Media docena de debates: media docena de lecciones

Posted on November 17, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

Ayer se celebró el sexto y último debate - al menos de esta primera vuelta - y es hora de sacar en limpio lo que nos pudieron dejar, siempre pensando no sólo en las próximas e inmediatas elecciones, sino también para futuros encuentros electorales.

Cabe recordar rápidamente que el pasado 23 de septiembre fue el primer encuentro celebrado por TVN, muy en la línea de lo visto en el pasado; el 9 de octubre se llevó a cabo el debate de la Universidad Mayor y la Archi, un debate quedejó en evidencia la vigencia de la radio; el 4 de noviembre Terra y Radio Cooperativa organizaron un debate prácticamente organizado desde Internet y al que, finalmente, sólo llegó Jorge Arrate; dos días después, la ANP coordinó un debate en Talca, centrado en políticas regionales; el 9 de noviembre Canal 13 organizó el que, posiblemente, sea el mejor debate que se ha visto en las pantallas de la televisión chilena y, ayer, Anatel cumplió con su tradición y reunió por última vez a los cuatro candidatos.

Después de este inédito número de enfrentamientos "oficiales" entre los presidenciables es posible concluir:

El formato

Chile aún no logra dar con el formato preciso para enfrentar las ideas de los candidatos, dando relevancia muchas veces al enfrentamiento entre los candidatos mismos.

Canal 13 demostró que dos periodistas son suficiente, mientras Anatel volvió a reavivar los egos de cuatro rostros televisivos que más que preguntar parecían tener como objetivo el consagrarse como quien descolocara a cualquier candidato. No sólo importa el número de periodistas: Archi se celebró también con cuatro entrevistadores pero - quizás al no haber cámaras encendidas - hubo un ejercicio equilibrado del periodismo. Por otro lado, TVN hizo que sólo Alejandro Guillier condujera el debate y, tal como ocurrió ayer con Fernando Paulsen, las preguntas eran tan largas - pero más confusas, incluso - que las de los candidatos a La Moneda.

Es urgente reformar y, de existir la colaboración entre canales de TV, señales de radio y rotativas de prensa, coordinar el formato de los futuros debates. Desde luego, lo dicho: pocos periodistas y que no tengan nada que ganar, simplemente (como si fuera poco), ejercer su profesión con excelencia. Anatel demostró que cuando los periodistas desaparecen, el debate gana mucho... dura encrucijada para la profesión.

Por otro lado, tal como ya lo hizo USA, los altos comerciales están de más. No sólo porque resulta chocante que los medios ganen dinero en virtud de un proceso democrático, sino también porque se hace una pausa en una discusión que muchas veces estaba prendiendo.

Por último, ya que se ha demostrado que se es capaz de coordinar seis debates, sería interesante - e inteligente - poner temas a cada encuentro. De lo contrario, se discutirán los mismos temas - Derechos Humanos, política y negocios, rol del Estado - y no los que les interesa al grueso del electorado.

El candidato tradicional

Sebastián Piñera fue el candidato que menos ganó y menos perdió con los debates celebrados para esta primera vuelta.

Se comportó - con sus más y sus menos - como un candidato tradicional en estas lides, sin grandes golpes ni novedades, defendiéndose de los ataques y mostrándose flojo en algunos temas - paradigmático el ejemplo del impuesto al libro -, pero teniendo en mente que un candidato no tiene que ser una omnisciente máquina política.

No tuvo la necesidad en ningún momento de diferenciarse de los otros candidatos. Éstos se encargaron de hacer ese trabajo por él y ayer fue la máxima demostración de ello cuando a la hora de las interpelaciones se vio una alianza destinada a derrotar a la derecha más que ha proponer ideas frescas.

El candidato histórico

Jorge Arrate, en tanto, fue quien indudablemente más ganó con esta media docena de encuentros. No sólo porque incluso a uno de ellos fue el único en presentarse, sino también porque las encuestas no la han ido demostrando en paralelo a cada uno de ellos.

Evidentemente es quien menos tiene que perder y él mismo dio a entender - pase a las frases de buena crianza - que tiene conciencia de que no ganará, lo que lo posiciona como el abanderado que no tiene que demostrar nada y, por lo mismo, puede proponer con total soltura las ideas provenientes de su desgastado ideario político. Basta con recordar las dos interpelaciones que se le hicieron ayer para darse cuenta de su papel poco competitivo a la vista de sus competidores: MEO le hizo una pregunta "abierta", mientras Piñera lo instrumentalizó para exponer su propio programa.

