American horror story: Potencial desperdiciado
Dec. 30 , 2011
Publicado en La Tercera, 30 de diciembre, 2011
Si algo definió a las decepciones en las series de esta temporada de estrenos fue el potencial desperdiciado. Esas ideas que tenían todo para funcionar, que en el papel prometían grandes cosas, pero que finalmente se quedaron cortos. Uno de ellos es American horror story (FX), una idea salida de la cabeza de Ryan Murphy (creador de Glee) que pretendía devolver el horror a la televisión y tenía las bases para, al menos, resultar provocativo. El resultado estuvo lejos de eso. Es cierto, hace rato quedó claro que Murphy es un impostor. Un creativo que se ha hecho fama a costa de buenas ideas iniciales, pero ejecución mediocre. Pero si hay algo con lo que generalmente se puede contar en sus proyectos, es con un buen comienzo. Aquí ni siquiera logró eso.
American horror story es una serie sobregirada e histérica, que confunde exceso con atrevimiento y que se escudó en el resquicio de que los protagonistas cambiarán en cada ciclo para abandonar cualquier intento de moderación o sensatez narrativa.
Lo que ocurrió con Grimm (Universal Channel) es menos sorpresivo y decepcionante, pero sólo porque las expectativas eran bastante más bajas. Esta serie, que se alimenta de la moda de revivir los cuentos de hadas, tenía todas las posibilidades de convertirse en un eficiente y hasta original giro a los omnipresentes shows policiales. Pero fracasa por todos los flancos. El programa parte hundiéndose debido a que los guionistas parecen esperar que la gentes esté tan distraída con la transformación de las historias de los hermanos Grimm a la vida contemporánea, que no notarán las falta de lógica, cohesión y pulcritud con que están construidos los capítulos. La lápida final la pone el protagonista, David Giuntoli, el actor con menos carisma que se ha visto en el último tiempo en TV.
El regreso de Sarah Michelle Gellar (Buffy) a la televisión con Ringer (Studio Universal) y Terra Nova (Fox), la apuesta con dinosaurios de Steven Spielberg, sufrieron, cada una, de falta de inventiva. Ninguna de las dos es particularmente fallida, y ambas tienen muchas cosas a su favor, pero no lograron darle el giro necesario a sus historias centrales repetidas y elevarse por sobre el montón. Y así, quedan relegadas al inevitable olvido.
Las nuevas temporadas también trajeron decepciones, principalmente con uno de los regresos más esperados: Two and a half men. Pero no por el cambio de protagonista, de Charlie Sheen a Ashton Kutcher, sino porque los creadores no tomaron esa inmejorable oportunidad para revitalizar las historias, sino que se limitaron a profundizar aún más en el humor misógino, predecible y de dudoso gusto que ha plagado a la comedia en sus últimos años.





Posted by Camila on December 30, 2011 at 11:18 AM CLST #
Posted by Alejandro on December 30, 2011 at 03:25 PM CLST #
Posted by Marcelo on December 30, 2011 at 07:23 PM CLST #
Saludos.
Ricardo
Posted by Ricardo on December 30, 2011 at 10:28 PM CLST #
Posted by natalia on December 31, 2011 at 01:29 AM CLST #