El gobierno de Michelle vs Michelle

Posted on March 11, 2010 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Y ese fue el primer gobierno de una mujer en Chile. Lo que hace exactamente cuatro años auguraba la “apertura de nuevas alamedas” y el prometedor resquebrajamiento de un país “políticamente machista” acaba sin grandes novedades – ni positivas, ni negativas – para el país que depositó todo su entusiasmo cuando vio entrar por primera vez a La Moneda a la banda presidencial sobre un trajecito color marfil de corte mao-militar.

Sobran los análisis de lo que hizo el gobierno  en los últimos cuatro años. Se destaca lo realizado para las mujeres y la protección social en general, pero poco más. Incluso así, algunos critican lo logrado, considerando, por ejemplo, el precio record del cobre cuyos beneficios fueron lapidados para mantener maquillado al hijo que nació muerto: el Transantiago, olvidando que en este país los volcanes suelen entrar en erupción, las lluvias anualmente inundan alguna región y, aún en la retina, las placas tectónicas arman una fiesta de tanto en tanto bajo nosotros.

Finalmente, la enfermedad terminal de la coalición de gobierno y la inquieta geología nacional posiblemente hagan que el gobierno que hoy termina sea recordado casi con exclusividad como el de la entrega del poder a la oposición y el gobierno del terremoto del 2010. Efectivamente, la memoria suele ser injustamente reduccionista, más aún la memoria chilena.

Sin embargo, reviste de mayor interés – al menos para quienes nos gusta la imagen y las comunicaciones – el análisis de la figura ya no del gobierno, si no de la mismísima Michelle Bachelet, esa mujer a la que le bastó ponerse al mando de la cartera de Defensa, subirse a un tanque y pasar revista para hacer crecer su popularidad como espuma, al punto de superar sin grandes epopeyas a un animal político como lo era, en su momento, Soledad Alvear.

Michelle Bachelet no ha sido “otra” mandataria más que se suma a la veintena de mujeres que han alcanzado el más alto cargo político en sus países. Desde el principio la Presidenta demostró tener mucho más…

… más imagen materna que la que puede tener Hillary Clinton – que tanta falta le hizo en su amachotada campaña – o una Yulia Timoshenko, quien se enmarañó – como su característica y atractiva trenza – en descuidar su prometedora imagen a merced de una ambición poco delicada.

… más imagen filial que la que puede tener Angela Merkel, quien tuvo que ponerse a la sombra de Helmut Koll para poder avanzar, pues no contaba con la fuerte imagen de un padre uniformado fallecido en históricas circunstancias y una madre víctima de la privación de sus derechos.  

… más imagen política que la que puede tener Cristina Fernández, quien sólo se deja asesorar por su marido y su estilista, opacando cualquier intento – pocos, por cierto – de hacer algo por el país más que por ella misma.

Si bien no alcanzó la imagen de estadista que corre por las venas de un Ricardo Lagos, sí logró hacerse de la figura tan ajena a sus dos predecesores: la proximidad con la gente.

Madre, hija, política y ciudadana son rasgos que combinan perfectamente lo que tiene que ser una mujer en política si quiere triunfar y a costalazos lo han aprendido las Clinton, las Royal, las Timoshenko y las Palin, entre otras. Bachelet no olvidó que el ejercicio del poder exige rasgos de personalidad que muchas veces son sólo atribuidos a los hombres, pero fue aún más inteligente al no hipotecar las cualidades propias de una mujer que tanto hacen falta en los altos mandos.

 En definitiva, Michelle Bachelet, por tanto, ha hecho historia. Quien niegue esto cae en la injusticia reduccionista. Sin embargo, el problema – desde el cual el nuevo oficialismo puede sostenerse para lapidar cualquier intento de repostulación – es que ha pasado a la historia nacional e internacional más por lo que es que por lo que hizo. Hoy pasa a la historia Michelle Bachelet más que el gobierno de.

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Oportunidad para todos

Posted on January 18, 2010 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El día de ayer fue un triunfo para Chile.

