Insulza y el nuevo ciclo
Dec. 22 , 2008
Una extendida crítica a la precandidatura presidencial de José Miguel Insulza recorre a la Concertación: carencia de voluntad política para conducir un difícil proceso; fallas de liderazgo; excesivo trabajo de evaluación de las posibilidades de victoria electoral, inicialmente en primarias, y en seguida en la elección presidencial.
No viene al caso pronunciarse sobre la veracidad de este juicio, puesto que supone un ejercicio de psicología política sobre el precandidato parecido a la anamnesis. Esto no impide, sin embargo, reconocer que esta crítica ha ganado en verosimilitud, introduciendo dudas incluso entre sus propios partidarios. Es un hecho que Insulza no ha sido -aún- proclamado por ningún partido, y entre el ahora y la futura proclamación socialista el riesgo de profundizar el escepticismo es real, sobre todo si se considera que el propio Insulza ha abierto la posibilidad de algún tipo de acuerdo político.
Sin embargo, esta aparente indefinición también se explica por la confusión política reinante. En efecto, existen numerosos indicios de un cierto estado de inconsciencia de las elites concertacionistas respecto de la difícil situación, por la que atraviesa la coalición. Prueba de ello es que lo esencial de la controversia se ha reducido a una discusión sobre el "mecanismo" (¿primarias, convención o acuerdo político?), y a la petición de un programa de gobierno, entendido como menú de medidas en el futuro marco de una crisis económica con probable impacto en el empleo, la que es vista como oportunidad para salir del atolladero... y no del antiguo ciclo político. Vale decir, una repetición de fórmulas de resolución de conflictos, en donde la única novedad proviene de una inédita variable exógena (la crisis).
Lo anterior delata la continuidad del imperio del pragmatismo, un valor necesario en política, pero cuyo virtuosismo supone resuelta una primera pregunta que no se planteaba claramente en el antiguo ciclo, el de la transición y posterior consolidación de la democracia, más allá de las bondades del Estado social de derechos cuyos pilares han sido recientemente construidos, sin mediar el dibujo explícito de un nuevo proyecto político.
La primera pregunta a responder por todos los precandidatos se refiere a la naturaleza política de la Concertación: ¿coalición de partidos por la democracia; de centroizquierda; de gobierno o electoral? Es inútil señalar que estas cuatro alternativas no sólo no son equivalentes entre sí, sino que además obligan a un sustantivo esfuerzo de producción de sentido, el cual difícilmente se originará en los partidos. Esto significa, entonces, que una dimensión del liderazgo de la Concertación se juega en proporcionar respuestas a esta primera pregunta, ya que permanecer atados a la creatividad procedimental y al ingenio programático puede servir para ganar una (nueva) elección, pero no para gobernar significativamente, es decir con sentido y profundidad histórica.
Es cierto: en los últimos 50 días ya van dos precandidatos menos, lo que ha contribuido a simplificar el dilema presidencial de la Concertación. Pero a decir verdad, esta reducción de la oferta de candidaturas no resuelve los problemas de fondo que aquejan a la coalición. Bien valdría la pena tomar en serio los resultados de la última encuesta ICSO-UDP, la que registra buena parte del material subjetivo (estatista) de los chilenos, a partir del cual es posible comenzar a responder las preguntas que importan.




Posted by Pablo Gentile on December 22, 2008 at 11:21 AM CLST #
Posted by Juan Andrés Larenas on December 22, 2008 at 06:26 PM CLST #
Posted by Lector on December 22, 2008 at 06:49 PM CLST #
Posted by NN on December 22, 2008 at 06:54 PM CLST #
Posted by 122.104.34.8 on December 22, 2008 at 08:01 PM CLST #
Insulza es mas garantia de unidad que Frei, enfrentar a Frei con Piñera es riesgoso. ambos son muy semejantes.
Posted by Erdan Cardenas on December 23, 2008 at 02:05 PM CLST #