Tuesday Nov 17, 2009
Historias de Profesores
Una escuela es un mundo. Todos los días ocurren en ella más historias de las que se alcanzan a contar en un blog. En la cotidianidad de una escuela se entrecruzan vidas, se van tejiendo a lo largo de los años afectos, historias de aprendizajes colectivos: Los estudiantes egresan. Los profesores, cual ciclo del eterno retorno: nacen, viven y mueren con cada generación que se renueva. Muchas veces, estas historias se desvanecen en el aire. Las prácticas, individuales o colectivas no se registran, los aciertos y descubrimientos de una escuela quedan en el registro anecdótico de la oralidad, sin ser publicadas, sin circular, sin conocerse.
Mal de profes.
La importancia de rescatar la memoria pedagógica, supone dar un paso más en una práctica docente reflexiva, preguntar por los aspectos sociales e institucionales en los cuales esta práctica se desarrolla. Narrar, supone en este caso preguntarse críticamente por los fines, medios y contextos de la enseñanza. Dicha reflexión, si bien ha de incluir preguntas respecto de técnicas de enseñanza, no ha de limitarse a estas. Es importante que los docentes escriban, pues compartir éxitos, sospechas y problemas ayuda a instaurarse como una comunidad profesional de aprendizaje, ya no como un profesional aislado en una práctica solitaria. Narrar, es un ejercicio de distancia crítica respecto de uno mismo y un acto ciudadano de participación democrática. Por eso, estoy de acuerdo con
Suarez cuando dice que
“si pudiéramos sistematizar, acopiar y analizar estos relatos podríamos conocer, entonces, buena parte de la trayectoria profesional de los/as docentes implicados; sus saberes y supuestos sobre la enseñanza; sus recorridos y experiencias laborales; sus certezas, sus dudas y preguntas; sus inquietudes, deseos y logros. Ampliando la mirada aún más, si pudiéramos organizar y compilar el conjunto de relatos de todos los/as docentes, seguramente obtendríamos una historia escolar distinta de la que conocemos, de la que habitualmente se escribe y leemos. Una historia plural, alternativa y polifónica; en realidad, una multiplicidad de historias sobre el hacer escuela y el pensar y hacer en términos pedagógicos”
Entre las tres ganadoras del concurso Relatos Docentes, destacan experiencias que buscan dar sentido a la labor pedagógica. Leo en ellos, de un lado la belleza y dignidad de la profesión docente, de otro la necesidad de reivindicar un status profesional desacreditado en lo que es percibido como una labor ardua, a veces ingrata.
Una de las ganadoras, Naroa Lemus da cuenta del desaliento, y muchas veces soledad, de su trabajo “Sentía que como Orientadora era muy poco lo que podía hacer por los niños, incluso me arrepentía de haber creído que podía cambiar el mundo, porque no podía contra la realidad social que muchos de mis alumnos vivían”.
Atraviesan estos relatos el tema de la transformación del estudiante a través del aprendizaje mediado por la acción del docente.
Una suerte de final feliz en la cual enseñante y aprendiz son transformados por el encuentro del uno con el otro. La profesora Christina Altea lo expresa al relatar la vida de los estudiantes que abandonan la escuela. Es común que estos sean “desertados” por el sistema escolar:
No es usual que se detenga a pensar en los alumnos que ya no regresan. Sabe que la vida es dura, y son tantos en su sala, que cuando uno desaparece, lo normal es que baje los ojos, o se limite a encogerse de hombros....
Esta transformación; se da también desde el afecto y el amor al saber.
Angélica Canales, relata el agradecimiento de un pre escolar por enseñarle poesía:
Al término de la jornada recordé su último abrazo, abrí el regalo: una boina gris con un dibujo y una nota de su madre. “El domingo fuimos a la Feria de Las Pulgas, le di la opción a mi hijo de comprar un juguete y Juan Pablo eligió una boina gris, se la probó y me pidió que se la comprara. Cuando llegamos a la casa le di la noticia que nos iríamos a Santiago y que él asistiría a un nuevo Jardín, en ese mismo instante me pidió que envolviera su boina en un papel de regalo. ¿Por qué? Pregunté. Él respondió, porque es para la tía, era del poeta, del poeta Pablo Neruda”
Vale para este ejercicio el viejo adagio, en el cual, contar es encantar





Realmente comparto la idea de rescatar la historia menuda, pequeña, pero significativa que permita redescubrir la vocación docente.Con ello, empezamos a abrir otras ventanas y discursos acerca de la educación. Al menos las voces que no se escuchan en los discursos oficiales sobre educación.
Posted by Ricardo Díaz Cortés on November 18, 2009 at 01:12 PM CLST #
Posted by claudia on November 22, 2009 at 09:33 AM CLST #
Posted by Pilar Gallardo P on November 22, 2009 at 11:05 PM CLST #
Posted by Luis on November 23, 2009 at 04:16 PM CLST #
Posted by Araceli de Tezanos on November 24, 2009 at 05:15 AM CLST #
El rescate del saber docente como base epistemica no es algo nuevo, ni pretendo tampoco plantearlo como tal. Sin embargo, concordaras con que a pesar de haberse planteado hace mucho tiempo, no es una práctica instalada en el mundo escolar. En mi oponión, cuando se encuentran espacios en que esto se potencia es algo digno de ser dado a conocer.
Posted by Andrea on November 25, 2009 at 12:50 PM CLST #
Me parece tambien que la pregunta final de Araceli es tremenda. ¿Que es eso de "rescate del saber docente"?, ¿Donde situamos el "saber pedagógico"?.
Posted by Simón on November 26, 2009 at 07:43 AM CLST #
Posted by Patricio on November 26, 2009 at 10:46 AM CLST #
Posted by Pilar Gallardo on November 28, 2009 at 08:01 PM CLST #
Posted by angel on February 28, 2010 at 01:38 AM CLST #
Posted by Andrea on March 01, 2010 at 09:30 PM CLST #
La docencia puede llegar a ser ingrata pero para aquellos q la practiquen con vocación, entrega y amor, siempre será satisfactoria :)
Posted by Monik Manriq on August 05, 2010 at 01:07 AM CLT #
Posted by Nury Fabiola Espinel Aldana on August 20, 2010 at 03:11 PM CLT #