Impuesto al sobrepeso
May. 02 , 2010
Publicado en La Tercera, 02/05/2010
Sorpresa ha causado la idea de instaurar un impuesto a la "comida chatarra" (junk food originalmente). Cierto es que la ingesta de hamburguesas, papas fritas, bebidas calóricas, hot dogs y pan a destajo engordan. Y la obesidad conduce a muchos otros males, que a la larga son un perjuicio social: mayor costo del Plan Auge y atochamientos en el sistema de salud pública y privada. Diabetes, osteoporosis y celulitis. Reducción del número de guapas y guapos: me quedo corto en la cantidad de beneficios que podría traer a los chilenos y chilenas una mejor alimentación y los perjuicios que acarrean, en cambio, las costumbres alimentarias inadecuadas.
El impuesto al tabaco y las restricciones para fumar en lugares públicos fueron la punta de lanza. El impuesto especial a los alcoholes y los permisos especiales para expenderlos, otra. Ahora, los cerebros "progresistas" le apuntan en forma certera a la comida chatarra. Lo malo es que el concepto de comida chatarra es más ubicuo que el del tabaco y el alcohol.
Claramente la puntería progresista se dirige hacia los Big Mac´s, los hot dogs, las pizzas, la Coca-Cola (y la Pepsi, la Bilz, la Pap, etc.) y las papas fritas. Pero también lo son las salchichas caseras, los chunchules, las prietas, las criadillas, las chorrillanas y un sinfín de platos que, probablemente, hacen más mal a la salud que las más emblemáticas que nombré al principio.
La verdad es que lo que quisiéramos reducir -más que la ingesta de papas fritas- es la obesidad. Y es ahí donde deben dirigirse las políticas públicas, si es que el progresismo así lo decide. Y es ahí donde deben ir los impuestos. Lo más sencillo sería imponerle un impuesto al sobrepeso. De acuerdo a una tabla estándar -que todos los médicos tienen- hay un peso máximo por sexo, edad y estatura.
Cada 30 de abril, todos los chilenos pasarían a pesarse a un establecimiento autorizado (igual que pasamos por el SII o por el pago de las patentes de los autos o a la revisión técnica) y a aquellos que excedan la norma se les aplicará un impuesto pagadero junto con el Global Complementario. Esta labor permitiría dar empleo a "pesadores profesionales" y los emprendedores podrían instalar "plantas de pesaje" ad hoc.
Este impuesto sería muy sencillo de recaudar. Difícil de eludir y de aflicción inmediata para quienes tienen sobrepeso. Los padres, por supuesto, se harían responsables del pago por la obesidad de hijos menores y otras cargas familiares. Carabineros podría pedir el "certificado de peso y pago", el que también podría requerirse para el cobro de cualquier beneficio fiscal, solicitud de crédito, etc.
Los potenciales afectados -si el impuesto funciona como los que preconizan el impuesto a la "comida basura" calculan- tenderán a comer no sólo menos Big Mac, sino también menos chunchules, criadillas, mollejas y otros miles de alimentos criollos de alta peligrosidad y de difícil control fiscal.
Lo más relevante de esta tasa es que apunta directamente a aquello de "por donde pecas, pagas" . Si yo como pizzas en forma moderada, no le hago mal a nadie, y menos aún a mí mismo.
Pero si el regulador progresista quisiera diseñar para Chile un impuesto "calórico", la tarea sería monstruosa. Cada alimento tendría un sobreprecio de acuerdo con sus calorías. Desde las lechugas hasta los cafés del Starbucks, pasando por la carne (de vacuno, cerdo y cordero, de acuerdo a sus respectivos cortes), la leche y todo lo que una mente fértil podría imaginarse. ¿Qué pasaría con el aceite, con la margarina y la mantequilla? Para qué hablar de los Sahnenuss y las mermeladas.
Porque resultaría del todo peregrino que les pusieran un impuesto a los Big Mac y no uno a la Pizza Hut, las prietas de "La Preferida" o las empanadas de "La Punta".
