Perfil Autor

Archivos Por Fecha

« noviembre 2009
lunmarmiéjueviesábdom
      
1
2
3
4
5
6
7
8
9
11
12
13
14
15
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
      
Hoy


Chile en miras a Copenhague: Problemas Adaptativos (I)

07.17.2009 | 4 Comments

La gran cita a finales de año no será una cita de acuerdos formales o de declaraciones simples, sino más bien una gran cumbre de negociaciones donde la discusión y los observadores estarán pendientes acerca de los acuerdos que afectarán a la economía global como un todo.


En numerosas columnas he intentado presentar como las políticas públicas adoptadas por los principales países desarrollados quienes han adoptado compromisos formales en la reducción de emisiones, afectarían a todos. Un ejemplo del cómo decisiones afectarán globalmente lo ha sido entrada próxima en vigencia (1 de enero de 2011) en Francia de la ley Granelle 2. Esta ley exigirá indistintamente la huella de carbono o etiquetado de carbono tanto a productos locales como extranjeros siendo en un principio exigible a productos alimenticios y sus derivados, lo que obviamente se hará extensible a otros productos. Obviamente, por nuestra lejanía y debido a que el viaje de exportación de nuestros productos implica ya una huella mayor, esto afectará la competitividad de nuestras actividades productivas por ser un país principalmente exportador. Tal ley no consulta instancias multilaterales esperándose que otras grandes economías que son destino de nuestras exportaciones copien tal política pública.


Como podrán observar esto pone un nuevo desafío a la gran cita donde Chile podrá adoptar las opciones de reducir voluntariamente sus emisiones, auto-imponiéndonos un esfuerzo extremo de coordinación entre poder ejecutivo, legislativo y judicial en temas de ministerios, legislación, sanciones, desarrollo de instrumentos de fomento a la innovación privada y pública en temas ambientales. Por el contrario, podemos seguir como estábamos, quedando fuera de los principales acuerdos y no adquiriendo compromiso alguno pero si presentando informes de nuestras emisiones por actividad económica a lo largo del tiempo. En ambos casos Chile no debiera ser tan mal mirado, esto por ser un país en vías de desarrollarse ya sea para el bi o tri o cuatri centenario; solamente quizá nos pongan malas caras si en los típicos rankings de desempeño ambiental aparecemos en lo últimos puestos de los grandes clubes como sería la OECD.


En cualquiera de las dos opciones nuestra competitividad presenta un gran desafío, ya que queramos o no, seremos seleccionados negativamente por el mercado de destino de nuestras exportaciones (los ciudadanos y consumidores) y no por restricciones al comercio. Lo último, si existiese, sería una mala señal por ser una determinación injusta en impulsar un desarrollo verde en países que buscan desarrollarse económicamente, poniendo restricciones provenientes de quienes ya están desarrollados y a quienes se les responsabiliza por la acumulación de gases de efecto invernadero.


Independiente de la postura, Chile presenta dos tipos de desafíos: Técnicos y Adaptativos. Aunque usted no lo crea, los desafíos o soluciones técnicas son las más fáciles de implementar ya sea a nivel de exigencias de normativas, tecnológicas o de innovación. Chile cuenta con un capital humano de formación avanzada, instrumentos de gobierno como de empresas que ya están trabajando en estos temas de huellas de carbono, inventario de emisiones, análisis de ciclos de vida, etc., etc., etc.


Entonces la pregunta es: ¿por qué si son fáciles de implementar, Chile no se desarrolla con procesos ambientalmente amigables por medio de la utilización de herramientas de innovación? Simple, porque estamos acostumbrados a hacer lo que hacemos y la adopción de una visión de desarrollo sustentable implica necesariamente cambios adaptativos a nivel individual a todo nivel de la ciudadanía, cambios no sólo en la forma de ver las cosas sino del cómo hacemos las cosas. Existe una generación completa que no se formó en estos temas y que debe empezar a cambiar adaptativamente.