Suena a cliché, pero no puede ser más cierto. Era lógico que por la tarde habría una enorme cantidad de chilenos defraudados y tristes, mientras que la mayoría estaría regocijante y en plan festivo.
Sin embargo, es importante que quienes tenemos – algunos muy bajo, como yo -algún grado de impacto en la opinión pública hagamos especial hincapié en que, de verdad, ayer ha ganado Chile desde una perspectiva histórica.

El “simple” hecho de que en marzo se abran las ventanas de todas las oficinas y salones de La Moneda y de cada uno de los Ministerios y reparticiones y entre un viento nuevo, fresco y motivado es algo que beneficiará no sólo al 51,61% de nosotros, sino que al 100%. Si hay algo que ya no tenía La Concertación era esa novedad, ese frescor y esa motivación que, como es lógico, trae la Coalición por el Cambio.

Ayer vimos grandes gestos que más de algún insensato auguró que no ocurriría: un ministro del Interior, lógicamente triste, reconociendo tempranamente la derrota; una Presidenta llamando por teléfono al candidato opositor para felicitarlo, con todo el dolor de estómago que eso le pueda generar; un candidato derrotado asumiendo gallardamente la derrota suya y de un conglomerado gobernante desde hace 20 años; la visita pública del perdedor al presidente electo… y, gracias a Dios, un largo etcétera.

Todo lo anterior exige que todos y cada uno de los chilenos, hayan votado por quien lo hayan hecho, deben estar de fiesta. Es importante que así sea: si la Concertación no entiende que lo ocurrido ayer es parte de la historia y que el mayor beneficiado no es un grupo sino todos los chilenos, tropezará en su misión importantísima de convertirse en una oposición constructiva y podrá verse inundado de odio, rencor y venganza.

El hasta marzo oficialismo deberá demostrar se capacidad de ser justos, valientes, templados y prudentes (¡mire usted, las cuatro virtudes cardinales). Justos en reconocer la derrota, de verdad, con magnanimidad; valientes en asumir que deben hacer cambios en su estructura sin dejar el más mínimo rastro de esa antigua y ya desgastada coalición, lo que les abre las puertas a los Orrego, Tohá, Lagos Weber y tantos otros, cuya entrada efectiva no se entiende sin la salida definitiva de los Escalona y todos aquellos que han hecho historia las pasadas dos décadas, pero que por el bien de Chile no pueden seguir haciéndola las dos próximas; templados al iniciar esta nueva etapa de oposición, escuchando el llamado de Frei a ser constructivos aunque, como pidió Piñera, meticulosamente fiscalizadora; y prudentes al no dejarse llevar por la herida que deja una derrota y enceguecerse por ideologías ya terminales.

Por su lado, el nuevo gobierno tampoco debe estar ajeno a estas virtudes. La “nueva” Moneda deberá ser justa en reconocer el tremendo avance que la Concertación logró en varios aspectos durante dos décadas en las que, en primer lugar, se tuvo que reconstruir una democracia: eso ya es mérito digno de aplauso; valiente a la hora de cumplir con lo prometido y asumir los errores que, indudablemente, se van a cometer; templada al ocupar un sitio digno de pocos y que les fue entregado por el apoyo de la muchos; y prudente, recordando que reflotar errores de la Concertación sólo puede motivar que se recuerden errores de la Alianza, hoy Coalición.


A partir de marzo – y por qué no a partir de hoy mismo – Chile tiene la oportunidad de dejar de hablar del pasado. Ayer, puntualmente, tan desagradable como ver a un vocal de mesa con una camiseta de Guevara, fue ver a una minoría de ancianos – físicos o mentales – festejando el triunfo de Piñera con añejas imágenes de Pinochet… fuera de tono, fuera de lugar. Que la Justicia se encargue del pasado y el Ejecutivo y Legislativo se vuelquen en el presente y el futuro.

Es el minuto de dejar de hablar de transición – pues es un término que se sostiene en un pasado – y hablar de proyección – sostenidos en un futuro común –; ya no es tiempo de seguir discutiendo sobre el progresismo – concepto que tanto daño le ha hecho per se a Europa – y comenzar a hablar de progreso.


Hoy comienza una oportunidad para todos y Chile no se la puede farrear.