Hemos dicho reiteradamente que el candidato de izquierda navega por consignas cargadas de ideología setentera y tropieza, por lo mismo, en los pecados ya clásicos de su clase - por ejemplo, a la hora de definir qué diablos es Cuba - pero, el problema principal, es que no naufraga en sus esloganes porque a la audiencia le gusta escuchar "frases bonitas" y parece no importarle lo panfletariamente vacías que éstas son.

Indudablemente fue quien aportó el humor a los debates. Que ayer saliera a colación incluso su ya famoso perro Tin Tán es muestra de ello, como su constante agradecimiento por el hecho de que nadie preguntara por el gasto de su campaña.

El candidato perdedor

Eduardo Frei fue quien más ha perdido con estos seis debates. El no presentarse a uno y el bajarse del de Talca para volver a subirse a último minuto es señal de la importancia que le da a este tipo de encuentros: meramente instrumental. Evidentemente todos los candidatos ven estos encuentros como una oportunidad para fijar posiciones y ganar votos pero lo disimulan con una suerte de interés para que las ideas se expongan en favor de la democracia electoral.

El ex Presidente - que por lo mismo es quien más experiencia tiene en estos encuentros - criticó al público en la Archi, se quejó de lo farandulero del debate de Canal 13 - siendo que la misma semana participó en Animal Nocturno y Morandé con Compañía, desestimando participar de Tolerancia Cero - y, para coronar sus quejas, ayer insinuó que no ha podido hacer una campaña perfecta por el gran número de debates... Tres errores que, desde el punto de vista de estos encuentros electorales, son imperdonables.

Siendo justos, fue quien acertó posiblemente los mejores golpes mediáticos - el informe de transparencia en TVN y el dilema política-negocios en Canal 13 y Anatel - pero se quedó en eso, sin aclarar en ningún momento la acusación de Piñera en TVN sobre sus propios dilemas polítco-empresariales y sin hacerse cargo del boomerang que resultó de la demostrada parcialidad del informe ya mencionado.

Por último, junto con la excepción de Sebastián Piñera y los ex uniformados, Eduardo Frei fue quien más explicaciones tuvo que dar sobre sus declaraciones y actitudes en campaña: autoproclamarse continuador de Bachelet y heredero de Salvador Allende, como pecar en el uso de la palabra "Estado", contando en su currículum cierta fascinación por las privatizaciones.

Hasta ayer no supo determinar quién es su competidor para esta primera vuelta y sólo lanzó indicios de proximidad con Arrate, jugada algo precipitada a estas alturas del partido.

El candidato condimento

Marco Enríquez-Ominami fue quien aportó, precisamente, el debate dentro de estos encuentros. El hecho ineludible de ser competidor en mayor o menor grado de los otros tres abanderados lo obligó a mostrar sus diferencias, muchas veces sosteniéndose más de la cuenta en destacar los defectos ajenos más que las virtudes propias. El repetir hasta el cansancio que ha presentado 180 proyectos de ley - de los cuales no más de 2 son, hoy, norma - no es currículum suficiente.

Con el pasar de los debates MEO supo identificar a sus rivales directos en Piñera y, finalmente, en Frei, convirtiéndose si no en el más agresivo contertulio, sí en el más confrontacional. Ha logrado, en los últimos encuentros, mostrarse como la carta competitiva frente al candidato de centro derecha, aunque su explícita intención por mostrarse como un estadista se ve traicionada - y ni hablar de la franja - por su naturaleza díscola, sustentada posiblemente por el rubro del que viene.

Como buen condimento, MEO en los debates ha demostrado ser un factor necesario pero no suficiente para convertirse en un banquete por sí solo. Necesita carne sobre la cual exhibir su sabor. El principal miedo que da, a todas luces, es lo que hará de quedarse sólo en la Presidencia, sin nadie a quien "condimentar" con su labia.

De más está decir que el pensar más rápido que su propia capacidad de hablar lo convierte en el candidato a quien más atención hubo que prestarle para intentar sacar algo en limpio de sus intervenciones. Lo pausado y soso de Frei se va al extremo con lo atolondrado y poco lineal de MEO. Frente a esto, mejor conformarse con los insaciables tics de Piñera, que sólo ayer no traicionaron al candidato de centro derecha, su corbata y su hombro izquierdo.

