Christian Espinoza

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Reanimación cardiopulmonar

Feb. 06 , 2012

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Manejo e Instrucciones Pre Hospitalarias en Resucitación Cardiopulmonar


Cada año, millones de personas en todo el mundo experimentan un paro cardíaco extra-hospitalario. Su incidencia es aproximadamente 50 a 60 por 100000 personas/año. La reanimación de estos pacientes es difícil y requiere un conjunto de acciones coordinadas. Esta cadena de supervivencia se basa en el reconocimiento inmediato del paro cardíaco y la activación del sistema de respuesta de emergencia, reanimación cardiopulmonar temprana, el apoyo efectivo vital avanzado, desfibrilación rápida y cuidados post-paro cardíaco.


1Todas estas acciones,  implican la participación de una amplia gama de personas cada una con responsabilidades y competencias específicas, que incluyen a los equipos de rescate, (incluidos los miembros de la familia, transeúntes), despachadores y coordinadores  de servicios médicos de emergencia pre-hospitalarios y el personal del hospital base.


Los resultados en cuanto a la supervivencia son muy diferentes, dependiendo de la organización de los sistemas de atención. En EEUU y Canadá, estas diferencias oscilan entre un 5% de supervivencias en comparación con un 20% de supervivencia (50% en caso de fibrilación ventricular) en los lugares con mayor coordinación.


En estados unidos, cuando un transeúnte llama al número de emergencia del país (911) se activa todo un sistema coordinado de ayuda y distribución de las llamadas. Por otra parte, en Chile (parte de la Chilean way) el transeunte debe memorizar, buscar, elegir, digitar uno de los siguientes números de emergencia, dependiendo de la situación: el 131 de ambulancias, 132 para bomberos, 133 para Carabineros, 137 rescate marítimo y 138 Rescate Aéreo.


Los americanos están discutiendo como ofrecer una oportunidad de entregar información y las directrices para atender a la víctima. No creo que en Chile decidamos aun, sobre el mejor número de telefono para llamar a emergencias.


... A veces, las cosas que nos pueden salvar la vida son inexplicablemente simples como para no hacerlas.


Más información en: Emergency Medical Service Dispatch Cardiopulmonary Resuscitation Prearrival Instructions to Improve Survival From Out-of-Hospital Cardiac Arrest. Circulation. 2012; 125: 648-655.

Mes del corazón: Todos a cuidarse

Aug. 11 , 2010

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Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países occidentales causando 17.5 millones de muertes en el mundo cada año, la mayoría de ellas en países desarrollados y en vías de desarrollo. En Chile la enfermedad cardiovascular es responsable del 20% del total de fallecimientos, constituyendo la primera causa en hombres mayores de 35 años y mujeres mayores de 50 años. Esto se debe a un "estilo de vida poco saludable", que favorece el aumento de los factores de riesgo cardiovascular, muchos de los cuales pueden ser modificados para vivir más y mejor.


¿Y cuales son estos riesgos?


Existen diversos tipos de factores de riesgo, pueden ser hábitos o estilos de vida, condiciones patológicas o simplemente hechos de la vida que no pueden ser modificados como el sexo y la edad. Lo importante es que con el conocimiento de los principales factores de riesgo modificables, podremos hacer prevención.


Factores No modificables:


Historia Familiar de enfermedades Cardiovasculares: tienen una mayor propensión a desarrollar enfermedades de este tipo • Edad: A mayor edad, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, producto del envejecimiento natural de los tejidos. • Sexo: Los hombres tienen mayor probabilidad de tener una enfermedad que afecta a las coronarias.


Factores modificables:


Tabaco: El riesgo de un infarto es mucho mayor en una persona fumadora. El tabaco no solo produce enfermedades al corazòn, sino que afectra a todos los vasos, aumenta la posibilidad de Hipertensión, cancer al pulmon, a la boca, a la laringe, asumenta las arrugas en la piel... osea no es buen negocio por donde se mire.


Colesterol elevado: el riesgo de padecer una enfermedad que afecta a las coronarias aumentan a medida que los niveles de colesterol están más elevados.


Hipertensión arterial: el corazón realiza un mayor trabajo, con esto va hipertrofiando el músculo cardíaco y necesita consumir mas oxigeno lo que aumenta el riesgo de infarto miocárdico. Con la hipertensión también aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebro vascualar o de presentar un accidente grave a nivel de la arteria aorta.