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Segundo debate: histórica lección radial

Posted on October 09, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

 

  El debate presidencial que se ha desarrollado hoy bajo la tutela de la ARCHI y la invitación de la Universidad Mayor ha hecho historia en nuestro país.

Por primera vez en nuestros 20 años de democracia se puede afirmar – con ciertas reservas – que hemos tenido un debate, con todas sus letras y pese a la crítica quisquillosa de algunos por problemas en el audio.


Lo que se veía peligroso – cuatro periodistas, cuatro candidatos – y que generó un caos el año 2005, hoy fue absolutamente lo contrario. Se notó, con claridad, que no hubo lucha de egos entre los comunicadores y sus preguntas fueron breves – ojo Guillier – y la capacidad de contrapreguntar – muy bien utilizada – evitó que los candidatos contestarán, como suelen hacer, lo que quieren.


Gracias a los periodistas hemos visto, por primera vez en un foro público y no sólo en panfletos y confusos links en Internet, propuestas concretas por parte de los presidenciables: 10 mil carabineros nuevos en la calle, plan cuadrante activo, no legislación sobre la marihuana, acabar con la municipalización de la educación y la salud, subir la edad de responsabilidad penal a los 18 años, no eliminar el Tribunal Constitucional aunque sí su conformación, dar mar a Bolivia sin soberanía y no a cambio de gas, elección directa de intendentes y un buen etcétera. Y, lo mejor en este sentido, vimos la opinión cruzada de los candidatos respecto a los mismos temas: aborto, matrimonio homosexual, fiscalización financiera, rol del Estado. 


Se corrigió, pues, el formato del debate y, además, se mejoró el actuar de los periodistas al poder contrapreguntar.

Sin embargo, quienes no mejoraron fueron los candidatos… Si en algún caso dijeron algo concreto fue debido a la insistencia de los periodistas. Si fuera por los candidatos en sí, Arrate nuevamente lanzó consignas ya antiguas, lo que facilita que su discurso sea atractivo para muchos; Piñera otra vez se vio incómodo ante las limitantes del tiempo, lo que lo llevó a ciertas contradicciones, aunque entre los cierres fue, sin lugar a dudas, el mejor electoralmente hablando; MEO moduló más y habló más rápido, aunque abusó igual que en TVN de las descalificaciones personales, hablando hasta de colusión a vuelo de pájaro; y Frei, muchos momentos de silencios y nuevos intentos de ataques poco sutiles, además de consolidar su muletilla preferida de hoy: “Estado”.


¿Quién ganó el debate, entonces? Sin lugar a dudas y por primera vez en dos décadas de debates, los electores. Se pudo perfilar, un poco más, a cada candidato y eso es lo que más importa. 


Faltan mejoras al formato y a las posibilidades de apoyo de los candidatos, pero lo claro es que el medio más creíble, más extendido y arraigado en nuestro país le ha dado una lección a la pantalla chica y a quienes se encargan de estructurar y “negociar” los foros que se hacen en época electoral.  

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Respuesta al Movilh

Posted on June 08, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Supe que en la edición on line de El Mercurio he sido favorecido con tres párrafos dedicados a mi persona, en el marco de una noticia en el que el MOVILH acusaba de homofóbico a Adolfo Zaldívar. Transcribo:


“El organismo aprovechó además de repudiar los dichos del académico de la Universidad de Los Andes, Alberto López-Hermida quien calificó a la discusión sobre los derechos de las minorías sexuales en período electoral como "ruido basura" y atacó al Movilh.


"Hay una monumental diferencia entre apoyar la integración (hay que ser algo bruto para no quererla) y aplaudir la liberación de los homosexuales. Regularizar es muy distinto a fomentar", dijo López-Hermida a través de La Tercera en relación al nombre del Movilh que también asoció al "libertinaje".


Para el Movilh, la "homofobia de esta persona, que hace un flaco favor a los derechos humanos y la academia, sigue siendo sustentada en la ignorancia, al sostener absurdamente que la homosexualidad se fomenta. Calificar de basura el debate sobre una deuda histórica en materia de derechos humanos, es violencia y odio puro, típico de la homofobia y de quienes desconfían de la democracia".


Hasta aquí El Mercurio. 


