Thursday Jul 16, 2009

Culpando a la víctima

14 Comments

L* es una madre soltera de dos
niños. Trabaja duramente para mantenerlos. Durante este invierno el mayor ha
sido hospitalizado tres veces por distintas enfermedades respiratorias cada vez
más complicadas. Ella no puede ir a verlo pues no tiene con quien dejar a su
hija menor, una lactante de seis meses. Intentó ir con su guagua al hospital,
pero fue duramente amonestada por que la niña podía contagiarse con algunos de
los virus presentes en el hospital.

En ningún momento, en el
hospital, le preguntan por su situación económica, social o familiar.

La madre nunca ve al médico
tratante, pues los horarios de ambos no coinciden.

En la puerta de la sala común,
con letra ilegible, los doctores escriben el estado de salud de cada paciente.
Cuando pregunta, las enfermeras le señalan dicho papel.

L* no sabe bien qué tiene su
hijo.

Nadie le explica, con palabras
que ella pueda entender, cuál es el diagnóstico.

Con cada “alta” del niño, la
madre  encontraba a su hijo más enfermo. No le gustaba lo que veía, pero
el médico le decía que el niño estaba bien. La única indicación dada era
 “alimentación liviana”.

La última vez el niño salió, fue
sin poder caminar de tan débil que estaba. Pero ¿Quién es ella para objetar el
alta? No es médico, de hecho ni siquiera terminó su educación media. Claramente
los doctores saben más.

Tres días después, su hijo vuelve
de urgencia al hospital. El médico que la recibe en urgencia reconoce al niño y
 la insta a dejar una queja formal por el estado en que este fue dado de
alta. L* no se atreve. Al final, dice, lo importante es que los doctores cuiden
al niño.

En la UCI los médicos la
amonestan duramente ¿Cómo es posible que el niño esté en esas condiciones?,
¿Qué tipo de madre es que descuida a su niño de ese modo?
Cuando L*
 pregunta que tiene su hijo,  le responden con un críptico “si
el niño tiene lo que creemos, vamos a trasladarlo a Santiago”.

L* vuelve a su casa triste y
angustiada. Desde su perspectiva el tema es clarísimo: Ella es una mala madre,
así lo dicen en el hospital. Es su culpa que el niño esté tan grave. Es obvio
que ella no es capaz de cuidar a sus hijos como corresponde.  

Lamentablemente este caso no es
ficticio ni único. De esta experiencia particular podemos establecer algunas
características más generales:

En este caso tenemos a una madre
que carece de capital social, cultural y económico. Es decir, no sólo no tiene
dinero, sino que no tiene redes que la apoyen ni capacidad de contactar y
activar el  apoyo asistencial del estado o de diversas ONG’s. Así mismo,
su lenguaje no le permite comprender con claridad el lenguaje formal culto de
algunos profesionales.

Cuando L*, o cualquier otra
persona en su situación, está frente a un profesional se enfrenta a una
situación que suele ser violenta: no comparte con ellos el mismo status ni
ocupa lugares cercanos a estos en el espacio social.

Es difícil para ambos, profesional
y usuario, comprenderse. Sus mundos finalmente son muy diferentes.

Sin embargo, claramente los
profesionales están en una situación de poder frente al usuario, en especial el
usuario pobre. Sus juicios y opiniones tienen la capacidad de construir y definir
la situación del otro. En este caso, definir, con toda la violencia del status
de médico, a una “mala madre”.

Junto con la utilización de un
lenguaje ajeno y difícil, muchos profesionales agreden a los usuarios más
vulnerables con juicios lapidarios respecto de su situación. Es por ello que
 es importante que los profesionales ejerzan una sana sospecha respecto de
sus propios juicios pues en muchas ocasiones son sólo expresión de la
 aporofobia chilena (“á-poros: pobre y “fóbeo”: miedo, rechazo)

 

 


 

Para saber más:

Aporofobia

Violencia simbólica. Pierre Bourdieu

Culpabilización de la víctima: Tendencia a culpar a una persona que presenta una salud deficiente u otra dificultad. (...) La culpabilización de la víctima niega la influencia de factores económicos, políticos y sociales sobre el comportamiento de la persona, sobre el que no pueden tener mucho control. (Porter, S (2008) Diccionario de Fisioterapia, pg 71.Elsevier España)




Comments:

Excelennte columna! felicitaciones a su autora! ilustra una tràgica realidad: el rechazo a los pobres, la impotencia de quienes están en desventaja, la ausencia de solidaridad. es muy pesada la pista....

rodolfo

Posted by rodolfo schmal on July 16, 2009 at 06:30 PM CLT #

El tema me recuerda la pelicula americana Sicko de Michael Moore. los medicos ganan mas cuando no atienden a enfermos y de este modo les ahorran dinero a las compañias de seguro y ellos se quedan con el bono. Este no es el argumento aqui. Pero la pregunta queda porqué un medico cuestiona
la veracidad de las razones de un paciente y lo despacha a su casa. Tiene empleo seguro, tiene preparacion no gana mas o menos con admitir al niñoi o tiene otras presiones o
este señor no deberia alli.