Vida sedentaria: La falta de actividad física aumenta el riesgo de enfermedad coronarias. Una ejercitación moderada, de tipo aeróbico es benéfica.


Obesidad: La obesidad obliga a realizar una mayor trabajo cardíaco. Por otra parte el exceso de peso aumenta el riesgo de desarrollar un sindrome metabólico, hipertensión arterial, diabetes y provocar un accidente cerebrovascular o infarto cardiaco.


Diabetes: La diabetes aumenta significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular y cerebral. Un alto porcentaje de las personas con diabetes mueren de las complicaciones cardíacas o cerebrales.



¿Como puedo mejorar mis espectativas de vida?


La respuesta es fácil, aunque a veces es dificil convencerse de la necesidad y la importancia de los cambios que debemos generar en nuestras vidas. Hay que recordar que la vida es para vivirla… vivirla largamente y bien.


Y cuales son estos cambios? simplemente reducir e idealmente evitar los riesgos cardiovasculares, que son condiciones de diferente índole, que predisponen a que una persona desarrolle enfermedades del corazón, de las arterias o del cerebro y de forma igualmente importante, debemos lograr un ESTILO DE VIDA SALUDABLE, que incluya actividades deportivas, dietas bajas en azucares y en grasas, con un alto contenido de frutas y verduras, pescados y carnes blancas, evitar el stress y el exceso de trabajo y tener una actitud optimista ante la vida y los problemas. La idea no es prohibir todo, lo que debe quedar como enseñanza es la MODERACION.


 


 


 


 


 


No se trata de prohibir el asado del 18 de Septiembre, ni la torta de cumpleaños, pero tampoco es bueno hacer un asado cada fin de semana o comer pasteles todos los días. Por otra parte, debe quedar claro que comer sano, no significa comer mal, desabrido o mal presentado. Uno puede hacer excelentes comidas con productos frescos, saludables y apetitosos, utilizando más carnes blancas, pescados, cereales, aceite de oliva, frutas y evitando comer en exceso los alimentos ricos en grasas saturadas.


Hacer ejercicio es saludable y entretenido, nadie esta pidiendo ser deportista de alto rendimiento, pero tener actividad física moderada es un beneficio para todos los ámbitos de nuestra vida. Nunca es demasiado tar de para cambiar el chip y mejorar la salud cardiovascular con una vida CARDIOSALUDABLE. Algunos factores de riesgo pueden ser controlados y otros no, pero si se eliminan los factores de riesgo eliminables y se controlan y tratan adecuadamente los que no pueden cambiar, se puede reducir considerablemente el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón o del cerebro.


 


Dr. Christian Espinoza S.
Cardiocirujano
Instituto Nacional del Tórax
Clinica Tabancura
Santiago de Chile (3954515)

El corazón no aguanta el exceso de trabajo

Aug. 10 , 2010

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¡¡Cuidado Trabajólicos!!, desde hace tiempo que se vienen hablando de los daños para la salud originados por las largas jornadas de trabajo, situación en donde nuestro país es campeón mundial, y si no lo es, de seguro que está en los Top Ten.


Para muestra un botón: una encuesta de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), muestra la realidad de los profesores chilenos. "Docentes chilenos ocupan tercer lugar en horas de clases... Largas jornadas de trabajo, alto número de alumnos en las salas de clases y bajas remuneraciones" son parte del escenario chileno que quedó expuesto ayer, luego de que la OCDE publicara su estudio anual sobre el estado de la educación en los países desarrollados y en las naciones socias de esa organización.


Una creciente evidencia, sugiere que el exceso de horas de trabajo, puede estar asociado con resultados adversos para la salud, como la hipertensión, las quejas subjetivas de salud, problemas para dormir y depresión.


La Dra. Marianna Virtanen y colaboradores de Finlandia, Inglaterra y Francia, publicaron recientemente un trabajo en el último número de la Revista Europea de Cardiología, en que examinan la asociación entre las horas de trabajo de más de 6.000 funcionarios públicos y la incidencia de enfermedad coronaria, entre los empleados de mediana edad, lográndose determinar que trabajar tiempo extra (un promedio de 3-4 horas al día) se asoció a un 60% más de riesgo de enfermedad coronaria en comparación con la incidencia en los empleados que no trabajaban horas extraordinarias, esto independiente de los factores de riesgo cardiovasculares convencionales.


