Chile: transgénicos v/s bioseguridad
Jan. 18 , 2009

Hace algunos días atrás la ministra de Agricultura Marigen Hornkohl afirmó, en el marco del Seminario “Cultivos Transgénicos en Chile: ¿qué queremos como país?” que “la transgenia es una herramienta que ofrece enormes oportunidades”, continuando con una línea ya establecida por algunos de sus antecesores en dicha cartera y que se ha ido sincerando y profundizando progresivamente.
Lo anterior ocurre -al igual que en el caso de la energía nuclear- pese a que en la pasada campaña presidencial la Concertación prometió “no abrir el país a cultivos transgénicos comerciales y establecer el requisito de estudios de impacto ambiental para reproducir semillas transgénicas”. Para graficar aún más la contradicción entre lo que se dice y se hace, Monsanto anunció hace tiempo atrás que “eligió” plantar en Chile 20 mil hectáreas de soya transgénica “por el respeto a la propiedad intelectual y la fama del país como productor de semillas de alta calidad”.
Y aunque hasta entonces no existían más de 300 hectáreas de esta especie en el país, este anuncio constituyó para algunos “una nueva posibilidad de cultivos”, “una alternativa de reconversión” o “la posibilidad de consolidar a Chile como productor mundial de semillas”. El entonces ministro del ramo y actual embajador en Alemania, Alvaro Rojas, calificó los dichos de la transnacional “como una gran oportunidad para la agricultura chilena”, aseverando para sorpresa de muchos que esta actividad estaba dentro del marco regulatorio vigente.
Ratificando la ofensiva, la empresa Sembiosys anunció que pondría en el mercado insulina producida en plantas modificadas con un gen humano, que se están cultivando “de forma experimental” en Chile, Canadá y EEUU. Este último país, principal productor y consumidor de OGM, anunció regulaciones a la producción de fármacos desde plantas modificadas, por una contaminación de soja para consumo humano con maíz modificado para proteger a los cerdos de un mal gastrointestinal.
Y aunque en ese momento, al igual que muchos actores científicos y de la sociedad civil manifestamos nuestra preocupación por este “aval” entregado a Monsanto, que sólo afectará la imagen de Chile, pues esta invasión transgénica tendrá efectos negativos en las exportaciones agrícolas lesionando especialmente a una agricultura orgánica en expansión, con grandes perspectivas de desarrollo y con una demanda que supera la oferta existente.
Al contrario de lo sostenido entonces por el ex ministro Rojas, es claro que se escogió a Chile por su débil legislación y facilidades para operar. Nuestro país no ha ratificado el Protocolo de Bioseguridad y tampoco tenemos una ley que regule de manera clara y amplia los organismos genéticamente modificados, sino sólo una norma interna del SAG incapaz de cautelar el desarrollo de la agricultura convencional y orgánica, de prevenir la contaminación genética de otros cultivos y que, además contempla cláusulas de reserva y privacidad que impiden siquiera saber donde se ubican las plantaciones de transgénicos.
No sabemos si el anuncio de Monsanto se concretó o no, pero por lo mismo insistimos en la necesidad de transparentar las decisiones y establecer regulaciones en esta materia, esperando que se ponga el desarrollo de la agricultura convencional y orgánica en el centro del programa "Chile Potencia Agroalimentaria" y, por cierto, que se establezca un mayor y mejor resguardo de los valiosos recursos genéticos que posee el país.
Tiempo atrás manifestamos preocupación por las denuncias de aumento de cultivos transgénicos con fines farmacéuticos. Insistimos en la necesidad de legislar sobre los organismos genéticamente modificados (OGM), que como el arroz que se reproduce en lugares desconocidos de la sexta región, contiene suero humano y lipasa gástrica de perro y pueden contaminar cultivos de consumo humano.
De hecho, hace pocos meses un estudio encargado al INTA demostró la existencia de contaminación transgénica en cultivos tradicionales en esa misma región, sin que hasta ahora Agricultura haya dicho una sola palabra sobre eso, pese a que su pronunciamiento ha sido requerido formalmente por organizaciones ambientalistas.