Aunque ya había recibido una serie de comentarios repudiando mi columna del pasado jueves, no deja de ser interesante que el mismísimo Movilh se una a la crítica. Al menos pensé que el señor Rolando Jiménez, presidente del movimiento, sabría leer correctamente mis dichos.


Por un lado, el tema central de mi post no fue otro si no la crítica férrea al candidato presidencial de la Concertación por instrumentalizar un acercamiento a los homosexuales con tal de verse favorecido en las encuestas y, seamos rigurosos, lo poco armónico que se ve que alguien que dice ser católico – y por lo tanto, sigue lo dicho por Benedicto XVI – prometa sumar incondicionalmente propuestas electorales planteadas por el Movilh.


Por otro lado, jamás he criticado a los homosexuales. Critico sí, con todas mis fuerzas, a los movimientos conformado por homosexuales que pretenden hacer de su condición de minoría un pasaporte para el libertinaje. Sí, libertinaje.


La crítica es exactamente la misma que hago a los grupos feministas que pretenden que todo se convierta en una caricatura huxleriana. Pero traducir eso a una crítica a las mujeres es una falta de comprensión de lectura total. 


El aplauso anónimo y educado que recibí de amigos y amigas homosexuales me dejó en claro, precisamente, que el tema en debate no es el de la tendencia sexual, si no que todo radica en entender lo que se escribe y no saltar como doncellas ofendidas cada vez que leen su nombre. 


Estar en contra de que se regule sobre las uniones homosexuales me parece del todo reprochable – tal como ya lo dije en el post que generó todo esto –, tanto como el apoyar irracionalmente la discriminación positiva de algunos grupos.


Mi crítica al nombre de Movimiento de Integración y Liberación es, únicamente, que se puede prestar para una semántica gramsciana del más alto vuelo. Integración, por supuesto. Liberación, aclaremos qué se quiere decir con eso. Encantado me reuniría con don Rolando para discutir este tema. Posiblemente a él no le valga la pena.


En fin, todo el revuelo de un pobre post por parte de un desconocido profesor universitario me convence más en la idea de que en pleno siglo XXI hay una nueva minoría social, desprotegida por los organismos oficiales y a merced de la crítica de las nuevas mayorías. Esa minoría es la conformada por jóvenes religiosos – ojo, cualquier creencia –, heterosexuales, entre los 30 y los 40, que creen en el matrimonio para toda la vida y que se enorgullecen de ser padres a temprana edad. Son los menos. Somos los menos. 

Frei y homosexuales: amor desmedido al voto

Posted on June 04, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Negar que los temas denominados “valóricos” tienen una especial repercusión en la opinión pública sería absurdo. Sin embargo, de ahí a decir que por el modo de abordar estos asuntos habrá un trasvasije masivo de votos es ser bastante ingenuo. Sacar estos temas a la arena electoral sólo genera ruido basura.


Puntualmente, abrazar la causa homosexual posiblemente permita alcanzar los votos – ni siquiera todos – del colectivo en particular, pero poco más. Así, en los últimos días Frei ha demostrado no entender que al elector – heterosexual, homosexual, transexual, bisexual y todas las modalidades sociológicas que nos ha traído el siglo XXI – lo que le interesa es que le den trabajo, buena salud y educación accesible y de calidad.


Remover las aguas con el “asunto homosexual” es caer, por enésima vez, en una carrera frenética y no razonada por el voto.


La arremetida de Enríquez Ominami en las encuestas es la única razón por la que Frei habla de y con los homosexuales. Y lo hace de dos modos. En primer lugar argumenta la necesidad de regularizar las uniones entre personas del mismo sexo… el problema con el que se encuentra Frei es que al respecto está de acuerdo hasta el más recatado de los políticos. El mismo Piñera no demoró en aplaudir la idea.


Es entonces cuando Frei da un paso más, y aparece junto al Movimiento de Integración y Liberación Homosexual. Hay una monumental diferencia entre apoyar la integración (hay que ser algo bruto para no quererla) y aplaudir la liberación de los homosexuales. Regularizar es muy distinto a fomentar.