Simplemente como para tener en cuenta… cuidado trabajólicos, al final los excesos siempre pasan la cuenta.


Ver comentario científico en www. Sochicar.cl...


Dr. Christian Espinoza S. Cirujano Cardiovascular Instituto Nacional del Tórax Clínica Tabancura

Reconstrucción, estrés y riesgo vascular

Jun. 27 , 2010

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El actual modo de vida que llevamos los habitantes de las grandes ciudades, aquejados además por la situación de crisis económica y el terremoto que nos afectó, genera grandes transtornos que afectan nuestra salud. La Preocupación, la Ansiedad y el Estrés son consecuencias de este duro momento, un estrés puede implicar un aumento del riesgo de sufrir patologías cardiovasculares, como puede ser un infarto agudo al miocardio (IAM).


El estrés es una respuesta o reacción fisiológica normal y natural del organismo, en la que entran en juego mecanismos de defensa para afrontar una situación que puede ser amenazante. Es absolutamente necesaria para la supervivencia, pero puede llegar a constituir una patología desencadenando problemas graves de salud cuando esta respuesta natural se da en exceso, generando una sobrecarga de tensión.


El Estrés y el Corazón La dura situación de crisis que afecta a los habitantes de las zonas más dañadas por el terremoto, puede desencadenar eventos coronarios, como la angina de pecho o si el evento es más grave provocar un infarto al miocardio ya que a más preocupaciones y ansiedad más estrés, y por lo tanto aumenta más el riesgo cardiovascular.


La explicación a este fenómeno está dado por en el aumento de las catecolaminas, un grupo de sustancias que incluyen a la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina. Pueden ser producidas en las glándulas suprarrenales, ejerciendo una función hormonal, o en las terminaciones nerviosas, por lo que se consideran neurotransmisores. Estas sustancias generan en el organismo un aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la presion sanguínea, mayor fuerza contractil del corazón y por lo mismo aumento del consumo de oxigeno del corazón, lo que facilita la ocurrencia de angina de pecho o infarto al miocardio.


Especial importancia tienen estos conceptos para el grupo de personas que ya han sufrido un evento cardiovascular, ya que está en mayor riesgo por el estrés, porque con esto aumenta la probabilidad de repetir el evento cardiovascular en comparación con la población general sometida a un estrés similar.


Otro aspecto que es digno de ser destacdo, es que una de las respuestas más frecuentes ante las preocupaciones, es aumentar el consumo de alcohol y de cigarrillo. Sin embargo esta es una de las peores combinaciones, resultando altamente nocivos para nuestra salud, ya que el tabaco y el alcohol son reconocidos sustancias tóxicas para el corazón, aumentando la presion arterial, la frecuancia cardiaca, el consumo de oxigeno y por lo tanto aumentando aun más el riesgo cardiovascular.


Como el estrés es difícil de medir, ya que implica una percepción personal, es importante estar atento a a las situiaciones emocionales, sobre todo cuando la situación de agobio es continua, con una preocupación excesiva que puede provocar insomnio y alteraciones en la esfera gastro intestinal (el conocido Colon Irritable), alteraciones de la memoria, alteraciones en el ánimo, nerviosismo, falta de concentración, entre otros síntomas. Entonces debemos poner atención y pensar que el estrés está sobrepasando los límites aceptables y por lo tanto se está poniendo en riesgo nuestra salud.


Como tener un Corazón Sano:


Evitar el estrés o saber combatirlo con hábitos de vida saludables como hacer ejercicio de forma regular, evitar el sobrepeso y tener dieta variada y saludable, donde no falte el consumo de frutas, verduras y pescado.
Es recomendable afrontar las dificultades laborales, económicas y familiares con la mayor tranquilidad posible a fin de evitar problemas graves de salud.
Evitar el consumo de Alcohol y Tabaco.
Mantener controlados otrs factores de riesgo cardiovascular como la Diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol y la obesidad o sobrepeso.


