplo en la sátira despiadada de Los viajes de Gulliver cuya actualidad y vigencia sorprenden. En La Isla del Tesoro de Stevenson, que desde su publicación en 1883 ha sido recreada por el cine, la televisión, los comics e incluso en videosjuegos. H. G. Wells quince años después publicó una novela considerada al decir de Jorge Aulicino prototipo de las islas imaginarias en las que suceden hechos aterradores: La isla del doctor Moreau.  Por otra parte, El señor de las moscas de William Golding, escritor que por estos días se conmemorará su centenario, comienza con un accidente aéreo en el que solo sobrevive un grupo de muchachos que varan en una isla desierta. A partir de ese momento la convivencia será un horror no por la adversidad a la que están expuestos si no por las perturbadoras reacciones de cada uno. Cuando fue distinguido con el premio nobel en 1983, la academia sueca comparó la obra de este escritor inglés con Herman Melville. No debe ser casual entonces que algunos de sus relatos más populares como Typee, Omoo y Mardi, también estén ambientados en islas de los Mares del Sur.


Dos de las más grandes novelas de la literatura argentina transcurren en una isla. La invención de Morel, celebrada creación que Bioy Casares publica en 1940, arranca con la llegada de un fugitivo a una isla. A partir de los experimentos de Morel, Bioy Casares pone un dedo en la llaga en temas tan clásicos como el amor, el tiempo, la realidad y la inmortalidad. Por otra parte Pichiciegos de Fogwill transcurre en Las Malvinas donde la guerra es vista desde la anti épica de la sobrevivencia. La paradoja, según Beatriz Sarlo es que “la guerra que ha destruido, para ellos, toda idea de nación: llegados a Malvinas como soldados de un ejercito nacional, las operaciones de ese ejercito han deteriorado todos los lazos de nacionalidad“.


Se podrían mencionar otros títulos, pero no se trata de hacer un recuento. Estos ejemplos dejan claro que la literatura refleja lo que las islas despiertan como lugares asociados a lo desconocido, a la aventura, a la irracionalidad, a la proyección de las propias carencias.


Hay circunstancias, sin embargo, en las que tiendo a pensar que la realidad supera a la ficción. Es el caso del accidente aéreo del Casa 212. Esta desgracia ha provocado una cadena de reacciones que dan cuenta de la terrible soledad en la que vive un gran número de personas que se sienten arrojados fuera del mapa y se aferran a personalidades que ven a diario en la tv. De la precariedad geográfica, social y moral que impera en nuestra vida cotidiana. De lo ilusorio que terminan siendo nuestros buenos indicadores de bienestar. De la isla somos cada uno de nosotros y también la sociedad.


Aunque Chile forme parte del OCDE, todos somos finalmente Juan Fernández.


 

A quién le interesa el rigor...

Aug. 23 , 2011

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Hace un par de semanas, la noticia dio la vuelta al mundo.  Una firma canadiense llamada AptiQuant daba a conocer los sorprendentes resultados de una investigación: los usuarios de Internet Explorer tenían un coeficiente intelectual más bajo que los de navegadores como Firefox o Chrome. Las conclusiones estaban basadas en el seguimiento a más de cien mil internautas.  Medios como BBC Mundo, BBC en inglés, CNN, Forbes, ABC de España y medios nacionales también, ay, publicaron la información con premura. Lo que parecía un gol informativo resultó un autogol. A poco andar se descubrió que se trataba de una broma que los hizo tragarse tamaña rueda de carreta porque nadie se dió el trabajo de chequear fuentes y contrastar información. La página de la supuesta compañía, “líder mundial en el campo de pruebas psicométricas en línea”, había sido creada apenas un mes atrás y nadie sabía de sus actividades.  Como si fuera caspa, el traspié fue sacudido de los hombros de los involucrados atribuyendo el impasse a la vulnerabilidad propia de la web.  Fácil ¿verdad?  Como si la web no funcionara con personas.