Es sólo entonces – en el apoyo a un Movimiento que pretende mucho más que la simple integración – donde hay que insistir majaderamente en lo bipolar de un candidato demócrata cristiano que, al final de cuentas, confunde la democracia con el libertinaje y el cristianismo con el tener una foto junto al Santo Padre en la oficina.


Tal como ocurrió con el aborto terapéutico Frei confunde, enceguecido por un amor desmedido al voto,  la urgencia por regular con el peligro de incentivar.


Bien le vendría a la campaña en ciernes propuestas tan polémicas y figuración pública tan novedosa en materias como empleo, educación o salud. En este sentido, Enríquez Ominami es el único de los candidatos actuales que ha provocado revuelo por su programa económico.


Piñera y Frei sólo parecen poder diferenciarse en temas que afectan a una parte diminuta de la sociedad. Esperaremos con los brazos cruzados el día en que alguno de los candidatos sea provocativo ya no en estos asuntos, sino en los asuntos que realmente preocupan. Este fue el don – ya perdido – de Lavín el 2000.      

Diarrea verbal

Posted on April 21, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

La “incontinencia verbal” de la que según Belisario Velasco son víctima algunos miembros de la Alianza más parece una diarrea verbal… No sólo son incapaces éstos de contenerse, si no que hablan y hablan y cada vez que tratan de limpiar lo ensuciado vuelven a estropearlo todo.


 Más allá de las referencias a tratos privilegiados para trasplantes o para la atención de un familiar gravemente accidentado, el cuadro diarreico se presenta cuando el diálogo político lineal, se rompe con un golpe de verborrea.


No hay nada peor para el debate político que contestar a un argumento A con un supuesto razonamiento Z. El diálogo se construye contestando a A con una A+ y así sucesivamente. Mecánica básica del diálogo. Romperlo todo con un ataque es, tal como dijo el ministro Velasco, de una bajeza suprema.


Es injusto, eso sí, diagnosticar de esta enfermedad sólo a miembros de la Alianza. Algunos concertacionistas también están aquejados y unos cuantos en etapa terminal. El cuadro afecta a muchísimos políticos, más en momentos electorales.


No se olviden las respuestas del candidato oficialista a muchos cuestionamiento. O hace mención a la condición de empresario de su contrincante o recurre al siempre útil binomio derecha-dictadura militar, aunque se le pregunte sobre su visión de la educación nacional.


Lo más cercano a este debate empobrecido es la discusión de dos niños tratando de ponerse de acuerdo en cuál de sus respectivos padres es mejor. Es absurdo y no conduce a nada… pero en este caso son niños.


Cuando son adultos, políticos y posibles presidentes de la República los que caen en esta dinámica, lo absurdo y no conducente del debate contamina no sólo su propia imagen, sino que al proceso electoral que se está desarrollando y por lo tanto al país.


El verdadero político es aquel que responde a lo que se le pregunta y, abierta una línea argumentativa, sigue con ella y no la corta con una agresión sacada del baúl de las cortinas de humo.


Si efectivamente se considera que Pérez Yoma se saltó la lista de candidatos a un trasplante, no es argumento para guardar como un arma arrojadiza en momentos de dificultad. Es imperioso que, frente a ese supuesto, se solicite una investigación. Y punto.


 Que la pequeña hija del ministro Velasco haya sido atendida con premura no es un hecho demostrado. No hay que confundir la cobertura desmesurada que el hecho recibió en los medios de comunicación con un supuesto mejor trato. Como dice Piñera, hay que aspirar a que todos los niños sean atendidos como lo fue la pequeña en cuestión. Sin embargo, si el hecho de que el padre de la niña es un ministro de Estado y eso permitió conseguir mayor rapidez en la atención, pues no queda otra cosa que agradecer la suerte de la accidentada. El argumento escuchado estos días no puede ser esgrimido como si por atender a Ema con mayor o menor urgencia se dejó morir a una docena de hijos de chilenos de a pie.    


En definitiva, es urgente que en este proceso electoral que cada vez se enciende más, los políticos de uno y otro lado sepan seguir un diálogo, por muy áspero que éste sea. Es deber de los electores, en tanto, exigir esto y premiar con la fuerza del voto a quien realmente sepa dar argumentos constructivos. 