Un ejemplo de cambio adaptativo: hace una semana fui a una clínica y me estacioné frente a los espacios para minusválidos. Al bajarme, un auto “híbrido”, poco contaminante comprado quizá con el espíritu de salvar al medioambiente (o de economizar combustible) se estacionó en aquellos espacios bajando una señora que obviamente no estaba en etapa fértil ni embarazada (sobre 60 años) a la cual critiqué su conducta. Recibí un gran verso con la frase de vuelta: “que te importa $%&//&%”. Bueno, a eso me refiero, tratamos de sentirnos que estamos haciendo un aporte real al medioambiente cuando por otras acciones mostramos que los otros tampoco nos interesan y para implementar tales cambios de acciones debemos visualizar que los resultados de nuestras acciones hoy tendrán efecto mañana, un mañana que quizá no veamos pero que debemos ser igualmente responsables.


Entonces ¿si no voy a vivir el cambio climático para que abatirlo? - este es una gran tema en la economía ambiental, donde las acciones de uno sirven para aumentar el beneficio propio (economía clásica), cuando en temas ambientales estoy ampliando el beneficio futuro de otros y no mío - , a esto precisamente me refiero, al cambio adaptativo sobre el cómo hacemos las cosas hoy y cómo podríamos hacerlas mañana es absolutamente complicado, debido a que debemos cambiar conductas arraigadas y que hacerlo requiere del ejercicio del liderazgo de alguien (este será un tema aparte en lo que defino como “liderazgo ambiental”). Algo de esto podría ser ejemplificado que se ha iniciado por Obama en los Estados Unidos y por algunos países europeos entre ellos Alemania. Tales liderazgos generan cambios adaptativos que finalmente permean a la población. Si desea visualizarlo le recomiendo observar las conductas ambientales de los ciudadanos europeos o norteamericanos cuando deciden comprar algo orgánico o con una huella menor de carbono o botar algún desecho, lo cual prefieren hacerlo en depósitos adecuados para ello y no al suelo o de la ventana del auto hacia afuera. Una muestra de tal cultura es la no existencia del aprovechamiento respetando el turno en las colas, no adelantando por las bermas, etc. etc., o sea un cambio cultural completo.


Entonces: ¿Cómo qué postura debiéramos tener en la pasada por Copenhague?


A mi juicio, simple. Ya está instaurado en el consciente colectivo que no podemos seguir progresando a costos de aumentar nuestras emisiones, por lo que nuestros esfuerzos debieran serán enfocados a potenciar la innovación en el área ambiental y de energía por medio de la perfección de los instrumentos existentes. Sin embargo, Chile presenta restricciones presupuestarias, nuestros recursos no son infinitos y debemos tener reservas para crisis económicas futuras, donde marcar el fin de la pobreza y la mantención de los programas sociales siguen siendo el gran tema para todos los tomadores de decisión y candidatos a venir en un futuro. Como decían las clases de Microeconomía, Chile tendría una frontera de posibilidades de producción que debe incrementar para dar cumplimiento tanto a nuestros problemas internos en términos macro y microeconómicos pero ahora con el debido respeto al medioambiente y normativas relacionadas, lo cual tiene y tendrá costos de oportunidad asociados.


¿Chile debería asumir algún objetivo de reducción de emisiones? Creo que Si, podemos; pero a su vez Chile debiera empezar tomar postura alineada a los países en vías de desarrollo y del G5 en temas de transferencia tecnológica y atracción de inversiones desde los países desarrollados, para que tales flujos nos permitan desarrollarnos limpiamente o sea ampliar nuestras fronteras de posibilidades de producción con fondos que hoy no tenemos.


