¿Otra deuda histórica o desalojo verde?
Nov. 04 , 2009

Cuando a comienzos de septiembre pasado el candidato presidencial Eduardo Frei lanzó su programa presidencial incluyendo lo que se denominó un paquete de medidas “verdes” muchos se declararon sorprendidos. Los que están en el mundo ambiental y no son funcionarios ni adeptos incondicionales del gobierno se mostraron escépticos, porque pese al paso de los años siempre queda en la retina y en la a veces mala memoria nacional el tema de la privatización de las sanitarias y la construcción de Ralco. Y, por cierto, porque convenientemente, se guardaba silencio respecto de la opción nuclear que el actual gobierno y Frei defienden.
Sin embargo, más allá de las legítimas dudas y cuestionamientos sobre las propuestas, y más allá de la posibilidad de que Frei logre pasar a segunda vuelta y en ese hipotético escenario derrotar a Piñera, lo cierto es que la Concertación ha puesto en entredicho su cada vez más escaso apoyo en el mundo medioambiental ya no sólo por la falta de credibilidad en sus propuestas en esta materia, escasas y poco eficaces, sino también por la forma en que abordó la legislación sobre la creación del Ministerio de Medio Ambiente, el Servicio de Evaluación Ambiental y la Superintendencia Ambiental.