Mientras, un proyecto de ley presentado por legisladores de oposición y gobierno avanza raudo en el Senado para permitir la producción y comercialización en nuestro país de vegetales genéticamente modificados, aún cuando no exista marco regulatorio general, buscando imponer a partir de un caso puntual una norma general.
Ya casi no hay argumentos en contra de los efectos probados de los transgénicos en las personas, particularmente el aumento de las alergias y la resistencia a los antibióticos, así como en el medio ambiente con la polinización indeseada, la hibridación con especies silvestres y la reducción de nuestra valiosa biodiversidad. La experiencia de lo que ha ocurrido con el Virus ISA en la salmonicultura debiera llamar a poner más atención a estos temas.
Por eso, la ratificación del Protocolo de Bioseguridad no es un tema secundario o una demanda sobredimensionada de sectores ecologistas: es una necesidad y una responsabilidad para evitar daños irreversibles no sólo a nuestro entorno natural, sino también a nuestra agricultura, a nuestra economía y a la salud de las personas.
Lo anterior ocurre -al igual que en el caso de la energía nuclear- pese a que en la pasada campaña presidencial la Concertación prometió “no abrir el país a cultivos transgénicos comerciales y establecer el requisito de estudios de impacto ambiental para reproducir semillas transgénicas”. Para graficar aún más la contradicción entre lo que se dice y se hace, Monsanto anunció hace tiempo atrás que “eligió” plantar en Chile 20 mil hectáreas de soya transgénica “por el respeto a la propiedad intelectual y la fama del país como productor de semillas de alta calidad”.
Y aunque hasta entonces no existían más de 300 hectáreas de esta especie en el país, este anuncio constituyó para algunos “una nueva posibilidad de cultivos”, “una alternativa de reconversión” o “la posibilidad de consolidar a Chile como productor mundial de semillas”. El entonces ministro del ramo y actual embajador en Alemania, Alvaro Rojas, calificó los dichos de la transnacional “como una gran oportunidad para la agricultura chilena”, aseverando para sorpresa de muchos que esta actividad estaba dentro del marco regulatorio vigente.
Ratificando la ofensiva, la empresa Sembiosys anunció que pondría en el mercado insulina producida en plantas modificadas con un gen humano, que se están cultivando “de forma experimental” en Chile, Canadá y EEUU. Este último país, principal productor y consumidor de OGM, anunció regulaciones a la producción de fármacos desde plantas modificadas, por una contaminación de soja para consumo humano con maíz modificado para proteger a los cerdos de un mal gastrointestinal.
Y aunque en ese momento, al igual que muchos actores científicos y de la sociedad civil manifestamos nuestra preocupación por este “aval” entregado a Monsanto, que sólo afectará la imagen de Chile, pues esta invasión transgénica tendrá efectos negativos en las exportaciones agrícolas lesionando especialmente a una agricultura orgánica en expansión, con grandes perspectivas de desarrollo y con una demanda que supera la oferta existente.
Al contrario de lo sostenido entonces por el ex ministro Rojas, es claro que se escogió a Chile por su débil legislación y facilidades para operar. Nuestro país no ha ratificado el Protocolo de Bioseguridad y tampoco tenemos una ley que regule de manera clara y amplia los organismos genéticamente modificados, sino sólo una norma interna del SAG incapaz de cautelar el desarrollo de la agricultura convencional y orgánica, de prevenir la contaminación genética de otros cultivos y que, además contempla cláusulas de reserva y privacidad que impiden siquiera saber donde se ubican las plantaciones de transgénicos.
No sabemos si el anuncio de Monsanto se concretó o no, pero por lo mismo insistimos en la necesidad de transparentar las decisiones y establecer regulaciones en esta materia, esperando que se ponga el desarrollo de la agricultura convencional y orgánica en el centro del programa "Chile Potencia Agroalimentaria" y, por cierto, que se establezca un mayor y mejor resguardo de los valiosos recursos genéticos que posee el país.
Tiempo atrás manifestamos preocupación por las denuncias de aumento de cultivos transgénicos con fines farmacéuticos. Insistimos en la necesidad de legislar sobre los organismos genéticamente modificados (OGM), que como el arroz que se reproduce en lugares desconocidos de la sexta región, contiene suero humano y lipasa gástrica de perro y pueden contaminar cultivos de consumo humano.