 

El elector

Poco beneficio puede sacar el elector de esta media docena de debates. Pese al ejercicio realizado ayer en línea por Canal 13, el efecto sobre la decisión del voto posiblemente sea cercano a cero. Tal como ocurre con la franja televisiva, los votantes decididos posiblemente confirmaron su decisión, mientras los indecisos difícilmente puedan haber encontrado una luz en estos encuentros... de haberla encontrado, los mismos candidatos se ocuparán en difuminarla en los días que quedan de campaña.

Sin embargo, el bajo rating y el dudoso efecto de estos encuentros son como el viejo dilema del huevo y la gallina. Los medios difícilmente se la jugarán por cantidad y calidad en los debates, si la mejor de las audiencias - ya muy pobre en sí - no es más que la herencia de una teleserie nocturna que ha roto todos los récords. Mientras los políticos no se la jueguen por debatir los temas que en verdad interesan y no caigan una y otra vez en descalificaciones que poco interesan a la hora de decidir quien será mejor Presidente, el elector inteligente no malgastará su tiempo en media docena de debates. Mientras el elector inteligente no se interese por ver a los potenciales Mandatarios exponer sus ideas y proyectos, ni éstos ni los medios dedicarán más tiempo y esfuerzo en darles en el gusto.

Así, políticos, medios o electores tienen que dar el primer paso... no es difícil caer en la sospecha de que tendrán que ser los electores inteligentes los que tendrán que darlo, porque el legítimo interés económico de los medios y la comprensible obsesión de los políticos por el voto sólo podrán ser dignificados por el legítimo interés del ciudadano de querer elegir y querer hacerlo bien.

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Lecciones desde la confusión

Posted on November 10, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El debate de ayer es el mejor que hemos tenido. No hay duda de ello. El formato del espacio - perfectible como siempre - y el papel inquisidor de ambos periodistas permitió que, por primera vez, el ganador del espacio fuera el elector.

La posibilidad de contra-argumentar, interpelar y preguntar directamente al contrincante permitió ver que, a pesar de lo que ellos dicen, los cuatro candidatos a la Presidencia de Chile no son perfectos y eso siempre es bueno, principalmente para que los más incrédulos no se lleven un chasco al estilo Obama.

Se pudo ver a los cuatro candidatos confundidos a la hora de responder ciertas preguntas y, en algunos casos, abiertamente equivocados.

  • Sebastián Piñera fue incapaz de hacerle entender al país su opinión respecto al elevado precio de los libros, no aclarando si sería su gobierno, el mercado, el lector o un comité de expertos quienes decidirán lo que es buena o mala literatura...  También estuvo blando a la hora de responder sobre la venta de acciones de Fasa y no las de Lan, siendo que en ambas entidades se han dado (supuestamente) casos de colusión. A todo esto, se le puede agregar el nunca despreciable factor de que las cámaras de Canal 13 parece que se ensañaron en mostrar los tics del candidato de centro-derecha.
  • Marco Enríquez-Ominami, en un intento desesperado por demostrar gobernabilidad pero cayendo en la tentación de consagrarse como el díscolo hostigador, tropezó gravemente al bendecir las acciones de Hugo Chávez contra los medios de comunicación, poniendo en duda incluso lo que en su eventual gobierno haría con la estación católica que ayer le abrió sus puertas. También fue un nudo argumental al intentar aclarar sus dichos "anti" - antichilenos, antipapales y antibacheletistas - esgrimiendo que es un buen patriota porque sufrió de pequeño y dando a entender que su aberración hacia Juan Pablo II se debe a la supuesta postergación que éste hizo de Latinoamérica. Si es por eso, ya podría empezar a aborrecer a gran parte del orbe.
  • Jorge Arrate, en tanto, sigue con su discurso crionizado y, como ocurre con los románticos de extrema izquierda, se hace un lío al definir si en Cuba hay dictadura o democracia, respuesta que un hombre de su ideología y edad ya debería tener más que pensada. El candidato de Juntos Podemos volvió a ahogarse en un discurso de izquierda ya marchito y que sólo fascina por lo cosmético de sus consignas. Esquiva, por ejemplo, responder sobre la puerta giratoria, asegurando que hay muchas puertas giratorias, según él, más urgentes por cerrar.
  • Por último, Eduardo Frei fue indudablemente quien más confusión mostró, al punto de asegurar que todos sus cargos han sido por elección popular - olvidando sus 6 años como senador vitalicio -, que abandonó el mundo de los negocios hace 20 años o no previendo que el candidato opositor tendría los datos exactos de indultos que en primera instancia negó rotundamente. El candidato oficialista aseguró que el debate sobre al "puerta giratoria" era artificial - cuando fue él mismo quien lo inició - o que la aprobación del Tribunal Penal Internacional procuró que una persona deba ser juzgada en su propio país, precisamente cuando el TPI es todo lo contrario... Sin comentarios sobre su insistencia por hacer hincapié en el tamaño de su nariz... es contradictorio su gesto y nadie parece decírselo.

