Congreso 2009: Lo que debemos observar

Posted on December 13, 2009 by Claudio Fuentes

El congreso 2005 sí fue histórico. Por primera vez que la coalición de gobierno obtenía la mayoría tanto en la Cámara de Diputados (54,1%) como en el Senado (52,6%). En la presente elección, muy probablemente la Concertación perderá ese privilegio y aquello por razones diversas en la Cámara y el Senado.


En la Cámara de Diputados observaremos cuatro situaciones.  

1) Pacto por exclusión. En cuanto al pacto Concertación- JPM, existen cuatro distritos donde podría alcanzarse un resultado favorable a la izquierda extraparlamentaria (2, 5, 28 y 46). En los distritos 2 y 5, es menos probable un doblaje pero podría darse el triunfo de los candidatos Hugo Gutiérrez y Lautaro Carmona. En estos dos casos, la disputa es con candidaturas de la Democracia Cristiana. En los distritos 28 y 46 se apuesta por un doblaje que es más probable dado el record de altas votaciones en San Miguel y Lota favorables a la Concertación y a JPM.


2) El efecto “descolgados” está afectando 8 distritos. Se trata de actores que por fuera están amenazando el estatus quo tanto de la Concertación como de la Alianza. En Antofagasta y San Fernando se trata de candidaturas PRI (ex PDC) que amenazan a la Concertación (Araya y Sepúlveda). En Vallenar, Cerro Navia y Freire el rompimiento de Mulet, Díaz y Olivares con el PDC amenazan los doblajes que tenía la Concertación. En Coquimbo e Illapel, candidaturas independientes (PS y ex PDC) amenazan también los doblajes concertacionistas. Finalmente, en Las Condes el descolgado García Pinochet amenaza el doblaje de la Alianza. En síntesis, cinco doblajes concertacionistas y uno de la Alianza se ven hoy amenazados por “descolgados”.


3) Efecto MEO. En tres casos, observamos el efecto de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami: en el propio distrito del candidato presidencial (Caldera 10) donde su salida abrió la incertidumbre de quién ocupará ese espacio; y en los distritos 20 y 32 donde Alvaro Escobar y Esteban Valenzuela intentan retener sus cupos parlamentarios compitiendo por fuera de la coalición de gobierno.


4) Pérdida de doblaje por competencia. El único lugar donde se observa una competencia verdadera entre ambas coaliciones es La Florida, donde la salida de Duarte (PDC) dejará seguramente a Montes (PS) en el Congreso y a un candidato de la Alianza (seguramente Hasbún UDI).


En la Cámara, probablemente ninguna de las dos coaliciones obtendrá la mayoría. Muy pocos descolgados probablemente llegarán al Congreso y los que tienen más posibilidades son los repostulantes (Sepúlveda, Escobar y Valenzuela). Eventualmente dos representantes comunistas podrían llegar a la Cámara. Es decir, una Cámara donde cualquiera sea el próximo presidente, requerirá buscar consensos.


En el Senado el panorama es diferente. Aquí los descolgados no tienen opciones de mantener sus espacios de poder y muy probablemente la Concertación recuperará los cupos dejados por sus “descolgados” (4 en total desde 2005—Flores, Zaldívar, Ominami y Navarro, este último no va a reelección). Aquí, las luchas son dentro de los conglomerados. En 6 circunscripciones la batalla es dentro de la Concertación (III Atacama, V Cordillera, VII Norte, VII Sur, IX Norte y IX Sur). En tres la batalla es dentro de la Coalición por el cambio (V Cordillera, IX Sur y V Costa).  Aquí tampoco es probable que la Concertación alcance la mayoría (a lo más 19 senadores), por lo que también se requerirán acuerdos políticos cualquiera sea el próximo presidente.  


En términos generales, el partido que se ve más amenazado será la Democracia Cristiana. La mayoría de las disputadas simbólicas y claves se asocia a la pérdida/triunfo de un PDC. Además, dicho partido presenta menos candidatos por lo que es más probable que reduzca su presencia en el Congreso. La mayoría abrumadora del PDC al comienzo de la Concertación (38 Diputados electos), hoy probablemente se reducirá a menos de la mitad.


Otro dato de interés es que seguramente la presencia de mujeres en la Cámara se verá reducida (hoy cuanta con 18 diputadas—12,7%). La baja presencia de candidatas (17,7%) y su ubicación en la papeleta en posiciones más de “acompañante” que en posiciones de liderazgo explican dicha baja.  En el Senado existen algunas posibilidades de aumentar el hoy vergonzoso porcentaje de mujeres senadoras (5,2%--dos senadoras). Chile seguirá estando entre los países que más baja presencia de mujeres tiene en su Congreso de América Latina y del mundo. El “efecto Bachelet” parece que no permeó a los partidos.



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