La necesaria diversidad de la Alianza
Mar. 17 , 2009
En la construcción de sus programas de gobierno, las coaliciones tienen la oportunidad de demostrar su diversidad interna. Aunque finalmente los ejes centrales están en los temas y los criterios compartidos, es importante que quede constancia de cuáles son las posiciones en juego, aquellas que delimitan el arco ideológico aunque no sean necesariamente las elegidas como bandera de lucha por el candidato presidencial y su entorno. En el caso de la Alianza, resulta bastante claro que en materia económica no existen grandes divergencias, las que creo subsisten en materia política y en cierto sentido en los llamados problemas valóricos o moral-culturales. Las discrepancias sobre el legado constitucional del régimen militar marcaron la década de los noventa, y se extienden en los últimos años a las iniciativas destinadas a incentivar la participación. Algo similar se huele en las batallas que enfrentan la autodeterminación individual con la obediencia a principios religiosos en la esfera de la vida privada.
La Concertación nos ha enseñado que se puede gobernar en un marco amplio de ideas, donde finalmente son los mínimos comunes los que determinan la efectiva conducción del Estado. Este ejercicio genuinamente democrático parte en el reconocimiento de las distintas miradas a un mismo asunto, ejercicio que percibo está vedado en el seno de la centroderecha chilena. El derecho a pensar distinto no parece garantizado. Cuando escucho a muchos de sus dirigentes aliancistas, me da la impresión de que para ellos la gobernabilidad debe ser expresión natural de un pensamiento monolítico.
Es fundamental que dentro de la misma Alianza surjan debates serios y despersonalizados sobre los grandes temas del siglo XXI. Abrir las puertas a distintas visiones es un imperativo en las sociedades modernas. La tradición no puede seguir jugando un rol autoexplicativo. Independiente de cuál sea la decisión final de un conglomerado político-electoral, es responsabilidad de los dirigentes crear espacios y procedimientos para ponderar los grados de esa diversidad. La capacidad de adaptación de las fuerzas políticas es vital en nuestro tiempo, por lo que encerrarse en el prejuicio, la censura, el tabú o sencillamente la imposición de la autoridad, puede ser un error político fatal.
Lo anterior no significa que todas las interpretaciones son bienvenidas. La misión de sus líderes es diseñar un paraguas ideológico adecuado, lo suficientemente amplio como para aspirar a la representación de todos los chilenos, pero al mismo tiempo lo suficientemente acotado como para conservar identidad y sentido de pertenencia a uno de los proyectos en competencia. En el caso de la Alianza, resulta evidente que queda excluido el pensamiento socialista que reclama del Estado todas las soluciones. Pero queda un vasto mundo en las ideas liberales y conservadoras que entrando en diálogo puede satisfacer las necesidades antes señaladas. Hay una derecha en Chile que siente cierta nostalgia por el autoritarismo, o que considera que los procedimientos participativos son un incómodo requerimiento que valdría la pena esquivar, mientras otra derecha abraza sin vacilaciones la democracia, no sólo como mecanismo de renovación periódica de las autoridades, sino como expresión virtuosa de ciertas prácticas sociales, valorada en sí misma. Hay una derecha que aborrece de la intervención del Estado en la economía y que santifica al mercado como único asignador de recursos, frente a la cual se levanta otra derecha preocupada por sus fallas y dispuesta a corregir lo que sea necesario para promover la competencia y erradicar la miseria. Hay una derecha que busca en el mensaje divino las respuestas de la vida diaria, y que pretende imponer sus verdades al resto de la población, mientras que existe una derecha que cree sinceramente en la indivisibilidad del liberalismo y en la capacidad de los seres humanos de decidir sobre sus propias existencias en la tierra.
No escondamos la diversidad. No atenta contra la gobernabilidad. Por el contrario, representa a más ciudadanos y enriquece las conclusiones que finalmente serán ofrecidas a Chile.




Posted by juan reyes on March 17, 2009 at 05:42 PM CLT #
Posted by Boz on March 17, 2009 at 06:48 PM CLT #
Posted by Boz on March 17, 2009 at 06:59 PM CLT #
Posted by Boz on March 17, 2009 at 07:09 PM CLT #
Posted by Boz on March 17, 2009 at 07:22 PM CLT #
Posted by Diego on March 17, 2009 at 07:55 PM CLT #
Posted by LU-is on March 17, 2009 at 08:06 PM CLT #
Posted by Claudio Muñoz Vergara on March 17, 2009 at 09:43 PM CLT #
Posted by Claudio on March 17, 2009 at 09:50 PM CLT #
Posted by claudio on March 17, 2009 at 09:53 PM CLT #
Posted by Jorge on March 17, 2009 at 10:59 PM CLT #
Posted by Alamiro on March 18, 2009 at 12:38 AM CLT #
Posted by 190.164.89.194 on March 18, 2009 at 07:17 AM CLT #
La mayoría de los comentarios, en todos los blogs, solo se dedican a descalificar y no aportan argumentos, solo actúan las hormonas.
Y por favor, mejoren la gramática y la ortografía, es decepcionante su bajísimo nivel.
Posted by francisco on March 18, 2009 at 09:18 AM CLT #
Posted by Fantomas on March 18, 2009 at 11:54 AM CLT #
Posted by Fantomas on March 18, 2009 at 12:03 PM CLT #
Posted by Fantomas on March 18, 2009 at 12:08 PM CLT #
Posted by Alejandra on March 18, 2009 at 05:48 PM CLT #
Posted by HARTOS on March 18, 2009 at 06:10 PM CLT #