Todas estas confusiones y contradicciones no deben ser tomadas como algo extremadamente grave. El Presidente de Chile no puede ni debe ser una máquina que pueda responderlo todo con absoluta claridad y erudición. Precisamente por eso, siguen faltando en nuestro país debates secundarios entre los diversos equipos de los candidatos. El presidencialismo chileno nos sigue tapando los ojos ante el hecho de que el próximo Mandatario no gobernará sólo y las propuestas que hacen los candidatos son fruto del trabajo - bueno o malo - de un equipo asesor.

Queda por ver el debate del próximo lunes. Evidentemente habrá confrontación - ya estaremos en campaña legal y total - pero la entidad televisiva no tiene un buen historial a la hora de organizar este tipo de encuentros. Ya veremos.

 

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Desaire electoral 2.0

Posted on November 04, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El pasado mes de agosto hablé del desaire que los cuatro candidatos le hicieron a más de un millar de estudiantes secundarios al prometer un debate sobre el tema específico de la educación y, finalmente, bajarse a último minuto de participar del mismo...

Hoy estaba programado el debate de Terra y Radio Cooperativa a través de Internet y para lo cual se había abierto la página porundebateonline.cl a la que los ciudadanos subieron durante meses las preguntas que querían que los candidatos contestaran.

Finalmente, a horas dele encuentro, todos los candidatos, salvo Jorge Arrate, se excusaron de participar del que pudo ser el tercer debate. Algunas excusas que, según los organizadores, esgrimieron los distintos comandos son francamente aterradoras, si se considera que uno de los tres que dieron un paso atrás será el próximo Presidente de Chile...

En fin, al respecto hay poco que agregar siendo justos con la excelente página de tirón de orejas que los mismos organizadores lanzaron a Internet, ese espacio que parece aún no existir en nuestra política.

Si a esto le sumamos que ya Eduardo Frei se bajó del debate que la ANP organiza para este viernes para abordar temas regionales, la cosa se pone color de hormiga.

Ya tenemos claro que al próximo Presidente de Chile no le interesan los estudiantes secundarios, Internet es poco rentable y, de ser Frei quien gane, Santiago es Chile... simplemente penoso. No resiste más análisis.

Segundo debate: histórica lección radial

Posted on October 09, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

 

  El debate presidencial que se ha desarrollado hoy bajo la tutela de la ARCHI y la invitación de la Universidad Mayor ha hecho historia en nuestro país.

Por primera vez en nuestros 20 años de democracia se puede afirmar – con ciertas reservas – que hemos tenido un debate, con todas sus letras y pese a la crítica quisquillosa de algunos por problemas en el audio.


Lo que se veía peligroso – cuatro periodistas, cuatro candidatos – y que generó un caos el año 2005, hoy fue absolutamente lo contrario. Se notó, con claridad, que no hubo lucha de egos entre los comunicadores y sus preguntas fueron breves – ojo Guillier – y la capacidad de contrapreguntar – muy bien utilizada – evitó que los candidatos contestarán, como suelen hacer, lo que quieren.


Gracias a los periodistas hemos visto, por primera vez en un foro público y no sólo en panfletos y confusos links en Internet, propuestas concretas por parte de los presidenciables: 10 mil carabineros nuevos en la calle, plan cuadrante activo, no legislación sobre la marihuana, acabar con la municipalización de la educación y la salud, subir la edad de responsabilidad penal a los 18 años, no eliminar el Tribunal Constitucional aunque sí su conformación, dar mar a Bolivia sin soberanía y no a cambio de gas, elección directa de intendentes y un buen etcétera. Y, lo mejor en este sentido, vimos la opinión cruzada de los candidatos respecto a los mismos temas: aborto, matrimonio homosexual, fiscalización financiera, rol del Estado. 