Debates, no tertulias

Posted on April 01, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Más allá de lo propiamente político que se pueda decir del debate de
Talca – Frei aún no se quema en muchos aspectos y Gómez se farreó la
oportunidad de dar un golpe que le brinde algo de esperanzas – el
encuentro ha sido una clara señal de alerta para lo que, en principio,
podrían ser los debates entre presidenciables en los próximos meses.

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Falta de coraje

Posted on March 19, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Era cuestión de tiempo para que el tema del aborto terapéutico saliera a la arena electoral, como lo ha hecho en todas las últimas elecciones una vez recuperada la democracia. Quizás la gran diferencia en esta oportunidad, es que el candidato que sacó la cuestión – militante DC – tiene que apearse la herencia ideológica de dos gobiernos abiertamente progresistas.


Efectivamente, al Frei de 1994 le fue fácil escabullirse del tema e incluso rechazar el asunto sin más. Entonces, la herencia de Patricio Aylwin era principalmente política y la Democracia Cristiana aún conservaba una indiscutida superioridad cuantitativa y cualitativa frente a sus aliados concertacionistas.


Sin embargo, al Frei de 2009 le es imposible evadir el tema por una razón muy simple: la dirección ideológica de la Concertación la lleva el ala llamada, precisamente, “progresista” o en castellano clásico: la siniestra.


Ese lado del espectro político se considera dispensado de trabas seculares y entiende la libertad como emancipación, como ruptura con todo lo que ellos llaman “tabú”. Considera lícito – si no deseable – probarlo todo, perdiendo el respeto por los valores del pasado. Ya no se aceptan tutelas externas, menos si vienen de la tradición, la naturaleza o la religión. Lo propio del “progre” es no aceptar más límites de los que él mismo se impone, cosa que no tardarán mucho en ponerse en duda. Como ilustra el fenómeno un autor español: “Prometeo y Fausto pueden estar en enhorabuena, pues sus sueños están por cumplirse”. 


Año tras año, elección tras elección, la Democracia Cristiana se equivoca cada vez de modo más contundente al procura encontrarle un lugar a su inspiración cristiana en estas categorías modernas que hoy obsesionan a la izquierda.


Este periódico desliz se traduce ante la opinión pública con una esquizofrenia retórica cada vez más retorcida.


Por un lado Eduardo Frei puede decir que, aunque personalmente puede pensar una cosa, como candidato piensa que hay que discutir lo contrario. Luego, el jefe de la bancada de senadores de la DC, Jorge Pizarro, señala el domingo que el aborto no es tema y, por arte de magia, el lunes rectificar que por supuesto es un asunto a discutir. Por último, el presidente de la colectividad, Juan Carlos Latorre, declara que aunque los principios de la DC son claros e inmodificables, “en el contexto de la Concertación”, sí puede ser discutido el asunto.


Todo lo anterior no hace más que suponer que el aborto – como cualquiera de los otros temas “progre” – pueden ser discutidos por un candidato separado de su condición de persona y por un partido apartado de su condición de miembro de una colectividad… La contradicción en estado puro.


Se ha llegado a un nivel de retorcimiento del lenguaje electoral que exige tomar una determinación: tener la gallardía de decir lo que se piensa y actuar en consecuencia.


A la DC del Bicentenario le falta el coraje de tomar una apuesta clara por temas que son de público interés. En asuntos como el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y toda la batería de temas afines al progresismo ya no caben posturas ambiguas y así ocurre en muchos países llamados “desarrollados”.


Si el último Consejo Ideológico de la DC rechazó enfáticamente el aborto y luego candidatos, presidentes de partido y senadores hacen tambalear lo señalado en los estatutos, quiere decir que estos últimos son letra muerta y, en consecuencia, el partido está gravemente herido.


Más allá de la discusión sobre el aborto propiamente tal - hay que separar el fondo de la forma -  es insólito que un candidato y su partido no apuesten por una postura firme y clara. Tal como están las cosas hoy, no se hace más que engañar al electorado con indecisiones, silencios y ambigüedades.


