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Alimentación y ejercicio en nuestros niños deportistas
05.07.2009 | 5 Comments
Hoy en día, es cada vez más frecuente (además de recomendable) que muchos niños y adolescentes participen en deportes organizados, competitivos y no competitivos. El deporte y la actividad física contínua pueden contribuír al desarrollo físico, emocional e intelectual de los niños y proporcionarles experiencia acerca de su capacidad y habilidad, así como confianza en sí mismos y estímulo para su conducta social.
Todo trabajo físico y corporal precisa un esfuerzo muscular que necesita energía y, por lo tanto, requiere los nutrientes necesarios para cubrir esas necesidades. El niño que realiza actividad física contínua y sistemática (por lo menos un mínimo de 3 veces por semana, con una duración no menor a 60 minutos) se distingue del aquel que pasa horas frente a la televisión, video o computación, por su dinamismo, capacidad inagotable de movimiento y su motivación por estar constantemente midiéndose con sus pares.
Diversos estudios han demostrado que la concentración en el músculo esquelético de la principal molécula energética llamada ATP es similar en niños, adolescentes y adultos, aunque las concentraciones de otra molécula igual de importante en la generación de energía metabólica (capacidad de soportar esfuerzos altos y duraderos) llamada fosfo-creatina (CPr) parecieran estar en menor cantidad, entonces la reserva total de estos fosfatos de alta energía son menores en niños y adolescentes producto de la menor masa muscular relativa a su propia estructura.
La correcta nutrición del niño y adolescente deportistas incluye dos aspectos igualmente importantes:
1.- Las necesidades particulares del individuo en período de crecimiento.
2.- Las necesidades particulares del deportista, específicas para las diferentes etapas del entrenamiento y las competencias.
Es de capital importancia calcular y conocer las necesidades particulares de carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales durante la etapa de la infancia y adolescencia, a fin de que sean cubiertas con las mejores normas dietéticas. Una dieta saludablemente balanceada para niños y jóvenes deportistas debería incluir entre el 50 al 60% de las calorías procedentes de los carbohidratos, no de cualquiera, la clave consiste en cerciorarse que la mayoría de los carbohidratos que su hijo consume provengan de buenas fuentes (cereales de granos integrales, arroz, pan integral, frutas y verduras) y limitar la cantidad de azúcar adicional en la dieta. Entre el 10 y 15% de las calorías procedentes de las proteínas (carnes y vegetales) y entre el 15 y 25% de las calorías procedentes de las grasas. Las necesidades de vitaminas y micronutrientes son cubiertas con una dieta equilibrada y no existe necesidad alguna de usar suplementos adicionales cuando no se haya determinado médicamente alguna deficiencia específica. Especial mención debe hacerse con respecto al consumo de comida rápida, comida chatarra, bebidas carbonatadas, exceso de dulces y alimentos ricos en grasas saturadas, los cuales en exceso no presentan un aporte beneficioso tanto en el crecimiento, maduración como en la práctica deportiva.
La variedad, equilibrio y moderación serán de vital importancia en la alimentación, la familia debe ayudar activamente en el cumplimiento de todas las indicaciones nutricionales para así poder ofrecer al joven o niño durante la práctica deportiva, una plataforma energética y estructural ideal que contribuya a la obtención de favorables resultados en la práctica deportiva, recreacional, competitiva y no competitiva.
Referencias
1.- http://www.noah-health.org.
2. - Cotunga N and cols. Sport Nutrition for young athletes. J schr Nurs. 21:323 – 328. Number 6. 2005.
3.- Mahecha M., Rodrigues M. Actividad física y Obesidad. CELAFICS 2008




Posted by german on May 07, 2009 at 05:31 PM CLT #
Posted by Claudio Pulgar Galaz on May 08, 2009 at 08:58 AM CLT #
He eliminado de mi dieta todo producto que contenga azúcar y todos los productos que contengan grasas. Sólo consumo frutas, vegetales, pescados, lacteos descremados, y muy poca sal.
El resultado ha sido extraordinario, porque después de salvarme milagrosamente de morir he recuperado el habla y el movimiento de mi cuerpo.
Posted by Luis H. Pena on May 08, 2009 at 12:38 PM CLT #
Posted by JOAN on May 08, 2009 at 08:38 PM CLT #
Posted by Eduardo Morales V on May 10, 2009 at 09:55 AM CLT #