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Liderazgo y Educación Ambiental: Problemas Adaptativos (II)
07.27.2009 | 8 Comments
A través de los años que llevo realizando clases en temas de Desarrollo Sustentable y Procesos de Descontaminación, tanto a alumnos de distintas universidades y exposiciones a modo de invitado a personas del sector empresarial e incluso alumnos de MBA, una de las cosas que siempre me he preguntado se relaciona con la diferencia entre el mensaje que muchos tratamos de dar y lo que logra ser percibido por los oyentes, por sobre los contenidos específicos de cada curso, mensaje que involucra una nueva forma de ver los procesos y de hacer las cosas. La impresión que la experiencia me deja es que los temas abordados en los distintos cursos, (por estar bajo el marco del concepto de medioambiente) no pasan de forma indiferente, apelando más a la sensibilidad de cada uno que a la racionalidad que hay detrás de los contenidos. Al inicio de cada clase siempre he tratado de definir el marco de trabajo, el cual obviamente se refiere en una primera aproximación a conceptualizar la definición de medioambiente. La primera pregunta a cada alumno es “¿qué entiende usted por medioambiente?”. Si pudiera resumir, en pocas palabras lo percibido por los oyentes, ellos perciben y definen al medioambiente como un sistema aislado donde plantas y animales conviven en medio de bosque o praderas al más puro estilo “National Geographic o Discovery Channel”. Lo interesante de tal aproximación es que ellos mismos se excluyen al igual que sus actividades cotidianas. En numerosos estudios, esto puede explicarse por la concepción antropocéntrica del mundo causada por la vuelta al estudio de los Clásicos en el Renacimiento, donde el hombre queda fuera de este contexto. Por el contrario hoy, en vista de los problemas globales relacionados a la acumulación de gases invernadero, su efecto en el calentamiento global y cambios climáticos, la discusión mundial ha puesto sobre la mesa la reflexión acerca de la relación del hombre con su medio. La definición actual de medioambiente, es una definición más bien holística donde no sólo está conformado por el medio físico circundante, sino que se define como medio que parte desde el individuo en un medio natural y artificial, como de todas las posibles interrelaciones que subyacen entre distintos sistemas permitiendo incorporar lo social y cultural. Un ejemplo actual está presente en nuestra ley N°19.300, LEY DE BASES DEL MEDIO AMBIENTE, la cual define medioambiente como: “el sistema global constituido por elementos naturales y artificiales de naturaleza física, química o biológica, socioculturales y sus interacciones, en permanente modificación por la acción humana o natural y que rige y condiciona la existencia y desarrollo de la vida en sus múltiples manifestaciones”. La definición en si involucra una visión global más allá de la percepción inicial de sólo un ambiente físico, en donde nuestras casas, barrios, comunas y cultura también lo son. La reflexión apunta a que individualmente es fácil criticar acciones a entes o niveles superiores privados y públicos no haciéndonos cargo de nuestra “Responsabilidad Social Individual” en relación a estos temas. Entonces, si deseamos estar en una nueva sociedad donde cada uno se conceptualice en el medioambiente, la pregunta que nos queda es: ¿Cómo hacer que tal concepto y en especial a los asociados a Desarrollo Sustentable, sean traspasados a la sociedad como un todo que modifique conductas contradictorias como el andar en un auto menos contaminante pero abrir la ventana para botar basura? Explicaré a qué me refiero sobre conductas. La primera vez que visité los Estados Unidos tuve la oportunidad de conocer Houston en el estado de Texas, llamándome profundamente la atención la limpieza de las calles, piletas, paseos y parques que para mis compañeros Europeos era algo natural y entendible, mientras que para quienes veníamos de estas latitudes como para africanos nos parecía de una limpieza abismante. Lo primero fue pensar en que el sistema de recolección de basura era excepcional; sin embargo, al mirar los comportamientos de los ciudadanos en el Downtown y parques aledaños no aprecié a nadie rompiendo bancos, rayando el tranvía, botando bolsas o papeles donde no correspondían, lo cual incluso al consumir una bebida o fumar me obligaba a realizarlo en los lugares habilitados para ello, siendo en sí numerosos. Llamó mi atención el número de basureros y la distancia que había entre ellos para poder hacer lo narrado siendo vergonzoso hacer algo indebido. Al preguntar a mis compañeros Estadounidenses el porqué lo hacían nunca en sus declaraciones salió que fuera relevante para el medioambiente o los animalitos, sino por el contrario la frase recurrente era: “porque hay que hacerlo”. Para mí fue casi un shock, no porque no estuviese correcto, sino porque implicaba directamente un cambio