Dr. Christian Espinoza Silva
Cardiocirujano
Clinica Tabancura
Instituto Nacional del Tórax

Salud bucal: Mucho más que una sonrisa bonita

May. 31 , 2010

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Desde hace tiempo se sabe que la inflamación desempeña un papel importante en el origen de la aterosclerosis, y los marcadores de inflamación se han asociado consistentemente con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En consecuencia, los factores contribuyentes asociados con la inflamación y las infecciones crónicas, incluyendo infecciones orales, tales como la enfermedad periodontal, han sido investigadas para explicar si existe una relación entre la enfermedad dental y la enfermedad cardiovascular.

En las últimas dos décadas, ha habido un creciente interés en el posible vínculo entre la enfermedad periodontal en concreto, y enfermedad cardiovascular. Como sabemos la falta de higiene oral es la principal causa de la enfermedad periodontal, una infección crónica del tejido que rodea los dientes. Esta es una de las infecciones crónicas más comunes y se asocia con una moderada respuesta inflamatoria sistémica, con concentraciones elevadas de proteína C reactiva y otros marcadores de inflamación. Esto podría explicar el mecanismo subyacente que vincula la salud oral y cardiovascular.

Por lo tanto, las infecciones orales podría sumarse a la carga inflamatoria del individuo y dar lugar a mayores niveles de riesgo cardiovascular. Esto se desprende de los resultados de un estudio realizada por investigadores encabezados por el Dr. Cesar de Oliveira, especialista en salud publica, quienes analizaron una población escocesa, en donde seecontró una relación muy importante entre MALA SALUD ORAL y RIESGO CARDIOVASCULAR, de hecho, los pacientes que informaron falta de higiene oral (nunca / rara vez se cepillaban los dientes) tenían un riesgo de tener un evento de enfermedad cardiovascular 70% mayor en comparación con las personas que si tenian buena salud oral.

¿Estamos condenados por los Factores de Riesgo Cardiovascular?

Jun. 09 , 2009

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Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países occidentales causando 17.5 millones de muertes en el mundo cada año. En Chile la enfermedad cardiovascular es responsable del 20% del total de fallecimientos, constituyendo la primera causa en hombres mayores de 35 años y mujeres mayores de 50 años. La razón obedece a un aumento de los factores de riesgo cardiovascular, muchos de los cuales pueden ser modificados, obteniendo un “estilo de vida saludable” que permite vivir más y mejor.


¿Qué es un factor de riesgo cardiovascular?


Gracias a muchos estudios se han descubierto ciertas CONDICIONES que desempeñan un papel importante en las probabilidades de que una persona desarrolle una enfermedad cardiovascular. Estas condiciones son de diferente índole y predisponen una persona a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades del corazón. Pueden ser signos biológicos, hábitos o estilos de vida que pueden aumentar la probabilidad o el riesgo de aparición de alguna enfermedad específica. Cuantos más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón.


¿Son modificables?


Existen Factores NO Modificables, son constitutivos de la persona la que siempre tendrá ese factor de riesgo y no es posible revertirlo o eliminarlo, pero la buena noticia es que existen factores de riesgo MODIFICABLES, que se pueden cambiar, tratarse o modificar con medidas muy sencillas, a través de cambios en el estilo de vida, obteniendo un perfil de vida saludable. El control del mayor número posible de factores de riesgo, mediante cambios en el estilo de vida y/o medicamentos, puede reducir el riesgo cardiovascular en forma importante.


Principales factores de riesgo MODIFICABLES


Presión arterial alta (hipertensión arterial o HTA):


El corazón, que es una bomba muscular, impulsa la sangre a través de las arterias ejerciendo sobre ellas una fuerza necesaria para que esta circule. La presión arterial está determinada por la cantidad de sangre que bombea el corazón y la resistencia que ofrecen las arterias a este flujo. El corazón funciona en base a ciclos, que tiene dos fases, Contracción o sístole y relajación o diástole. La presión sistólica es la presión máxima que se obtiene en cada contracción y la presión diastólica es la presión mínima durante la fase de diástole.


Con la HTA, el corazón realiza un mayor trabajo, con esto va hipertrofiando (engrosando) el músculo cardíaco y necesita consumir más oxigeno lo que aumenta el riesgo de infarto miocárdico o de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).


