Viajar sin los hijos, por Bárbara Thayer
Sep. 16 , 2011
A veces mis hijos me recuerdan el monótono rezo de los monjes tibetanos, sólo que en vez del interminable "om mane padme hum", rezan el mantra "mamá-mamá-mamá" o "papá-papá-papá", en un verdadero trance. La más chica tiene su propio canto: "upa-upa-upa". Si tienes hijos, tarde o temprano, necesitas un descanso. Imagina una semana sin comenzar la mitad de las oraciones del día con "no-no-no". Volver a ese tiempo en el que eran sólo tú y él o ella, no estaría nada de mal. Total, lo primero de la familia es la pareja.
Pero una cosa es imaginar el escape y otra es partir sin ellos, arrastrando una maleta con ropa y otra con culpa y miedos. La primera vez me fui cuando mi primogénito tenía 11 meses. Primeriza inconsciente, convertí la escapada romántica a Torres del Paine en un paño de lágrimas y leche, ya que tenía que "ordeñarme", entre lengas y glaciares, cada tres horas. A la vuelta, llamé al pediatra para contarle que el niño no quería tomar papa y me dijo: "Te está castigando porque te fuiste". Madre culpable merece condena.
Uno de los principales obstáculos para viajar sin los niños es, precisamente, la culpa. Un estudio realizado por la empresa Kelton Research en 400 padres estadounidenses reveló que un 84% de las madres se siente culpable de viajar sin sus hijos, frente a un 66% de los padres, quienes además son menos propensos a llamarlos durante su ausencia: sólo un 24% de los hombres lo haría dos veces al día, frente a un 36% de las mujeres.
Quizás peor que la culpa son los miedos. La segunda vez que me fui, mi tercera hija tenía un año y dos meses. Acababa de cortarse el vínculo de leche y la invitación era demasiado tentadora: Marruecos para los dos. De todos los terrores que me atacaron el más intenso fue que se cayera el avión y los niños quedaran huérfanos. En cada turbulencia, una crisis de pánico. Me acordé de esas parejas que siempre viajan en aviones diferentes y quise haber hecho lo mismo.
Entre las amigas hay dos grupos: las menores de 40 con hijos pequeños opinan que es simplemente irresponsable: "¿Y si les pasa algo mientras no estás?". Las que superaron esa edad y tienen hijos adolescentes, dicen que es casi un derecho. La más extrema de ellas me dijo que a los niños les hacían bien la distancia porque aprendían a valorarte.
Como sea, un 50 por ciento de las parejas está dispuesta a marcharse, al menos, un fin de semana según la encuesta antes citada. Otra investigación de la agencia online Lastminute.com reveló que un 70 por ciento de las personas que viajan con su familia una vez al año, se escapan en otra oportunidad con su pareja. Los motivos mayoritarios: relajarse y pasar tiempo juntos. Además, uno de cada 10 menciona el hacer el amor con más frecuencia.
Comprensible, si se tiene en cuenta que el tiempo compartido por los matrimonios viene disminuyendo, sin parar, desde los 70. Hoy, dicen los estudios, de lunes a viernes las parejas no alcanzan a compartir ni una hora de calidad juntos. En Estados Unidos, los bautizaron como "matrimonios de fin de semana" (weekend marriages), un síntoma que padece el 85% de la población casada.
Viajar juntos es la forma más entretenida de evitar ese mal, aunque haya que dejar a los hijos por algunos días. La última vez que partí, organicé las visitas familiares, envié un mail al pariente que los adoptaría en caso de una tragedia y le enseñé a mi nana cómo hacer video-llamadas, entre otras medidas prácticas. Además, les dejé claro a los niños que también me encanta viajar con ellos.
No sé si fue por las experiencias pasadas o porque estaban más grandes, pero una vez embarcada se esfumó la pena, la culpa y los miedos.
* Periodista y socia de Mandala Viajes.





Posted by rodrigo on September 16, 2011 at 07:08 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 17, 2011 at 08:18 AM CLT #
Posted by GABITO on September 17, 2011 at 07:53 PM CLT #
Posted by Ruth pacheco pasten on September 17, 2011 at 09:05 PM CLT #
Posted by Patagon on September 17, 2011 at 09:29 PM CLT #
Posted by aurelio fernández on September 17, 2011 at 11:02 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on September 18, 2011 at 05:24 AM CLT #
Pero parece que aun así es mucho, porque, pucha kay! , tendriamos derecho a irnos solos, sin cabros molestosos ni empleadas, claro que si !.
Posted by Maria Isabel Castillo on September 18, 2011 at 07:46 AM CLT #
Posted by Alfonso galiaga on September 18, 2011 at 08:45 AM CLT #
Posted by Indigente on September 18, 2011 at 08:50 AM CLT #
Posted by María Gímez on September 19, 2011 at 11:04 PM CLT #
Estoy asombrada por el rencor que tienen los que critican tanto a alguien que viaja a veces sin sus hijos, oye toménse una pastillita contra la envidia y tu Erasmo no será a tí que te gustan tanto los marruecos y los visitas re-seguidos???
Posted by Leonor Albornoz on September 19, 2011 at 11:12 PM CLT #
Posted by Mario Campos on September 19, 2011 at 11:18 PM CLT #
Posted by 74.242.164.59 on September 21, 2011 at 10:24 PM CLT #
El apego a los padres es intrínseco a los niños y eso ayuda a su desarrollo emocional, sin embargo en este caso nadie está diciendo que los están abandonando. Enseñar el desapego en un niño es una estimulación temprana a enfrentar situaciones no familiares. Sus padres claramente vuelven a estar con ellos dentro de poco. Leer P. Infantil..
Posted by Cecilia Rojas on September 22, 2011 at 08:56 AM CLT #
que mujer tan descerebrada.
Posted by Ximena Alvarado on September 22, 2011 at 08:57 AM CLT #
Posted by Vicente Marchant on September 22, 2011 at 04:20 PM CLT #
Posted by Rodrigo García on September 22, 2011 at 10:54 PM CLT #
Posted by pedro taucan on September 23, 2011 at 03:33 PM CLT #
Posted by Panchi on September 26, 2011 at 09:39 AM CLT #