¿MEO en segunda vuelta?
Oct. 14 , 2009
Publicado en Ideas y Debates de La Tercera, 14 de octubre de 2009
¿Se han imaginado despertar la mañana del lunes 14 de diciembre con Marco Enríquez-Ominami instalado en segunda vuelta y Eduardo Frei masticando la derrota? Aunque el senador DC todavía le lleva cierta ventaja al candidato independiente, el dato relevante es que la distancia se acorta día a día. La tendencia muestra un Frei que baja y un Marco que sube, como constata una encuesta de este medio publicada el fin de semana, cuando todavía quedan dos meses de campaña. ¿Serán suficientes para que cambie el cuadro?
Pongámonos en el caso de que eso ocurra. La debacle en la Concertación sería de proporciones. Casi puedo ver las caras de horror. Cuando la soberbia alcanza tamaña altura, el golpe es tremendo. Pero una vez superado el shock emocional, vendría la pregunta de rigor: "¿Y ahora qué hacemos con Marquito?".
La primera en reaccionar debería ser la Presidenta Bachelet. Mal que mal, Marco siempre ha reivindicado su figura. Una invitación a tomar "cafecito" a La Moneda cae de cajón. El problema mayúsculo lo tendrían los partidos de la Concertación. No sus adherentes, sino sus principales dirigentes, los que se han encargado de dinamitar los afectos con el discolaje.
Es impensable que Camilo Escalona, Juan Carlos Latorre y los demás salgan en la foto. Pero no sólo por una cuestión de egos, sino porque se trataría de los primerísimos responsables del desastre electoral. Políticamente, sus cabezas tendrían que rodar y la tarea recaería en los elementos "marquistas" de cada tienda. De preferencia, nuevas generaciones: los Rossi, los Orrego, los Gómez se reciclarían, se colarían los Girardi. Carlos Ominami se sobaría las manos. Tendrían que ser simultáneos golpes blancos, rápidos e incruentos, a lo largo del arco iris. "La noche de los cuchillos largos", como aquella que sufrieron Sebastián Piñera y Pablo Longueira a manos de Joaquín Lavín en 2004.
Todo sea por la causa superior, que en este caso no sería otra que conservar el poder dentro de la familia concertacionista. "Nace una nueva Concertación para apoyar la opción de MEO", se gritaría a los cuatro vientos. Otra vez, todos los colores contra la derecha. La promesa de la transversalidad y de "los mejores" quedaría en entredicho. Es improbable que un candidato se niegue a tanto cariño, aunque de éste en particular no se puede asegurar nada. Si su proyecto no es refundar el oficialismo sino construir una alternativa distinta que mire al futuro, entonces Marco podría darse el lujo político de dejar que la ola del fenómeno cobre vida propia sin comprometer ni transigir con los partidos de la Concertación.
Ni la primera ni menos la segunda estrategia asegura un triunfo frente a Piñera. La distancia que habrá sacado en primera vuelta será mucha. Una pequeña fracción del caudal de Frei, particularmente el voto conservador, podría darle la mayoría al abanderado de la Coalición por el Cambio. En ese escenario, ¿habrá valido la pena el terremoto? Sin lugar a dudas. Un llamado a retiro de los viejos próceres de la Concertación es sano y deseable para comenzar una nueva etapa y Marco quedaría legítimamente habilitado para llevar sus banderas desde la oposición.
O en la segunda hipótesis, refrescaría el panorama político con una opción propia de los tiempos que corren, de ese "Chile que cambió", como le gusta recordar. Todo esto sin mencionar que la posibilidad de alcanzar la victoria estaría abierta y latiendo vigorosa. Es la idea misma del cambio, en definitiva, la que habrá ganado si Marco Enríquez-Ominami y Sebastián Piñera se ven las caras en segunda vuelta.





El problema es que las elites politicas odian los grises(creen en un mundo de blancos y negros), los que efectivamente votan por lo que piensan que es mejor para el pais en vez de votar siempre igual por miedo.
MEO no me convence por que creo que Chile necesita en este momento crecer, además que si pasa 2da van a ser los mismos desiempre.
Posted by Ignacio G. on October 19, 2009 at 03:28 PM CLST #