Alcatraz: La fórmula al pie de la letra
Feb. 03 , 2012
Publicado en la Tercera, 03 de febrero 2012
Parte de la culpa es de las expectativas previas. Si Alcatraz, serie que se emite los lunes a la medianoche por Warner Channel (señal 33 de VTR y 36 de Claro), no se hubiera promocionado como una serie de misterios de corte sobrenatural, con una rica mitología y ganas de ocupar el nicho dejado por Lost en el canon del creador de ambos programas, JJ Abrams, la decepción que se siente frente al producto final no sería tan grande.
Pero viendo los primeros capítulos, termina quedando claro que lo que se ofertaba no pasará de promesa incumplida. Porque Alcatraz no es otra cosa que una serie más de procedimientos policiales, instalada cómodamente en la tradición de las múltiples CSI. Que el misterio de fondo sea sobrenatural no es más que un dato de la causa, el giro para que no se pueda acusar al programa de poco original.
Lo malo es que la serie es culpable precisamente de eso. Es cierto, el enigma fundacional sobre los presidiarios y guardias desaparecidos de Alcatraz es interesante y podría resultar atractivo y novedoso. Pero como los creadores sólo lo utilizan como excusa para el caso de la semana, lo que queda es un programa que sigue la receta creada por CSI al pie de la letra, desde los diálogos cargados al cliché hasta los personajes de cartón piedra, pasando por casos que cumplen con la cuota de entretención necesaria.
A la hora de enfrentarse a Alcatraz había una expectativa razonable de encontrar más. No por nada Abrams es responsable de Lost y de Fringe, dos series que, más allá de los gustos particulares, proponen tramas complejas que exigen la atención y el compromiso del espectador. Y que lo recompensan con evidentes esfuerzos por lograr contar historias significativas. Aquí no hay nada de eso. En cada momento de la acción es transparente el esqueleto del guión, se puede ver sin mayor esfuerzo donde están las costuras y los pilares de cada capítulo, y por dónde van aplicando la fórmula.
Todo eso no la convierte necesariamente en una mala serie, pero sí en una más del montón y en un proyecto que, si sigue por ese camino, pasará al olvido televisivo sin mayor ceremonia.
Es de esperar que los aspectos que sí son preocupantes sean ajustados con el correr de los episodios. Su falta de atrevimiento y de sustancia puede resultar deseable para algunos espectadores, pero es bastante más difícil excusar problemas de guión. Como pretender que sea verosímil que una doctora de origen indio fuera a trabajar en Alcatraz en el año 1960. Un anacronismo imperdonable. O que el personaje de Neill, que supuestamente está a cargo de una operación ultrasofisticada y secreta, necesite llegar él mismo con un cadáver al hombro al búnker lleno de guardias donde esconde a sus presas. La suspensión de la incredulidad tiene sus límites, y pedir que se extienda de esa manera será un abuso inaceptable si Alcatraz sigue por ese camino.





Posted by felipe alvarez on February 07, 2012 at 10:43 AM CLST #
Posted by Diego Cortes on February 09, 2012 at 06:40 PM CLST #
Posted by ptapia on February 10, 2012 at 02:00 PM CLST #