Basta hacer memoria de engaños anteriores a la web y que también suponen negligencias, para no tragarse ese sapo. De hecho, esta historia me hizo recordar el gran fraude de un libro super-ventas en todo el mundo incluido Chile, con traducción a 18 lenguas.  En 1997 se publicó en Estados Unidos
Sobreviviendo con lobos, autobiografía Misha Defonseca que recrea un duro episodio de su infancia.  Una manada de lobos la adoptó luego que sus padres fueron detenidos por los nazis en Bélgica y la niña vagaba por los bosques europeos donde vivió por 5 años y recorrió 3000 millas en busca de sus padres. En 2004 se publicó por primera vez en español con igual éxito que otras lenguas. Como era de esperar, luego vino la película donde la historia aparece todavía más impresionante.  Hasta que un diario belga Le Soir, indagó con documentos y familiares de la autora hasta descubrir que la historia es inventada de principio a fin.  Pura ficción que ningún editor se ocupó de certificar. ¿qué tal? 



Tras negar inicialmente las revelaciones del periódico, la escritora se ha rendido a las evidencias y ha pedido perdón por la mistificación. En una carta a Le Soir, escribe: "Esta historia es la mía. No es la realidad real, pero es mi realidad, mi manera de sobrevivir".

¿A eso será lo que Vargas Llosa llama la cultura del espectáculo?

Tras la historia del periodismo chileno

Aug. 10 , 2011

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Se han publicado solo dos historias del periodismo nacional. Prensa y Periodismo en Chile de Raúl Silva Castro e Historia del periodismo chileno de Alfonso Valdebenito. Ambas se editaron hace 55 años  y fueron producto de un concurso que organizó el Círculo de periodistas. No vamos a decir, como Violeta Parra, que a partir de esa fecha hay un abismo sin música ni luz. Pero casi. Lamentablemente se investiga poco en el pasado de las comunicaciones. Estamos muy lejos de las sociedades anglosajonas donde el estudio de la prensa constituye un interés permanente. 


 


Esta ausencia deja en evidencia que no hemos comprendido que la historia de la prensa es también un retrato involuntario –y a veces no tanto- de una sociedad con sus principales claroscuros. El mote de “cuarto poder” se relaciona no solo con el poderío comunicacional que un medio puede alcanzar sino que alude también a su capital simbólico y a su potestad para crear el sentido de comunidad y de espacio público.  El trabajo diario de mostrar la realidad  conlleva también contribuir a crearla e instalar percepciones de ella, con todas la significación que esto pueda tener. Por eso es tan significativo conocer el pasado y por eso resulta tan valioso el trabajo de investigadores como Carlos Ossandón y  Eduardo Santa Cruz que consistentemente han explorado  estos temas desde diversos ángulos tendientes a conocer la historia y desempeño de la industria de las comunicaciones.  De este último acaba de aparecer  La prensa chilena en el siglo XIX, estudio en el que se viaja desde el modelo de la prensa doctrinaria hacia el periodismo liberal moderno.  En palabras de Santa Cruz “una transición entre un tipo de periodismo, más ligado a la vocería y difusión de doctrinas como expresión de partidos o grupos políticamente definidos, a otro, más bien ligado a las exigencias de un mercado informativo en creciente desarrollo y expresadas fundamentalmente bajo la forma de la ampliación del círculo de lectores y la captura de publicidad”.


Las próximas semanas, en tanto, se presentará una investigación que registra cómo y de qué manera los periódicos se han ocupado durante los dos siglos de existencia republicana de una de las mayores deudas democráticas de nuestra sociedad, la equidad. El libro Pobreza: 200 años en la Prensa Escrita, un estudio realizado por la Fundación Superación de la pobreza y la Escuela de periodismo UDP, rastrea a través de la prensa como se ha cubierto esta información, y como la aproximación fue evolucionando desde la llamada  “pobreza de solemnidad” (expresión de la Corona española para quien era autorizado para pedir y recibir limosnas),  hacia surgimiento de la Cuestión Social, luego del Estado benefactor, la Subsidiariedad y de la Protección social. Revisitar esta historia a través de la prensa –señala Benito Baranda-,  permite ver lo costoso que ha sido cambiar la mirada del “no tener” hacia una vinculada al “no ser”, que se plasma en la sensación de discriminación. Pobreza: 200 años en la Prensa Escrita es una lectura obligatoria en un momento que precisamente estos mismos temas han generado movilizaciones que expresan un profundo malestar de la gente.