De hecho, hace pocos meses un estudio encargado al INTA demostró la existencia de contaminación transgénica en cultivos tradicionales en esa misma región, sin que hasta ahora Agricultura haya dicho una sola palabra sobre eso, pese a que su pronunciamiento ha sido requerido formalmente por organizaciones ambientalistas.
Mientras, un proyecto de ley presentado por legisladores de oposición y gobierno avanza raudo en el Senado para permitir la producción y comercialización en nuestro país de vegetales genéticamente modificados, aún cuando no exista marco regulatorio general, buscando imponer a partir de un caso puntual una norma general.
Ya casi no hay argumentos en contra de los efectos probados de los transgénicos en las personas, particularmente el aumento de las alergias y la resistencia a los antibióticos, así como en el medio ambiente con la polinización indeseada, la hibridación con especies silvestres y la reducción de nuestra valiosa biodiversidad. La experiencia de lo que ha ocurrido con el Virus ISA en la salmonicultura debiera llamar a poner más atención a estos temas.
Por eso, la ratificación del Protocolo de Bioseguridad no es un tema secundario o una demanda sobredimensionada de sectores ecologistas: es una necesidad y una responsabilidad para evitar daños irreversibles no sólo a nuestro entorno natural, sino también a nuestra agricultura, a nuestra economía y a la salud de las personas.
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Posted by Nagoya Pereira on January 19, 2009 at 12:01 AM CLST #
Posted by edison krause on January 19, 2009 at 12:10 AM CLST #
Posted by fernando on January 19, 2009 at 12:16 AM CLST #
Y no creo que esto sea solo eso, estas empresas de transgenicos vienen con segundas intenciones para hacer desaparecer cultivos tradicionales y la biodiversisdad de Chile. parte de la Globalización = homogenización = acabar con lo que le molesta al NWO
Posted by FMX on January 19, 2009 at 12:17 AM CLST #
Si no es verdad ahora -como ustedes creer- lo sera...
Posted by FMX on January 19, 2009 at 12:24 AM CLST #
Posted by Paula on January 19, 2009 at 12:32 AM CLST #
Posted by Gustavo on January 19, 2009 at 12:42 AM CLST #
Posted by claudio on January 19, 2009 at 01:01 AM CLST #
Viniendo de usted (lo cual de por si hace que sea muy dudosa la veracidad de lo dicho en su columna) sería bueno que se dedique a revindicar su nombre poniendo bibliografía recomendada, que por cierto no debe ser wikipedia o blogs de dudosa procedencia.......
Posted by Guillermo on January 19, 2009 at 02:25 AM CLST #
Posted by Alejandra on January 19, 2009 at 04:42 AM CLST #
Posted by Melo Silva on January 19, 2009 at 04:59 AM CLST #
Posted by Antonio on January 19, 2009 at 05:20 AM CLST #
COPY Y PASTE
Posted by carlota mangulo on January 19, 2009 at 06:27 AM CLST #
¿de donde lo copiaste para leer?..ja ja ja ...precandidato precidencial, pa la risa
Posted by francisca on January 19, 2009 at 07:04 AM CLST #
Posted by Eduardo on January 19, 2009 at 07:59 AM CLST #
Posted by Eduardo on January 19, 2009 at 08:10 AM CLST #
Posted by Eduardo on January 19, 2009 at 08:10 AM CLST #
partiendo por este gran error de redacción técbica vale la pena seguir leyendo nada. Además este es un tema en que deben meter la cuchara los que tienen fundamentos académicos para hacerlo: por ejemplo el senador Gazmuri que es agrónomo, ud que es profesor de historia no se meta en lo que no sabe.
Posted by Raúl Poblete on January 19, 2009 at 08:21 AM CLST #
Posted by Raúl Poblete on January 19, 2009 at 08:22 AM CLST #
Se oone a la PSU, se opone al Dakar, se opone al software propietario, se opone a la tecnología alimenticia, se opone a que el solo salga por el Este, etc., etc.