Normalmente la presión arterial varía según la actividad y la edad. Aumenta con el ejercicio y con la edad, pero un adulto sano y en reposo lo habitual es que la presión sistólica sea menor a 120 y la presión diastólica menor a 80. Se considera a una persona como hipertensa, cuando su presión arterial habitual es superior a 140/90 mmHg. Las presiones arteriales sistólicas entre 130 y 140, y diastólicas entre 85 y 90 mmHg se consideran normales altas y deben ser controladas periódicamente por un médico.


La hipertensión arterial (HTA) frecuentemente una enfermedad completamente silenciosa, afecta a un gran número de chilenos y según diferentes publicaciones afecta a cerca de mil millones de personas a nivel mundial y lo mas malo de todo, es que cerca de la mitad de los hipertensos no saben que lo son, de aquí de la importancia de la toma de conciencia y de los hábitos saludables para reducir la incidencia de la enfermedad. Para el control de la HTA, es fundamental una dieta con bajo contenido de sal. Hay que recordar que los alimentos contienen sal (Sodio) normalmente, si a eso le sumamos la cantidad que ponemos al cocinarlos y más aun la que le ponemos directamente, la cantidad resultante es excesiva.


Colesterol elevado: Uno de los principales factores de riesgo cardiovascular es el colesterol elevado. El colesterol, una sustancia grasa normalmente transportada en la sangre y se encuentra en todas las células y por lo tanto es fundamental para el organismo. El hígado produce todo el colesterol que el organismo necesita y se obtiene colesterol adicional de alimentos de origen animal (carne, huevos y productos lácteos), sobre todo de los alimentos que contienen grasas saturada. La materia grasa de los productos lácteos y la grasa de la carne roja son algunos de los alimentos ricos en grasa saturada. Cuando la sangre contiene demasiado colesterol, éste comienza a acumularse sobre las paredes de las arterias formando una placa e iniciando así la aterosclerosis por lo que las arterias se estrechan. Cuando se acumula placa en las arterias coronarias que riegan el corazón, existe un mayor riesgo de sufrir un infarto.


Diabetes: La diabetes produce un aumento de la glucosa en la sangre, ya que el organismo no puede producir la cantidad suficiente de insulina necesaria. Los problemas cardiacos son la principal causa de muerte entre diabéticos. La Asociación Americana del Corazón (AHA) calcula que el 65 % de los pacientes diabéticos mueren de algún tipo de enfermedad cardiovascular, ya que el estado constante de hiperglicemia (niveles elevados de glucosa (azúcar) en la sangre) produce una arteriosclerosis acelerada, dañando progresivamente los vasos sanguíneos. La buena noticia es que el buen control de los niveles de glucosa en sangre puede reducir su riesgo cardiovascular, por lo que el control médico es fundamental.


Obesidad y sobrepeso: La obesidad implica movilizar más kilos para cada actividad diaria, por lo que significa que los huesos, las articulaciones y los músculos (incluyendo al músculo cardíaco) trabajan más. La obesidad es un problema serio de salud y presenta un marcado incremento en nuestro país, sobre todo por el gran incremento de la llamada comida chatarra. El peso excesivo puede elevar los niveles de colesterol, causar hipertensión, diabetes y se relaciona con baja actividad física, todo lo cual aumenta el riesgo de enfermedad arterial coronaria.


 


Inactividad física: Las personas inactivas tienen un mayor riesgo de sufrir un infarto que las personas que hacen ejercicio regular, de hecho el sedentarismo se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo de las enfermedades cardíacas. El ejercicio quema calorías, ayuda a prevenir el sobrepeso y a controlar los niveles de colesterol (aumenta el colesterol HDL) y la diabetes, y disminuye la presión arterial y disminuye el estrés, considerado otro factor de riesgo. El ejercicio también fortalece el músculo cardíaco y hace más flexibles las arterias. Las personas que queman activamente entre 500 y 3.500 calorías por semana, ya sea en el trabajo o haciendo ejercicio, tienen una expectativa de vida superior a la de las personas sedentarias. Incluso el ejercicio de intensidad moderada es beneficioso si se hace con regularidad. La Asociación Americana del Corazón recomienda realizar entre 30 minutos diarios de ejercicios aeróbicos para reducir el riesgo de sufrir un infarto, pero antes de iniciar cualquier programa de entrenamiento físico, debe consultar con su médico para evitar accidentes.