 

Educación o la discriminación de los cartones

Jul. 27 , 2011

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México es tierra de ensayistas.  Desde el virreinato hasta la actualidad, este país  ha acumulado una envidiable legión de grandes intelectuales que reflexionan “en voz alta”.  En nuestros días Gabriel Zaid es uno de los más interesantes. Acido crítico, suele disparar contra el tributo al éxito, al simulacro y las convenciones culturales de nuestra sociedad. Acabo de leer su artículo  “La escolaridad como inversión” en Letras Libres. Y, aunque es de mayo de 2010, parece escrito en algún café de la Plaza Italia viendo pasar las movilizaciones estudiantiles.


Zaid recuerda el bullado escándalo provocado por el pionero de los transplantes al corazón, el doctor Barnard cuando confesó antes de morir (2001) que en el primer transplante otra persona tuvo un rol más relevante que el suyo en esta hazaña. ¿Por qué se había mantenido en secreto su nombre?, se pregunta el autor.  “Porque era un negro que no pasó de la primaria.”


Hamilton Naki era jardinero en la Universidad de Ciudad del Cabo cuando fue asignado a tareas de limpieza del laboratorio de medicina experimental. Poco a poco asumió el cuidado de animales, participó en diversos procedimientos hasta adquirir un rol fundamental en las operaciones. Si en 1967 la ley prohibía que un negro operara a un blanco, hasta hoy es ilegal que lo haga quien carece del título universitario de una escuela de medicina. Naki transgredió doblemente las normas por lo que jamás tuvo el crédito sobre su verdadero trabajo y continuó nominalmente como aseador.


Zaid vuelve a embestir contra la academia. Existen muchas formas de aprendizaje que no siempre ocurren en un un proceso educativo formal. Por tanto los estudios universitarios no son una garantía e, incluso, pueden llegar a ser una estafa organizada y certificada con diploma. La búsqueda de la verdad, según Zaid se ha convertido en la búsqueda del poder.


 “La verdadera razón para pagar el costo (cada vez mayor) de una licenciatura, una maestría, un doctorado, no es aprender, sino evitar la discriminación. Se puede aprender lo mismo de maneras menos costosas y más divertidas, dejándose llevar por el apetito intelectual, las circunstancias que obligan a echarse al agua, la oportunidad accidental de ejercer, la suerte de toparse con un gran maestro, las amistades que suben de nivel la conversación, las grandes obras de arte, los grandes libros. Así aprendieron Alfonso Reyes, Daniel Cosío Villegas, Octavio Paz, Antonio Alatorre y muchos grandes maestros”, subraya Zaid.


Si compartimos esta idea, tendremos que concluir que lo que está en el ethos de las movilizaciones estudiantiles recientes no es la calidad ni el costo de la educación: es el precio de la discriminación que tantos chilenos no están dispuestos a seguir pagando en una sociedad altamente endogámica. Como si esto fuera poco, una sociedad aburrida y pedestre en su conversación.  Porque la educación tampoco mejorará mientras seamos tan ramplones y poco imaginativos.

¿Quién le teme al lobo feroz hoy?

Jul. 19 , 2011

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Los cuentos infantiles y sus mensajes ocultos es el tema de un fascinante libro comentado en Babelia. La llave de oro es su título, fue escrito por la psicoterapeuta Sibylle Birkhäuser-Oeri, alumna de Jung y se traduce por primera vez al español. Allí se analizan historias que, amparadas en la fantasía, “permiten acceder a profundas interpretaciones de los arquetipos, en este caso el arquetipo materno (y, por extensión, el femenino), representado por esos personajes tan "familiares" para los lectores y, a menudo, inquietantes, como madres buenas y madrastras perversas, hadas benéficas y brujas malvadas, princesas sumisas y damiselas maltratadas al borde de la rebelión... ".


Es reconocido el carácter simbólico de estas narraciones sobre todo antes de las versiones almibaradas que muchas editoriales y Disney han impuesto. “Destruyen embrionarios complejos de Edipo, ayudan a combatir frustraciones narcisistas, rivalidades entre hermanos, a conocer, en fin, los límites de la existencia y del propio yo, más un descubrimiento intuitivo del sexo, como pieza turbadora en el corazón de la vida. Pero, sobre todo, iluminan la esperanza de hacerse independientes y libres, tras vencer tantas penalidades”, subraya Rodríguez Almodóvar en el suplemento del El País.