Capaz que los insensatos que creen en el impuesto a la comida basura me hagan caso y "agarren papa" con la idea. Mal que mal, este nuevo impuesto al sobrepeso podría ser ni más ni menos que la contribución de los que estamos excedidos de peso a la reconstrucción nacional. Total, si contribuyen los dueños de casas caras y los empresarios exitosos, por qué no aquellos que tan visiblemente comen mucho y nunca pasan hambre.
Y si la cosa resulta podríamos extender la idea a los que tengan peso subestándard. Porque tampoco resulta adecuado que sólo les carguemos la mano a los que ponen en peligro su salud comiendo mucho. Y a los que no hacen ejercicio. A los que no leen. Y a todos los que hagan cosas que ciertos parlamentarios consideran "inadecuadas" o poco "progresistas". Mal que mal, es un paso más en la dirección que nos recomendaría "el Gran Hermano".





Posted by ludwig van bestiofen on May 02, 2010 at 05:51 PM CLT #
Esto prepara el escenario para pedir aumento de impuestos a las joyas, perfumes, autos deportivos, pieles, marihuanitas, ropa de París, ballet, etc.
Así dejarán tranquilos a los rubros que afectan al ciudadano común y corriente: salud, transporte, agua potable, energía eléctrica, gas, educación, etc.
Excelente idea.
Posted by Daniel Yovanovic on May 02, 2010 at 06:32 PM CLT #
Posted by Raúl on May 02, 2010 at 08:40 PM CLT #
Si eventualmente la columna va en serio, creo que no está tomando en cuenta que la obesidad es un fenómeno que pega con más fuerza en sectores bajos del país, que se alimentan de "pan, bebidas azucaradas y snacks". No me tinca mucho esta propuesta.
Posted by Nicolás Núñez on May 02, 2010 at 09:45 PM CLT #
Loable es tanta escritura expuesta,pero habría sido mejor para algunos conservadores como yo, si la dirección la orientara hacia lo que es mejor para todos, incluido su hermano equino de la foto, caballo...o yegua? Daría lo mismo, porque de acuerdo a su idea, estaría exento de impuestos, porque este animal lleva la mayor carga.
Posted by Alexander on May 03, 2010 at 02:09 AM CLT #
Agregaría eso sí una observación "en serio": las Isapres piden declaración firmada de peso al momento de inscribirse. Seguramente esto altera el factor de riesgo y por lo mismo incide en el costo del plan. Es decir, el impuesto a la obesidad SÍ se está pagando.
Posted by Cristóbal on May 03, 2010 at 02:53 PM CLT #
Posted by carlos on May 03, 2010 at 11:13 PM CLT #
Posted by Natalia Aránguiz on May 04, 2010 at 09:56 AM CLT #
Posted by Italo on May 04, 2010 at 02:53 PM CLT #
Cristian, consecionario Doggis.
Posted by cristian boetsch on May 05, 2010 at 07:51 AM CLT #
Mejor se dedica al Directorio de IANSA, en donde EBRO (antes) y EDF MAN (hoy) les han pasado muchos goles a los minoritarios...o a los Salmoneros, en donde por MIOPIA Y AVARICIA (y no ver seriamente a los noruegos en forma de trabajo - cultivos, procesos, etc.-), casi MATAN a una industria.
Y sobre la comida chatarra...no tratemos de arreglar pifias de educación, malos habitos o gula...a punta de impuestos.
Un borracho, al volante, es más peligroso que un obeso o un fumador
Posted by Carlos on May 05, 2010 at 11:14 AM CLT #
Posted by César Castro Jiménez on May 05, 2010 at 12:15 PM CLT #
¿CÓMO PREDICAS DIETA EQUILIBRADA AH
?
Posted by carlos on May 05, 2010 at 01:53 PM CLT #
Despues de todo, estamos en el país con las tasas impositivas mas altas del mundo.
Posted by polo on May 05, 2010 at 02:03 PM CLT #