Tabaquismo: El fumar es el factor de riesgo cardiovascular más importante, aumentando el riesgo de cáncer de pulmón y también en forma muy importante el riesgo de enfermedad cardiovascular y de enfermedad vascular periférica (enfermedad de los vasos sanguíneos de las piernas). Muchos estudios demostraron que la incidencia de enfermedad coronaria es tres veces mayor en los fumadores que en los no fumadores. Según la Asociación Americana del Corazón, más de 400.000 estadounidenses mueren cada año de enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Muchas de estas muertes se deben a los efectos del humo del tabaco en el corazón y los vasos sanguíneos.


Dentro de los principales efectos del tabaco tenemos:
La Nicotina produce liberación de Adrenalina, aumenta la presión arterial y producen daño en la pared interna de las arterias, lo que favorece el depósito de colesterol.
La nicotina además produce alteraciones de la coagulación, favoreciendo la formación de coágulos.
El tabaquismo aumenta los niveles de colesterol malo y reduce los niveles de colesterol bueno.
Fumar, acelera el pulso, contrae las principales arterias y puede provocar irregularidades en la frecuencia de los latidos del corazón (arritmia)
Fumar también aumenta el riesgo de un ataque cerebral.


Quizás lo positivo de todo esto es que el tabaquismo es el factor de riesgo más fácil de evitar.

Sexo. En general, los hombres tienen un riesgo mayor que las mujeres de sufrir un ataque al corazón aunque los estudios más recientes indican que estos riesgos son similares. Lo que pasa es que la mujer esta “protegida” por las hormonas como el estrógeno en el período pre menopáusico.


Herencia. Las enfermedades del corazón suelen tener un componente hereditario. Si hay familiares directos o cercanos con una enfermedad cardíaca antes de los 55 años de edad, la persona tiene un mayor riesgo cardiovascular. Otros factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes pueden transmitirse de una generación a la siguiente.


Edad. Con la edad, la actividad del corazón tiende a deteriorarse, por lo que las personas mayores tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Con el paso de los años, aumenta el grosor de las paredes del corazón (hipertrofia), las arterias se endurecen y pierden flexibilidad y se deposita colesterol en ellas. Es por esto que aproximadamente 4 de cada 5 muertes debidas a una enfermedad cardíaca se producen en personas mayores de 65 años de edad.


Factores contribuyentes


Estrés. Está reconocido que el estrés aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. Los investigadores han descubierto varias razones por las cuales el estrés puede afectar al corazón. Las situaciones estresantes aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumentando el consumo de oxígeno del corazón, lo que puede ocasionar una angina de pecho en enfermos del corazón. Por otra parte, el estrés también está asociado a una mayor ingesta de alimentos, consumo de cigarrillos y alcohol.


Hormonas sexuales: los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y coágulos sanguíneos en mujeres que fuman o tienen otros factores de riesgo, especialmente si son mayores de 35 años.


Alcohol. Los estudios demuestran que el riesgo cardiovascular es menor en las personas que beben cantidades moderadas de vino (una copa por día). Pero el exceso de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con la hipertensión, accidentes cerebrovasculares y arritmias.


Ideas Finales:


La vida es para vivirla… vivirla largamente y bien.
La idea no es prohibir todo, lo que debe quedar como enseñanza es la MODERACION.
No se trata de prohibir el asado del 18 de Septiembre, ni la torta de cumpleaños, pero tampoco es bueno hacer un asado cada fin de semana o comer pasteles todos los días. Por otra parte, debe quedar claro que comer sano, no significa comer mal, desabrido o mal presentado. Uno puede hacer excelentes comidas con productos frescos, saludables y apetitosos, utilizando más carnes blancas, pescados, cereales, aceite de oliva, frutas y evitando comer en exceso los alimentos ricos en grasas saturadas.
Hacer ejercicio es saludable y entretenido, nadie esta pidiendo ser deportista de alto rendimiento, pero tener actividad física moderada es un beneficio para todos los ámbitos de nuestra vida.
Nunca es demasiado tarde para cambiar el chip y mejorar la salud cardiovascular con una vida CARDIOSALUDABLE. Algunos factores de riesgo pueden ser controlados y otros no, pero si se eliminan los factores de riesgo eliminables y se controlan y tratan adecuadamente los que no pueden cambiar, se puede reducir considerablemente el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón.