Si finalmente la DC tuviera la valentía de decirle sí al aborto y a las apuestas de la agenda progresista que estime conveniente, generará un movimiento en su electorado: perderán a unos y ganarán a otros. Pero lo más importante es que el partido, el proceso electoral y el país entero ganarán en transparencia y verdad.

PC or not PC

Posted on March 12, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El reparto de 15 mil notebooks el día de ayer es la última demostración
de que la proximidad de las elecciones hace aumentar la sensibilidad de
los políticos oficialistas y de oposición… A menor distancia del día D,
más señoritas ofendidas van saltando por aquí y por allá.

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La real deuda con las mujeres

Posted on March 09, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Se celebró ayer el Día Internacional de la Mujer. Muchos actos, muchas marchas y muchas declaraciones de intenciones… Todo ideológicamente calculado, como año a año.


Sin embargo, más allá de todas estas acciones que muchas veces no son más que fanfarrea pasajera, hay situaciones que por mucha Presidenta que tengamos, hace comprender lo lejos que se está de darle a la mujer algo anterior a la igualdad de oportunidades e incluso más importante que el reconocerle ciertos derechos: hablo del respeto a la mujer como tal.


Ayer mismo, en los diarios nacionales, nos pudimos deleitar con entrevistas a políticas, actrices (¿?) y otras mujeres que recordaban los años en que se consiguió el derecho a sufragio y lo vertiginoso que ha sido el cambio social respecto a la cabida de ellas en el mundo de ellos.


Sin embargo, entre artículo y artículo se encontraba uno con anuncios de perfumes, de dietas, de autos y otros bienes y servicios que no hacen más que mostrar a la mujer como un mero objeto.


Como si fuera poco, en algunos periódicos de circulación nacional, mientras en una sección se podían leer rimbombantes artículos que no eran más que palmaditas de autocomplacencia sobre lo mucho que se ha avanzado, en otras páginas se lograban ver avisos de “señoritas” que se ofrecen y lo ofrecen todo.


Esta esquizofrenia de algunos – casi todos – medios de comunicación, no es más que el reflejo de un quiebre profundo que vivimos en nuestra sociedad. Aplaudimos una nueva ministra, mientras entregamos sintonía a programas que el único contenido que tienen es un “team” de modelos cuyo intelecto se pone en duda constantemente. Nos emocionamos cuando nuevas parlamentarias entran al hemiciclo, mientras nos encomendamos a todos los santos para que el piscinazo de la reina del Festival sea lo más destapado posible. Nos alegramos que nuestras empresarias vayan ganando terreno entre las más destacadas del mundo, mientras se permite la oferta pública de mujeres a través de todos los medios de comunicación.


En algunos países Europeos – España, Portugal e Inglaterra, entre otros – se aplaude como en todos lados el avance político, económico y social de la mujer. Sin embargo, también se han iniciado campañas por parte del Estado y también de organizaciones civiles, en las que el sencillo slogan “Aquí no” se publica en secciones de avisos económicos, blogs, revistas y canales de televisión, a cambio de publicidad que no hace otra cosa que mostrar a la mujer como un objeto y no un sujeto. Se ha logrado así, de un modo bastante sencillo, no sólo reemplazar radicalmente la publicidad negativa para las mujeres, sino también confirmar el compromiso de medios, empresas y personas de a pie a no aceptar un tratamiento "cosista" hacia ellas.


Creer que en Chile avanzamos en el respeto a la mujer porque tenemos una mujer Presidenta, es tan ingenuo como creer que Estados Unidos hoy es menos racista por tener a un afroamericano en la Casa Blanca. Mientras no se tome la resolución de erradicar la mal llamada libertad de información que permite mostrar a las mujeres como cosas, bien podremos tener Presidenta, gabinete y Parlamento entero de mujeres, pero éstas, a fin de cuentas, no serán respetadas por lo que realmente son.

DC: Pececitos rojos

Posted on January 23, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El actuar de la Democracia Cristiana chilena cada vez que se acerca una elección me recuerda lo que me dijo un amigo italiano sobre la DC de su país: “Son como pececitos rojos nadando en agua bendita”.

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Lecciones desde Chile para Obama

Posted on January 20, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Barack Obama tiene algo que aprender de Michelle Bachelet... yes sir.

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