Sueños públicos compartidos
Jan. 19 , 2009
De las películas de 2008 una de las que más me impresionó fue “La buena vida”, de Andrés Wood, por la valentía del realizador de meterse con historias que nadie cuenta, las que no aparecen en los medios, las que están esparcidas en el anonimato de la calle y que a nadie parecen importarles, lo que finalmente termina convirtiéndose en un retrato de nosotros mismos.

En la película de Wood está una de las escenas más conmovedoras del cine chileno, aquella en que el personaje interpretado por Roberto Farías golpea con desesperación las puertas del cementerio para recuperar los restos del padre que están a punto de ser incinerados.
Me parece que lo más simbólico es la reconstrucción del cuerpo con huesos de distintos muertos pero asumidos como los restos de su padre, en un gesto filial que, por una parte, expresa, contra viento y marea, la esperanza de sentirse menos huérfano y, por otra, constituye un acto de amor hacia los olvidados.
Y a propósito de esta escena recordé un libro del historiador del cine y ensayista español Roman Gubern, “Espejo de fantasmas”, en el que afirma que “el cine es un espejo de un imaginario colectivo configurados por los deseos, frustraciones, creencias, aversiones y obsesiones… que convierten a los filmes en sueños públicos compartidos.”
Jordi Balló y Xavier Pérez, profesores de guión y narrativa audiovisual en la universidad Pompeu Fabra (Barcelona), dan una respuesta tan innovadora como simple: "Las narraciones que el cine ha contado y cuenta no serían otra cosa que una forma peculiar, singular, última, de recrear las semillas inmortales que la evolución de la dramaturgia ha ido encadenando y multiplicando".




Posted by Victor on January 19, 2009 at 09:01 AM CLST #
Posted by Nicolas on January 19, 2009 at 09:36 AM CLST #
Respecto a la película no opino pues no la he visto.
Posted by José on January 19, 2009 at 09:39 AM CLST #
Posted by Fantomas on January 19, 2009 at 12:43 PM CLST #