Dr. Christian Espinoza S.
Cardiocirujano
Clinica Tabancura

Obesidad, la epidemia del siglo XXI

May. 25 , 2009

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Nuestra sociedad sufre de un exceso de peso, debido a los cambios en la alimentación y en la actividad física diaria, todo lo cual repercute en la salud física y psíquica de muchas personas. Hay actualmente 1.6 BILLONES de obesos en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. El número ha crecido un 40% en los últimos 10 años, siendo destacable el incremento de la enfermedad en los niños.

Neville Rigby, portavoz de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, explica las causas del incremento de la población con sobrepeso en el globo por el “proceso de urbanización, que conlleva el abandono de la comida tradicional y la dependencia de la comida industrial”.


Una enfermedad metabólica:

La obesidad es considerada la enfermedad metabólica más frecuente en el mundo occidental y es un verdadero problema de salud pública, ya que reduce afecta la cantidad y calidad de vida. En la mayoría de los casos, esta enfermedad se asocia a trastornos crónicos como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares, en lo que hoy se conoce como Síndrome metabólico.

Obesidad en el mundo:
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia de ámbito mundial, afectando a más de 1000 millones de personas adultas con sobrepeso y de ellas, al menos 300 millones, son obesas. En Chile el perfil de obesidad sigue un patrón de país desarrollado. Según cifras de la Junta de Auxilio Escolar y Becas, Junaeb, el 18% de los escolares chilenos son obesos, lo que deja a este país entre las naciones con más niños obesos en el mundo. En los adultos, la Encuesta Nacional de Salud 2003 reveló que el 22% de la población adulta chilena es obesa, mientras que 38% presenta sobrepeso. Para comprender la situación, es interesante conocer qué entienden las sociedades médicas por obesidad y sobrepeso.

Ambos términos se miden por el índice de masa corporal (IMC), resultado que se obtiene de la división del peso de la persona por altura al cuadrado.

Se considera delgado si está por debajo de 18,5, entre 18,5 y 25, tiene peso normal. Entre 25 y 30 se habla de sobrepeso y superior a 30 esta en rango de obesidad.

¿Y por qué somos obesos?
En la obesidad y el sobrepeso, si bien puede existir un aspecto genético, lejos lo más importante son los factores ambientales, dentro de los cuales debe destacarse el sedentarismo y los hábitos alimenticios poco saludables, con dietas desequilibradas con alto contenido de grasas y calorías.

El mayor consumo de calorías y menor gasto energético ha sido el origen de una sociedad con exceso de peso.

¿Cómo mejorar?
Para mantener un peso adecuado es necesaria combinar una dieta variada y equilibrada y actividad física regular.

Es importante que los padres sepan lo que es la pirámide de los alimentos y sepan en qué cantidad y con qué frecuencia está recomendada su ingesta. La educación es la manera más eficaz de prevenir la aparición de la obesidad. Los niños deben aprender estas nociones básicas desde pequeños.

Alimentación:
Cinco raciones de frutas y verduras, cereales y sus derivados, carne, pescado y lácteos forman parte de la base de la pirámide alimentaria y, por tanto, deben tomarse a diario.

Las grasas se dividen en las buenas y malas. Las buenas (poliinsaturadas) son las que se encuentran en el aceite de oliva y algunos frutos secos (nueces) y pescados azules (omega 3).

Las saturadas, que son de origen animal están relacionados con una mayor cantidad de colesterol.

Ejercicios:
La actividad física juega un papel fundamental para establecer el equilibrio entre las calorías ingeridas y las que ocupamos. Se recomienda realizar ejercicio de manera regular al menos 30 minutos al día. Si se trata de personas jóvenes es aconsejable que realicen algún deporte con frecuencia.

Recomendaciones diarias:
Los padres deben cambiar sus hábitos alimenticios para enseñar a los niños con el ejemplo.

  • No deben prohibirse alimentos, hay que aprender a consumirlos de manera adecuada.
  • Evite cocinar con muchas grasas.
  • Mejor agua que bebidas.
  • No a la comida chatarra.
  • Elija carnes magras, con menos grasas como el pollo o pavo y por sobre todo aumente el consumo de pescado.

Dr. Christian Espinoza S.
Cardiocirujano
Clinica Tabancura

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