Sube a mamá al tren
May. 29 , 2010
Publicada en Tendencias de La Tercera, 29/05/2010
"Lo logró, mi mamá lo hizo", pensé con admiración cuando la vi salir campante del aeropuerto de Katmandú, con el Himalaya de fondo. Se tomó el avión con que me había amenazado y cruzó medio planeta sola, sin saber inglés, dejando a un lado su aversión al riesgo y haciendo oídos sordos a las preguntas temerosas de sus hermanas sólo para viajar conmigo. En ese momento supe que nuestra verdad es una y es histórica: no hay lazo más intenso que el de una madre con su hija.
Si a esa verdad se suma la creciente independencia económica y social de la mujer, el resultado es una nueva tendencia en turismo: las escapadas madre-hija que, según reconocen diversos operadores en el mundo occidentalizado, se duplican cada año y son seguidas, muy de cerca, por los viajes de abuelas y nietas. La motivación central es tener una aventura, libres de la dinámica familiar y de los roles obligados de ésta.
Los destinos dependen de los intereses de las viajeras. Agencias y hoteles, atentos al mercado, han diseñado paquetes "mom & daughter" con sobredosis de shopping y tratamientos de SPA. Ejemplo de esto son las cadenas Starwood y Six Senses. También hay ofertas más aventureras, como las de Adventure Life o Sights and Soul Travel con viajes madre-hija por América Latina y Europa. Entre las chilenas, lo más clásico, es la escapada a Buenos Aires, contratando todo de forma independiente.
La periodista Wendy Knight, autora de Making Connections: Mother Daughter Travel Adventures, me cuenta por mail que ha viajado con su hija desde que ésta cumplió cinco y que cada travesía ha sido una oportunidad de conexión única. Reconoce, eso sí, que los mejores viajes son cuando la hija ya es adulta, porque los roles se invierten y reinventan con libertad: de pronto las hijas cuidan o guían a las madres, ambas se sienten amigas, hermanas, pares.
Pero sin duda, el beneficio más importante de la adultez es el fin de los conflictos y la aceptación mutua. Un reciente estudio publicado en la revista Psychology Today demostró que un 92 % de las mujeres de 40 años reconoce tener una muy buena relación con su madre. Compare esto con un estudio de la U. de Cambridge, donde se calculó que, en promedio, madres e hijas adolescentes discuten intensamente durante 15 minutos todos los días. Agotador.
El de Nepal era nuestro segundo viaje "madre-hija". La primera vez habíamos ido a Cusco y Machu Picchu y mi mamá organizó todo: hoteles increíbles, paseos, comidas ricas y harto shopping. Esta vez era mi turno y, estando en Nepal, no se me ocurrió mejor panorama que llevarla de trekking por el Himalaya. Pobre mamá; 18 kilómetros de sube y baja en un día, más lluvia, sanguijuelas y, lo peor para ella, ningún "western toilet" en todo el camino.
Llegamos de noche al hostal de un lindo pueblo y ella estaba agotada. "Gorda, te dije que no quería escalar", fue lo último que dijo antes de desplomarse en una cama con sábanas de dudosa procedencia. Obviamente, cambié el itinerario y volvimos a tranco suave en dos tandas. Después fuimos a la selva, pero donde me redimí de verdad fue de regreso en Katmandú: el barrio tibetano, el Durbar Square y los crematorios a orillas del río Bagmati la impactaron.
El escritor Mark Twain lo dijo hace más de un siglo: "No hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que haciendo un viaje con él". Nosotros, al menos, pasamos la prueba.





Creo que debe ser porque aún no he llegado a los cuarenta...jajjajaj
Buen texto...
Posted by Andrea on June 02, 2010 at 08:21 PM CLT #
Creo que un millon de años desde la ultima vez que nos cruzamos en la farmacia Veleda!!!! Ojala me contactes.!
Posted by paulo Saavedra on June 06, 2010 at 12:39 AM CLT #