El optimismo y el corazón
Nov. 22 , 2009
El optimismo es la capacidad que tenemos las personas para observar de forma positiva los acontecimientos, tanto en el presente como en el futuro. Esto es un factor clave para marcar la diferencia entre ser feliz y no serlo.
Y aunque Optimismo y Patología cardiovascular parecieran ser dos temas que no tienen relación alguna, en general las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosos e, incluso a tener mejor estado de salud física.
Así se desprende de un artículo recientemente publicado en la prestigiosa revista Circulation en donde comparan la sobrevida de mujeres optimistas versus las que no lo son. (Optimism, Cynical Hostility, and Incident Coronary Heart Disease and Mortality in the Women's Health Initiative; http://circ.ahajournals.org/cgi/content/abstract/CIRCULATIONAHA.108.827642)
Aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo, esperanza y autoestima (capacidad para ver nuestras propias capacidades y aún, nuestras propias debilidades), tienden a salir fortalecidos en situaciones traumáticas y estresantes. Por el contrario, el pesimista (empeñado en descubrir dificultades) se auto genera apatía y desánimo. El optimista hace ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.
Cultivar el optimismo o el arte de ver el vaso medio lleno
El optimismo es sin duda un estigma de la personalidad. Una clave que podría llegar a marcar la diferencia entre ser felices o no serlo. Ser optimista implica darle mayor valor a los aspectos positivos que a los negativos, en el instante en que se está viviendo dicha situación. Por otra parte ser optimista implica una mayor confianza en que los sucesos por venir serán favorables.
El optimismo no supone tener una opinión simple de todo lo que nos rodea, sino dar la relevancia justa a los aspectos positivos de las cosas. Esto no es necesariamente conformarse pensando que las cosas podrían ser peores sino más bien enfatizar los puntos ventajosos y prometedores de la situaciones vividas.
Liberarse de sentimientos de culpabilidad o de todo aquello nos hace sentir solos o infelices, desgraciados o indefensos, es un muy buen enfoque para llevar la vida adelante. Descubrir alegría en la vivencia cotidiana, sin intentar encontrar una felicidad completa y perfecta, es también una actitud optimista que sin lugar a dudas genera importantes beneficios para la calidad de vida.
En este sentido, aceptar el envejecimiento del cuerpo, puede ser el descubrimiento de nuevas posibilidades y experiencias. En la vida, hay un momento para cada cosa, y cada etapa tiene alguna ventaja que disfrutar.
En consecuencia, el optimismo desemboca en actitudes tan positivas como el coraje, el entusiasmo, la pasión, la confianza, la esperanza y el ver los errores como oportunidades para aprender. Las personas optimistas tienden a ser más perseverantes, tener mejor humor, ser más exitosos y a ver realizados sus proyectos en mayor medida que las pesimistas.
En el ámbito de la salud
Las personas optimistas, además de sentirse más felices, gozan de mejor salud, porque su sistema inmunológico es más fuerte, lo que se puede relacionar con una produción mayor de endorfinas. El estado contrario, estados depresivos o de ánimo bajo, podrían relacionarse con una propension a contraer enfermedades.
También se ha demostrado que ser optimista mejora la actividad neurológica en el cíngulo anterior y en la amígdala (que son las áreas que funcionan mal en la depresión) y favorece la actividad del sistema inmunológico. Además, las estadísticas indican que el optimismo ayuda a prevenir las enfermedades cardíacas y a afrontar mejor las enfermedades tumorales, y que los optimistas viven alrededor de un 19% más que los pesimistas, lo que demuestra que la salud no depende sólo de valores físicos, sino también de la actitud con la que las personas enfrentan la vida.
Por lo tanto, saquese las penas de encima, disfrute la vida, aunque sea con limitaciones, eso siempre será mejor que vivir bajo un manto de pena y pesimismo. Busque las cosas buenas, disfrute de las cosas simples, no hay que ser millonario para ver una hermosa flor en primavera y sentir el canto de los pajaros, tampoco para disfrutar aunque sea de una simple taza de te con los amigos.
Dr. Christian Espinoza S.
Cardiocirujano
Clinica Tabancura





Posted by Gabriela on November 24, 2009 at 10:49 AM CLST #
Posted by Flor on May 24, 2010 at 12:00 PM CLT #