¿Cuándo podremos saber cuál es su idea de pais? ¿Hay algo bueno que usted rescate del Chile de hoy?
Posted by Marcelo on January 19, 2009 at 08:40 AM CLST #
Posted by Carlos Barría R. on January 19, 2009 at 08:46 AM CLST #
Posted by antonio on January 19, 2009 at 09:09 AM CLST #
Pero la ambisión de unos politicos de pacotilla como usted Señor Navarro, han hipotecado hasta ahora el 50% de la producción mudial de Soja y Maiz.
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:23 AM CLST #
Posted by Fantomas on January 19, 2009 at 09:24 AM CLST #
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:28 AM CLST #
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:34 AM CLST #
Incurren en una cantidad de falacias logicas abominables. 13 de 18 de las respuestas caen en una falacia logica tipica del que se quda sin argumentos para apoyar su punto, Ad Homminen parece que se llama, a algunos les haria bien buscarlo.
No esta comprobado todavia, que las especies transgenicas sean perjudiciales a la salud sin embargo parece que son esteriles. Quizas alguno de los sabios presentess pueda corregirme.
Posted by Juan Pablo Ruiz Rodriguez on January 19, 2009 at 09:36 AM CLST #
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:37 AM CLST #
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:41 AM CLST #
Posted by Alejandro Aliaga on January 19, 2009 at 09:45 AM CLST #
Posted by pablo on January 19, 2009 at 09:52 AM CLST #
Posted by Jorge Bravo on January 19, 2009 at 09:54 AM CLST #
La trayectoria de este senador, claramente no lo avala. Recordemos el caso de cuando inventó ser golpeado por carabineros o el caso wikipedia...
Paté tico el sr Navarro...¿precandidato este personajillo?
Posted by pedrote on January 19, 2009 at 09:57 AM CLST #
Posted by Benjamín on January 19, 2009 at 10:03 AM CLST #
Posted by Benjamín on January 19, 2009 at 10:12 AM CLST #
Posted by Jorge on January 19, 2009 at 10:14 AM CLST #
Dedicate a trabajar mejor y en 1000 años mas tírate a presidente porque ahora no te da.
Posted by Pedro Saelzer Concha on January 19, 2009 at 10:30 AM CLST #
Posted by Ariel Villalón on January 19, 2009 at 10:31 AM CLST #
Pregúntentle a los argentinos como estan con las lindas semillitas de soya transgénica.
Semillas que no germinan de manera natural sin sólo con gatilladores químicos.Pregúntenles también por ese exquisito producto llamado Glifosato,por el Herbicida Round Up,por las tasas de anormalidades en bebés,especialmente del tubo neural.
Pregúntenle a Monsanto por qué nunca han reconocido la Masacre que crearon en Vietnam con su Agente Naranja,por el Posilac
Posted by Daniela on January 19, 2009 at 10:40 AM CLST #
esa es la empresa para la que Chile se ha puesto en cuatro.
¿por qué Monsanto no se va a plantar su porquería a la U.E?
Son unos vendepatria.dilapidan el patrimonio genético chileno por unos cuantos dólares
Posted by 201.246.109.146 on January 19, 2009 at 10:43 AM CLST #
Posted by Antonio on January 20, 2009 at 05:03 AM CLST #
Le felicito. Una vez más dando cátedra a los políticos que no hacen su trabajo. Espero siga así y se presente a las presidenciales para que desterremos a dela politica a los fascistas neoliberales y los mafiosos de la concertacion.
FELICITACIONES POR SU COLUMNA. Publique mas seguido.
Posted by Cristobal on January 21, 2009 at 04:12 PM CLST #
El futuro de la comida y
El mundo segun monsanto
les dejo esos nombres a todos los ignorantes que opinan sin saber. NO SABEN LO QUE ESTA PASANDO EN EL MUNDO,!!
NO A LOS TRANSGENICOS EN CHILE.!!
FELICITACION NAVARRO
Claudia
desde Suiza.
Posted by Claudia on February 17, 2009 at 09:31 PM CLST #
Posted by PAZCIENCIA on April 06, 2009 at 04:41 PM CLT #