Person of interest: Bienvenida vuelta de tuerca
Oct. 28 , 2011
Publicado en La Tercera, 28 de octubre del 2011
El molde de las series llamadas de "procedimientos" -que repiten un formato narrativo rígido que involucra solucionar el caso de turno semana a semana-, a estas alturas da para todo. Desde que CSI dio el batatazo con su historia de investigadores forenses, ha quedado demostrado que la manera más fácil de asegurar un piso mínimo de audiencia es echarle mano a este formato -que permite mezclar capítulos unitarios con tramas que atraviesan toda la temporada-. Por eso, la pantalla está repleta de series que buscan darle una vuelta de tuerca interesante a la receta. Eso es precisamente lo que logra Person of interest, que emite Warner Channel (señal 33 de VTR y 36 de Claro), los martes a las 23 horas.
Básicamente, lo que la serie hace es tomar la clásica historia del justiciero callejero y agregarle un sesgo del nuevo milenio, con buenas dosis de tecnología y paranoia post 9/11. Así, plantea la historia de un ex militar que, auspiciado por un misterioso millonario y las miles de cámaras de la ciudad de Nueva York, se lanza a detener a criminales antes de que cometan sus delitos. Y funciona. Aunque Jim Caviezel (La pasión de Cristo) deja muchísimo que desear como protagonista, la idea tiene suficiente potencial como para mantener el interés, además de entretener, y los creadores -Jonah Nolan (Batman, el caballero de la noche) y J.J. Abrams (Lost)- poseen la suficiente visión como para no caer en la tentación de recurrir a mitologías enredosas o misterios trasnochados para enganchar a la audiencia. Esta es una serie de procedimientos hecha y derecha, y le saca partido al género.
Si Person of interest no da el salto cualitativo final es porque decidió ignorar los dilemas morales y complejas temáticas que subyacen a su premisa central. La serie parte de la base de que las acciones de sus protagonistas son las correctas, y decide obviar los evidentes matices y problemas que hay en lo que plantea. La vigilancia constante, el derecho a la privacidad, el fin que justifica los medios a la hora de evitar crímenes y terrorismo y el castigo previo a la acción son problemáticas actuales, modernas y urgentes. Pero el programa actúa como si no hubiese espacio para la discusión, como si la idea de utilizar distintos medios tecnológicos -un virtual gran hermano- para interceptar a supuestos villanos no sólo fuera una solución obvia, sino que la única. Y se olvida de la riqueza narrativa y temática que se puede extraer de la ambigüedad moral, de reconocer que las posiciones no son blanco y negro, y usar eso para contar una historia más compleja. No se trata de convertir este divertimento en una reflexión sobre la paranoia moderna y la disposición a sacrificar derechos fundamentales por aparente seguridad. Pero sí se agradecería, entre balazo y balazo, un poco más de ambición en el relato.





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Posted by Coach Outlet on May 16, 2012 at 04:14 AM CLT #
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