conductual al más puro estilo del acto reflejo de lavarse las manos antes de comer o de lavarse los dientes después de cada comida, donde tales actos los realizamos sin la convicción profunda de que será lo mejor para nosotros sino como a modo de una costumbre arraigada. Esto me recordó el slogan de una marca de dentífricos que decía “úsala de noche y de mañanita”, lo cual nos llevaba a “tomar conductas” sin la reflexión de que tal conducta posea un retorno para nosotros mismos. Por otra parte, hoy nadie cuestiona el no lavarse las manos, cuando una de las principales campañas de cambio de conducta fue para la prevención del Cólera o de la frase en nuestras abuelitas de “niño sano – niño gordito”, enunciadas para combatir décadas atrás la desnutrición; hoy todos problemas resueltos. Todo lo anterior me ha llevado a la reflexión, sobre la base de los hechos observados, que estos respondían precisamente a lograr a cambios conductuales muy difíciles de lograr cuando especialmente estamos acostumbrados y cómodos a realizar las cosas como las hemos hecho durante años. A mi juicio, la preocupación medioambiental así como debiera iniciarse desde el mismo individuo, cuidando su casa, nuestros barrios, nuestra plaza, etc. esta debiera estar bajo principios de respeto similares a los que se relacionan con conductas de no comer un yogurt en un supermercado y después no pagarlo, el “no ser vivo”, no estacionarme en lugares para embarazadas o minusválidos, dar el asiento cuando corresponde o pagar el transporte estando de acuerdo o no con el servicio ofrecido. Tales cambios responden a principios de respetar al otro con valores y principios de convivencia en una sociedad cada vez más globalizada y exigente. Para esto debiéramos recordar la teoría de juegos, que si todos jugamos a ganador, la ganancia de uno es la pérdida de otro imponiéndonos la enseñanza que el actuar conjunto cooperativamente nos permitirá ganar todos. Sobre esto me di cuenta en una de las segundas experiencias vistas y vividas tanto en Houston, Nueva York y Boston, donde mi inglés obviamente por no ser perfecto, me encontré extendiéndome más del tiempo suficiente al tratar de explicar a quien me atendía en un Mall lo que deseaba comprar para traer de regalo. Como estaba acostumbrado a que en Chile andamos con una celeridad incluso día domingo, me di vuelta para pedirle excusas a las personas que estaban detrás de mí por la demora y taco que estaba causando, donde cada una me dijo la frase “no se preocupe, tómese su tiempo, es su turno”. En detalles como esos, me di cuenta que hay aspectos que no recuerdo sean abordados en la educación formal y que son precisamente normas de conducta en sociedad. Por tanto, si tales procesos de cambios conductuales son relevantes y los hemos observado en conductas como el lavarse los dientes, las manos o manteniendo un espacio tan limpio y resguardado por los ciudadanos, como los es el tener el orgullo de un METRO de lujo, ¿cómo logramos que cada ciudadano cambie su conducta para con su medioambiente por medio de acciones sencillas? La primera, es la educación ambiental que no es ni biología, ni física, ni química, sino como lo define nuestra ley: “Educación Ambiental: proceso permanente de carácter interdisciplinario, destinado a la formación de una ciudadanía que reconozca valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y las actitudes necesarias para una convivencia armónica entre seres humanos, su cultura y su medio bio-físico circundante;”. Bajo esta definición nuestra sociedad necesita de esta visión para abordar el desafío de alcanzar un Desarrollo Sustentable, el cual no sólo debe poder realizarse por medio de exigencias a privados o entes públicos, sino también a cada uno de los ciudadanos por medio de la auto imposición de normas colectivas, en sinergia con las políticas públicas y privadas en relación a esto. Sin embargo, no sólo hace falta la educación formal ambiental, sino también se requiere del ejercicio del liderazgo para realizar cambios adaptativos en la ciudadanía, pasando desde un punto A hacia un punto B por medio de cambios conductuales y de formas de ver el mundo. Para esto se requiere de Liderazgo, pero Liderazgo Ambiental. Liderazgo ha sido definido de múltiples formas, entre ellas como "cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos" o “intento de influencia interpersonal, dirigido a través del proceso de comunicación, al logro de una o varias metas". Según teorías de investigación del liderazgo, estas se refieren, a grosso modo, al proceso de dirigir las actividades laborales de los miembros de un grupo y de influir en ellas, abordando el involucramiento de y entre personas que por voluntad aceptan a quien ejerce liderazgo ya sea por el ejercicio de un liderazgo formal que lo otorga un cargo y/o informal otorgado sobre la base de la confianza a quien se sigue. Por lo tanto, este podría ser entendido como “la influencia interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de comunicación humana a la consecución de uno o diversos objetivos específicos" (Chiavenato, 1993). El mundo requiere de aquél liderazgo a nivel ambiental que nos lleve del estado actual a un nuevo estado. Quizá esto podría ser ejemplificado en quienes están y han ejercido liderazgo a alto nivel, como por ejemplo la administración de Obama en los Estados Unidos o Merkel en Alemania, donde a pesar de estar viviendo una crisis financiera se auto imponen tomas de conductas aumentando la presión tanto para industrias y entes públicos en normativas cada vez más exigentes. Ellos han decidido enfrentar y “morir en el intento” de plantear desafíos por medio de la promulgación de leyes que les traerá conflictos tanto a nivel de parlamentos y congresos. Ellos saben que tales decisiones podrían parecer restrictivas en términos de desarrollo económico, pero son adoptadas convencidos en que debe darse la lucha y dispuestos de sacrificarse para ello. Chile ya posee esta clase de liderazgos incipientes quienes ya están incorporando estos temas y están produciendo cambios adaptativos a todo nivel y más allá de la simple evangelización. Hoy existe una nueva generación de profesionales y académicos que se encuentran trabajando en estos temas, bajo la razón no sólo de estar combatiendo el cambio global, sino como en Estados Unidos y en Europa trabajando porque hay que hacerlo y de la mejor forma posible… trabajando ya sea mediante el desarrollo de un proceso químico más eficiente o con menos impactos, una ciudad más verde o actualizando procesos antiguos para que emitan cada vez menos, TODOS convencidos no por los “animalitos”, sino con el desafío intelectual que puede hacerse de verdad, que se puede ser Sustentable y que Chile puede…porque hay que hacerlo. Si estos liderazgos son cultivados adecuadamente, Chile evolucionará rápidamente innovando en términos de gestión al incorporar los conceptos de eficiencia, green jobs y green economy rápidamente… no sólo porque sea rentable o sea necesario para continuar siendo competitivos, sino porque hay que hacerlo…de forma más eficiente, más amigable con el medio… sólo porque hay que hacerlo y se puede… como un hábito, como lavarse los dientes... Estos mismos líderes debieran conducir nuevos currículos en Educación Ambiental, logrando cambiar a nuevas generaciones de profesionales presentes y futuros, necesarios para los desafíos actuales. Por último, un ejemplo de un programa en esto proviene desde la Universidad de Wisconsin (hay otros), donde incluso ya han desarrollado el grado de Bachiller en Ciencias en Gestión Sustentable, la cual es una malla curricular que se ofrece en colaboración con cuatro campus de la Universidad de Wisconsin: UW-Parkside, UW-River Falls, UW-Stout, y UW-Superior. Tal currículo mezcla la experiencia de académicos con experiencia y a esta nueva línea de profesionales ya formados. El currículo incluye cuatro grandes áreas de desarrollo. I. Estudios ambientales; II. Triple cuenta de resultados contables; III. Gestión de los recursos naturales; IV. Sistemas de información Logística, gestión de la cadena de suministro y sustentabilidad. Acá les dejo la lista de los cursos: Ciencias Ambientales y Sustentabilidad; Triple Balance de Contabilidad para Administradores; Economía y Sustentabilidad en la sociedad; Escritura técnica para la Gestión Sustentable; Ecología para la Gestión Sustentable; Química Ambiental Global; Energía para el Manejo Sustentable; Manejo de los Recursos Naturales; Marketing para un Mundo Sustentable; Finanzas Organizacionales Sustentables; Economía de la Sustentabilidad Ambiental; Gestión Ambiental y Sistemas de Información; Comportamiento Organizacional y Sustentabilidad; Gestión de las Operaciones y Sustentabilidad; Política de Medio Ambiente y Sustentabilidad; Logística, Gestión de Cadena de Abastecimiento y Sustentabilidad; Gestión Internacional para un Mundo Sustentable; Desarrollo Internacional y Sustentabilidad; Sistemas de Pensamiento; Medio Ambiente y Sociedad y Tesis en Gestión Sustentable Chile puede hacerlo hoy, porque hay ya profesionales ejerciendo liderazgo ambiental, contando con un capital humano sobre el cual se podría construir nuestra nueva economía. Saludos a todos ellos que en su quehacer diario y silencioso ya se encuentran ejerciendo liderazgo ambiental… y a quienes se están formando tomen el desafío de los nuevos tiempos, porque los cambios se vienen!!!!




Posted by Alfredo on July 25, 2009 at 12:00 PM CLT #
Posted by 164.77.200.50 on July 27, 2009 at 01:17 PM CLT #
Posted by Francisco on July 27, 2009 at 01:21 PM CLT #
Posted by Francisco on July 27, 2009 at 01:26 PM CLT #
Saludo
Posted by Mónca Gazmuri on July 27, 2009 at 02:01 PM CLT #
Posted by eduardo morales on July 27, 2009 at 02:07 PM CLT #
Posted by eduardo morales on July 27, 2009 at 02:10 PM CLT #
Posted by eduardo morales on July 27, 2009 at 02:13 PM CLT #