Los goles de La Legua
Oct. 30 , 2009
Fueron recibidos con una fiesta. Sus padres lloraron de alegría, mientras los vecinos los esperaban en el Aeropuerto. Fue todo un acontecimiento. Incluso, desayunaron con la Presidenta Michelle Bachelet.
Los niños de la población La Legua que ganaron al Real Madrid en España permitieron visibilizar los logros, capacidades y también derechos que poseen las personas que viven en los sectores más pobres de Santiago. Ellos demostraron que el esfuerzo y el apoyo oportuno permiten la superación.
Fue un triunfo pasajero, una anécdota, pero para esos niños representa una esperanza, una luz entre tanta estigmatización y discriminación. Ven a su población en los titulares de la crónica roja, a sus amigos convertidos en adictos de alguna droga o en soldados del narco de la cuadra. Es la imagen que acompaña sus vidas, pero están demostrando que la quieren derribar.
Con esa sensación vive la mayoría de los pobladores de las zonas marginales urbanas de Santiago y de otras ciudades. Aparte de su lucha por sobrevivir, también tienen una lucha por ser visibilizados como sujetos de derechos. Por fin, los medios los mostraron como vencedores y no como delincuentes. Dejaron de ser los protagonistas del allanamiento, el tiroteo o la miseria.
Los sectores más vulnerables de la sociedad siempre reclaman que los medios de comunicación no los muestran cómo ellos realmente son. Es cierto, los medios no pueden identificar jamás todas las capas de la realidad ni las facetas de los acontecimientos, pero sí pueden ser más cuidadosos en el tratamiento de ciertos temas, aunque esa sensibilidad no la tienen con quienes no poseen un origen acomodado. Los medios son clasistas, porque muhas veces expresan también lo peor de la sociedad en la que están inmersos.
Los goles de los niños de La Legua demostraron que es posible abrir las agendas y la cobertura a los temas de los grupos sociales en desventaja, más allá de lo folklórico, lo gracioso o lo espectacular. Es posible construir una historia, percibir sus problemas y tratarlos en condiciones de igualdad. Es, en definitiva, un asunto de distribución del poder.
Los medios tienen la capacidad de sostener imaginarios. Por eso, también pueden reproducir las desigualdades de la sociedad, ya sea construyendo estereotipos o representaciones basadas en la simplificación y los prejuicios.
Por suerte, los niños de La Legua no solo vencieron al Real Madrid, sino también a quienes no creen en la superación. Hoy, solo piden una cancha de pasto, con camarines y agua caliente. Es una petición mínima, pero para ellos es realmente una condición para entrenar y jugar como lo hacen los más afortunados. Se trata, entonces, de un reclamo por la igualdad de oportunidades.





Posted by Rubén V. on October 30, 2009 at 11:30 AM CLST #