Hannah Arendt: Filosofía y Política
Apr. 27 , 2009
Publicado en revista Qué Pasa, 24 de abril de 2009
Al iniciar su clásica obra "La Condición Humana", Hannah Arendt nos relata que en la vieja Roma la expresión latina inter homines esse significaba a la vez "vivir" y "estar entre los hombres". Lo mismo ocurría con su inverso inter homines esse desinere: "morir" y "cesar de estar entre los hombres". La lúcida obsesión arendtiana por explicar la política como aquel espacio público en el cual los seres humanos se relacionan, ese mundo que sólo existe entre y no en nosotros, adquiere un renovado vigor cuando se lo examina en contraste a la tradición del pensamiento político occidental. Ése es el principal objetivo de esta colección de ensayos (publicados en 2005 y traducidos al castellano recién en 2008) de la genial teórica alemana, que pone a disposición del lector una interpretación original respecto al rol de la filosofía y a su histórico desprecio hacia los asuntos contingentes del poder.
La línea argumental de Arendt comienza en el célebre juicio a Sócrates. En esta ocasión, el propio Platón se habría desilusionado profundamente de un sistema en el cual todas las opiniones tienen igual valor y pueden acarrear consecuencias injustas. En la necesidad de encontrar una verdad universal, inmutable y absoluta se encontraría la razón original para rechazar la acción humana, cargada de incertidumbre, como criterio válido para explicar la realidad. De esta forma se explica que desde el idealismo platónico hasta la ideología marxista, nuestra filosofía política ha estado en permanente búsqueda, con pocas excepciones, de grandes construcciones normativas supuestamente capaces de dar respuesta a todas las preguntas de la humanidad sobre la Tierra. El problema, según la autora, es que en este camino los filósofos han terminado por aniquilar el verdadero sentido que la política tuvo alguna vez en la Grecia antigua, "esa clase de diálogo que no precisa de una conclusión para ser significativo".
En el fondo, es la experiencia concreta del hacer la que queda relegada, ya que sería algún designio misterioso el que hace que nuestras acciones se estructuren y ordenen de tal manera que pareciera que tuvieran un sentido providencial emanado de una racionalidad superior o de la naturaleza, como también lo pretendieron Kant y Hegel. Qué tal si en lugar de escudriñar dicho espíritu incognoscible, parece preguntar Arendt, la filosofía política volviera a dignificar la existencia misma de una pluralidad de hombres que comparten la tierra en un período limitado de tiempo. Cuánto horror nos habríamos ahorrado. Cuán valiosa habría sido la convivencia propiamente humana, en toda su igualdad y en toda su diversidad. Pero más importante aún, podríamos volver a dimensionar el maravilloso poder creador que acompaña al ser humano, y que se pone en marcha cada vez que decide trazar un nuevo comienzo. Parte de la inédita contribución de esta compilación es el tratamiento de la experiencia cristiana del perdón y la romana de la fundación como ejemplos proverbiales de esta capacidad de romper con el pasado en un esfuerzo por vivir auténticamente el presente. El caso del perdón (que para Arendt es el aporte específicamente político del mensaje de Jesús) es significativo, ya que "consigue establecer un nuevo comienzo allí donde los comienzos parecían haberse hecho imposibles". El acto fundacional, a su vez, fija un hito que vincula a una comunidad y confiere sentido a su vivencia genuinamente política. En síntesis, en la dinámica de perdonar y fundar, símbolos de la acción propiamente humana, residiría nada menos que la clave que nos permite hablar de libertad.
Si bien el contexto actual es distinto de aquel en el cual escribió la Arendt, su lectura en nuestros días no puede circunscribirse a comprobar que finalmente tenía razón respecto de las recetas ideológicas y totalitarias. La interpretación puede ser muchísimo más viva, si aquellos que tenemos vocación política estamos dispuestos a abandonar ciertos lastres en la aventura de abrir nuevos comienzos.
Frase destacada: "Nuestra tradición de filosofía política, desgraciada y fatídicamente, y desde sus inicios, ha privado a los asuntos políticos, esto es, a aquellas actividades que incumben al espacio público común que aparece dondequiera que los hombres viven juntos, de toda dignidad que les sea propia"
Se lo recomiendo a: Las nuevas generaciones que se preguntan acerca del sentido de la política y, temerosos ante la falta de seguridades intelectuales, aun vacilan antes de actuar.
La promesa de la política
Hannah Arendt
$ 32.900
en Librería Ulises





Posted by René on April 27, 2009 at 04:37 PM CLT #
Gran influencia en los sociologos que hoy tienen más de 60.
Evidente es su aporte a pensar en la importancia del preguntarse por los espacios politicos, aquellos donde debería nacer hoy ese poder comunicativo que es capaz de quitarle el espacio a la violencia y generar poder para las instituciones. Una pregunta práctica en un país donde el espacio politico se ha privatizado.
Posted by pal on April 27, 2009 at 04:37 PM CLT #
Posted by LM.Phelan on April 27, 2009 at 04:48 PM CLT #
Posted by Jorge on April 27, 2009 at 05:05 PM CLT #
Posted by Dra. Carmela on April 27, 2009 at 05:10 PM CLT #
Posted by Dra. Carmela on April 27, 2009 at 05:11 PM CLT #
No tenía idea de esta comp.
Muchas gracias. saludos!
Posted by daniela on April 27, 2009 at 05:26 PM CLT #
Posted by Pablo Huneeus on April 27, 2009 at 06:37 PM CLT #
Arendt, no es grande una pensdora del sistema, poco cuestionadora y alarmista, adoradora de sistemas y de realidades que le hacen sentido. No la detesto pero pesa menos que un paquete de cabritas.
Posted by Kurt Vonnegut on April 27, 2009 at 07:18 PM CLT #
continua...
Posted by juan on April 27, 2009 at 08:24 PM CLT #
Posted by juan on April 27, 2009 at 08:24 PM CLT #
Creo que Habermas no le debe mucho a ella, las concecpciones de Jûrgen difieren mucho en el paradigma científico utilizado además, la teoría de Jurgen abarca más espacio que la de Arendt, me refiero al espacio como sinónimo de campo de investigación.
Tengo 20 ¿qué piensan los sociologos de 60?
Posted by Cristóbal on April 28, 2009 at 12:18 AM CLT #
Su crítica a la democracia y su proposición de la "República". Exácto lo de Habermas. Crítica oficial a J.H. acá en Alemania.
Y justo en esa crítica a la "burocracia" y la explicación del proceso hacia el totalitarismo no importa de que orígen, es mi experiencia con los sociólogos, entre otros. Se la usa pero no se le nombra.
Pero tengo 40 y fue una lata escuchar sus tesis, pensando que era pensamiento original y crítico. Lo era, pero de la Arendt.
Posted by pal (=ella) on April 28, 2009 at 07:06 AM CLT #
Posted by Francisco Ojeda on April 28, 2009 at 09:39 AM CLT #
Posted by Francisco Ojeda on April 28, 2009 at 09:42 AM CLT #
Qué rechazo al meta relato, si ella considera la palabra, el meta relato- no lo nombra así que yo recuerde- como la oportunidad de ser "activos" y no víctimas. (Grecia, Roma... etc)
Con Marx hay apenas discución... de hecho dice de el que es mejor historiador que filósofo.
teniendo yo mi propia opinión,claro,recuerdo: Arendt no está interesada en economía. No hay roce, entonces.
Posted by pal on April 29, 2009 at 05:40 AM CLT #
Posted by Cristobal Bellolio on April 29, 2009 at 03:38 PM CLT #