Sin embargo, con tantos cambios en la sociedad, esto del arquetipo puede sonar aburrido o incluso obsoleto. ¿Seguirá todo igual que hace 200 años cuando los hermanos Grimm recogieron muchos de estos cuentos de la tradición oral europea?


Es hora de intentar una actualización de los relatos infantiles.  Una versión de la Caperucita Roja 2.0 por ejemplo, me lleva a verla en el bosque de muchachos que desfilan jueves por medio por la Alameda protestando por la calidad de la educación y, especialmente, un trato igualitario.  No sería raro encontrarla encabezando la marcha y dispuesta incluso a quemar su caperuza en las puertas del ministerio de Educación.  Y ojalá esté alerta para que no la agarre algún lobo verde en las proximidades del parque Almagro.


O bien imaginar el impacto que han provocado las extremecedoras fotos que la Cencienta subió en facebook mostrando la mala vida que su malvada madrastra y las feas hermanastras le han dado.


Ni hablar del bullying perpetrado contra El Patito feo que solo se solucionó cuando Chilevisión exhibió su historia en el noticiero central con una cobertura de 15 minutos.  Ahora, autoridades de todos los sectores quieren ayudarlo.


Las penurias de Juan y las habichuejas mágicas terminaron (hay quienes creen que en realidad ahí empezaron) cuando el niño fue contactado por el Fra-Fra para otorgarle una beca en la Escuela Técnica que funciona al interior de su propiedad agrícola en la VI región.


Mientras tanto Pedrito de tanto divertirse twitteando falsamente que viene el lobo, perdió sus seguidores. No ser confiable es castigado severamente por las audiencias.  La familia de La Bella Durmiente ha puesto una demanda ante el colegio médico contra el facultativo que le recetó altas dosis de ravotril con devastadoras consecuencias.  Hansel y Gretel tomaron el toro por las astas y acusaron a sus padres al 800730800,  fono-denuncia del Sename.


Pensándolo mejor, las pasiones profundas son las mismas, la naturaleza humana evoluciona poco y los arquetipos permanecen... ¡qué le vamos a hacer!  


A seguir leyéndole cuentos tradicionales a los niños.

¿Cuáles son las palabras más hermosas en mapuche y quechua?

Jun. 22 , 2011

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Una encuesta realizada por estos días, concluyó que la palabra más hermosa del español es "Querétaro".  Organizado por el Instituto Cervantes, alrededor de 33 mil personas votaron a través de una plataforma de internet para elegirla.  Las ´candidatas´ a su vez habían sido propuestas por diversas figuras de habla hispana. El actor Gael García Bernal sugirió la ganadora en tanto el segundo lugar lo ocupó "gracias" recomendada por el cantante Raphael...

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México marcha, las putas también

Jun. 08 , 2011

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La indignación y el hartazgo parecen dominar el biorritmo del año 2011. En México se inició el sábado la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad que culminará el jueves en Ciudad de Juárez, algo así como el epicentro de la violencia que envuelve al país...

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El aforismo en versión twitter

Jun. 01 , 2011

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Nadie puede discutir el atractivo de twitter. Pero atribuirle el descubrimiento de la concisión gracias a sus 140 caracteres es  una brutalidad. Ya el español Baltasar Gracián nacido hace poco más de 400 años, acuñó la célebre máxima, “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.  Y si de sentencias se trata el género de los Aforismos existe siempre.  Dardos de lucidez, inteligencia y provocación que se vienen disparando desde la Grecia antigua de Hipócrates hasta el flamante premio Príncipe de Asturias de literatura 2011, Leonard Cohen...

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¿Tenemos algo en común con el Perú?

Apr. 20 , 2011

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Las palabras que decimos a diario parecen ser un santo y seña que nos identifica y nos permite reconocernos en cualquier parte. En Madrid, por ejemplo, en el aeropuerto de Barajas oí decir “cáchai  que aquí en ninguna parte toman Bilz los muy giles”. Son chilenos, me dije altiro...

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