Se corrigió, pues, el formato del debate y, además, se mejoró el actuar de los periodistas al poder contrapreguntar.

Sin embargo, quienes no mejoraron fueron los candidatos… Si en algún caso dijeron algo concreto fue debido a la insistencia de los periodistas. Si fuera por los candidatos en sí, Arrate nuevamente lanzó consignas ya antiguas, lo que facilita que su discurso sea atractivo para muchos; Piñera otra vez se vio incómodo ante las limitantes del tiempo, lo que lo llevó a ciertas contradicciones, aunque entre los cierres fue, sin lugar a dudas, el mejor electoralmente hablando; MEO moduló más y habló más rápido, aunque abusó igual que en TVN de las descalificaciones personales, hablando hasta de colusión a vuelo de pájaro; y Frei, muchos momentos de silencios y nuevos intentos de ataques poco sutiles, además de consolidar su muletilla preferida de hoy: “Estado”.


¿Quién ganó el debate, entonces? Sin lugar a dudas y por primera vez en dos décadas de debates, los electores. Se pudo perfilar, un poco más, a cada candidato y eso es lo que más importa. 


Faltan mejoras al formato y a las posibilidades de apoyo de los candidatos, pero lo claro es que el medio más creíble, más extendido y arraigado en nuestro país le ha dado una lección a la pantalla chica y a quienes se encargan de estructurar y “negociar” los foros que se hacen en época electoral.  

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Reunión de pastores: ovejas perdidas

Posted on September 24, 2009 by Alberto López-Hermida Russo and filed under Análisis Político.

El refranero popular nuevamente aclara lo confuso de la realidad.


Ayer se pudo ver cómo, por enésima vez, políticos y medios desaprovecharon la oportunidad de sacar partido a un encuentro entre los presidenciables, dejando en evidencia que importan más los tiempos y equilibrios más que la claridad que necesitan los chilenos para tomar una decisión relativamente informados.


El formato, aunque novedoso poco provechoso, no permitió, por un lado, percatarse de las reales y concretas diferencias entre los candidatos, y, por otro, aún no se pone sobre la mesa un programa que incluya propuestas especificas con el debido desglose de cómo se pondrán en marcha.


Lo anterior no es más que un reflejo de lo que han sido las campañas de los cuatro candidatos. En ninguna de las páginas web de ellos, por ejemplo, se puede encontrar el programa al estilo de las Blueprints de Obama o el Libro Blanco de Zapatero. Únicamente en el sitio del candidato oficialista es posible descargar una presentación repleta de títulos aunque sin el más mínimo desglose.


Por otro lado, la tan anunciada interacción entre los candidatos no fue tal, ya que en ninguno de los tiempos destinado para la réplica se valoraron directamente las propuestas de sus contendientes. Como respuesta a las iniciativas, cada candidato decidió plantear las suyas propias, convirtiendo la réplica en tiempo para la propia exposición.


Los únicos momentos en los que efectivamente hubo “interacción” fueron mientras se trataban otros asuntos, precisamente aquellos que según la CEP le interesan a la gente. Por lo demás, esas “interacciones” fueron exclusivamente recriminaciones personales y no temáticas. En total se realizaron 14 referencias directas de un candidato a otro. De ellas, nueve las protagonizó Marco Enríquez-Ominami, tres Piñera y Frei sólo dos, aunque una de ellas la que ha marcado la pauta noticiosa del día después. Arrate, en tanto, se desenvolvió con soltura en la certeza de que el que nada hace, nada teme.


En conclusión, del foro de ayer ningún chileno puede sentirse con algo más de claridad respecto al qué, el cómo y el cuándo de las potenciales medidas que tomará el próximo Presidente de Chile. Las ovejas estamos perdidas tras la reunión de los pastores.


Queda por esperar, pues, lo que ocurrirá en noviembre – no sin antes observar con interés el inédito debate radial de octubre –, aunque el hecho de que en esta ocasión sea organizado por más de un canal de televisión hará que a los cuoteos y egos que ayer vimos por parte de los comandos y los candidatos, ahora lo veremos de parte de los medios y los periodistas, quienes de adoptan la posición de predicador de la democracia que protagonizó Alejandro Guiller y enarbolan preguntas tan extensas como las preguntas, harán de todo una nueva pérdida de tiempo. 

(El 1 a 1 de los participantes en http://www.comunicacionpublica.org)