Posted by leonardo m on July 16, 2009 at 08:39 PM CLT #

No es ninguna novedad. Ha sido así el comportamiento humano por siglos. Los que creen saber más le ponen el pie encima al que sabe menos. Hasta entre el profesorado se ha visto mucho. Los profesores que creeen saberselo todo le ponen el pie encima a los alumnos ( y muchas veces a los apoderados también) Con mayor razón se ha de ver en el cuerpo médico. Ni los políticos se escapan a este modelo, a los príncipes de la democracia no se les puede pasar ni un parte por exceso de velocidad.

Posted by Ignacio on July 16, 2009 at 10:53 PM CLT #

Estuvo muy bien expresada la historia, me acuerdo de las mil veces que he maldecido a los médicos por prácticas similares a las descritas...

Posted by Pablo Norambuena. on July 16, 2009 at 10:53 PM CLT #

Esto no pasa solo en el consultorio. Pasa a diario con las empleadas en cada cada de la Dehesa, pasa a diario en cada Escuela pobre.

Pienso que no podemos seguir pidiendo comprension a los senoritos, que desde siempre no la han tenido y nada indica que vayan a mejorar. Yo mas bien haria un llamado a todos nosotros a acabar con el sistema de castas que tiene Chile.

Posted by gabriela on July 17, 2009 at 08:36 AM CLT #

Esto ha sido asi por decadas en chile, y no cambiará mientras la raiz del problema no cambie: que "L*" o mucha gente pobre sea educada y guiada bien. Mucha gente en esa condicion es parte de un circulo vicioso, nacen en familias numerosas muy pobres y tienen mas y mas hijos sin conciencia del costo y responsabilidad que eso implica. Veamos de donde la gente pobre saca valores y guias de conducta: principalmente de los medios de comunicacion, donde hay cero guias sociales.

Posted by Javier on July 17, 2009 at 09:24 AM CLT #

Me conmovió.

Posted by Martín Sepúlveda on July 17, 2009 at 09:49 AM CLT #

Este caso que plantea Andrea no solo se remite al tema medico, que por cierto es de una recurrencia enorme, pero la sociedad está terriblemente segregada, la educación esta segregada, y hoy en día nos movemos entre paragmidas que tiende a marcar las diferencias de Status, por ejemplo desde donde nos vinculamos con nuestros alumnos, no con el deseo de que aprendan, sino que sientan que nosostros somos mas que ellos, o que somos seres "inalcanzables"...

Posted by Juan Carlos Nanjari A. on July 17, 2009 at 02:06 PM CLT #

Pasa todos los días y en todas partes... la pregunta que me hago es, y que hacemos nosotras para que deje de pasar?

Posted by Macarena MartinezConde on July 17, 2009 at 02:50 PM CLT #

Agradezco que se te haya dado espacio para que pongas en el tapete temas tan humanos. Como ya se dijo: en todas partes se cuecen habas. ¿Y qué hacemos para que deje de pasar?... creo que todo parte por uno mismo; pueden verlo desde el punto de vista cristiano y llevar siempre por delante el mandamiento más infringido: ama a los otros como a tí mismo. Y no es que la solución sea esa y sólo esa. Se puede ser ateo, pero si eres humano llegarás a la misma conclusión: respeto y conciencia del otro.

Posted by Evelyn on July 17, 2009 at 07:09 PM CLT #

Si bien creo que el tema es urgente, pertinente a nuestra realidad y, por supuesto penoso y vergonzoso; también pasa no solo por la denuncia, sino por lo que cada uno va a hacer para disminuir esta brecha lamentable que existe en tantas y diversas partes, no solo de nuestro hermoso país, sino del planeta completo. Cómo educamos a nuestros hijos, estudiantes,vecinos...? Qué aportamos cada día para que esta situación no se siga reproduciendo? Tenemos trabajo que hacer...

Posted by Nancy Fernández on July 18, 2009 at 11:43 PM CLT #

Una realidad muy triste. Mi padre fue médico de verdad y jamás le cobró a un paciente. Trabajó sus casi 40 años de profesión, para el SNS, con extensión horaria.

En mi opinión, el famoso "mercado" se metió tanto en temas sagrados, como la salud, que se degeneró totalmente el espíritu de la medicina. La mayoría de los médicos actuales, parecen más bien ingenieros comerciales, con nociones de medicina, que verdaderos médicos. Se debe reestatizar la salud y la educación. Son misiones de país.

Posted by Hans Richter on July 19, 2009 at 01:27 AM CLT #

Que importante es ponerse en el lugar del otro! Claramente la frase del médico proviene de una apreciación muy superficial.¿De qué manera se puede motivar a la gente más vulnerable a que soliciten información clara, que le den el tiempo para entender y que ejerzan sus derechos? La madre puede denunciarlo por maltrato y el doc lo pasaría pésimo. La realidad de la salud en Chile ha ido cambiando y el usuario de salud pública tiene un poder que desconoce, incluso aquellos que se creen informados

Posted by Daniela Zavando on July 21, 2009 at 06:37 PM CLT #

Que pena que ya no queden médicos a la antigua, que te miraban a los ojos mientras explicaban tu situación de salud, les importaba realmente lo que a los pacientes le sucedía. Hoy ni siquiera te miran, escriben todo el rato mientras los consultan y se muestran ansiosos de terminar lo más rápido posible la atención. Por eso, viva la medicina alternativa!

Posted by Ximena Paulina on August 25, 2009 at 09:21 PM CLT #

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