Chile debido a la diversidad geográfica puede ser un polo de desarrollo de numerosas tecnologías de generación eléctrica e innovaciones ambientales. Chile cuenta con capital humano altamente calificado que permita no sólo absorber estas mismas sino también desarrollarlas y dar pie de una vez por todas a la segunda fase exportadora a nivel regional y quizá mundial con una gran plataforma tecnológica para la creación de nuevas firmas verdes (Green Economy y Green Jobs). Por otra parte, Chile posee un sistema financiero e institucional atractivo para atraer inversiones para que el fruto de los desarrollos pueda también ser exportados a otros en la región. Por tanto, si alguna vez fuimos considerados un polo de desarrollo económico tenemos la oportunidad de ahora crecer a desarrollarnos como un polo tecnológico verde para la región; y si alguien sueña un poco más tambien a nivel mundial. Finalmente, creo Chile debiera recoger el guante y comprometerse en reducir sus emisiones pero sobre la base de acuerdos comerciales de atracción de inversiones ambientales, tecnologías y acuerdos de colaboración REALES de apoyo a la innovación con la creación grandes consorcios mundiales, donde nuestros centros y universidades estén inmersas en redes de innovación ambiental globales y que a su vez permitan la movilidad de postgraduados hacia centros extranjeros y viceversa logrando con ello ir más allá de un “Mecanismo de Desarrollo Limpio”, sino más bien un desarrollo apoyado por las grandes economías.


Ya me han comentado, que en los pasillos de algunas agencias extranjeras  de países en vías de desarrollo están en una postura similar bajo la premisa de “yo reduzco pero necesito algo a cambio debido a que no puedo hipotecar mi desarrollo económico requiriendo inversiones para ello”.


Estimados, si no hay una postura real de apoyo desde las grandes economías a los países en vías de desarrollo en destinar flujos de inversiones y transferencias de conocimientos y tecnologías a economías más débiles puede que Copenhague sea un lindo pasar de lindas declaraciones que dejará un rotundo fracaso. Por el contrario, si alguien piensa que tales grandes economías poseen “el sartén por el mango” con leyes como la Francesa también están equivocados porque estos necesitan de nuestros productos (ej.  Si el Cobre presenta una gran huella de carbono los productos elaborados en el extranjero deberán incorporar tal huella en la elaboración de sus propios productos teniendo un efecto cascada).


Por lo tanto, “Bienvenidos a Copenhague”, la ronda de negociaciones estará abierta. Por lo menos yo tengo fe y esperanza que en esta ocasión la solidaridad será grande por sobre intereses proteccionistas, donde esta última barrera en un mundo plano caerá entrando a una etapa mundial de apoyo al desarrollo internacional con acuerdos marco. Necesitamos de la creación de grandes cordones de centros de investigación que permitan la movilidad de investigadores entre países sobre la base de desarrollos conjuntos, a modo de consorcios globales como a nivel industrias sobre la base de proyectos de desarrollos de tecnologías nuevas. Los fondos en Chile no son ilimitados por cuanto acuerdos de colaboración reales serán necesarios como un cambio adaptativo que nos permita adoptar la visión de Desarrollo Sustentable.


En otra columna los problemas técnico…


 

« Reunión del G8 o... | Main | Liderazgo y Educació... »

Comments:

Uf!!! Problemas adaptativos.Son muchos, así como los políticos en estas negociaciones. El otro día conversando con un amigo,hablamos de las pequeñas cosas que uno puede hacer para disminuir el gasto de recursos (eléctricos,por ejm, considerando la alta presencia de emisiones de GEI e nuestra matriz eléctrica) y yo le reprochaba el dejar las luces encendidas de su casa, al salir.Él apeló a una decisión de seguridad,lo que no deja de tener sentido.Es cierto que los cambios adaptativos son los más.

Posted by Ariel Villalón on July 16, 2009 at 08:31 PM CLT #

..díficiles de alcanzar.Pero hay que mejorar el cómo nos comportamos en nuestra rutina respecto a estos temas. Copenhague será realmente crucial para el futuro de la humanidad.Respecto a la TT,creo que muchas veces,incluso acá en Chile,se toma como tan solo traer la tecnología desde afuera.Es de esperar que esa TT tan buscada,y para asumir compromisos de reducciones de GEI,sea realmente entendida como un real intercambio de conocimientos entre los centros de I+D+i de Chile y el mundo. Saludos.

Posted by Ariel Villalón on July 16, 2009 at 08:36 PM CLT #

Bueno, muy bueno el artículo! Como casi todos los del articulista.

Si hablamos de cambios adaptativos -los más difíciles de procesar-, habría que exigir mayores espacios para generarlos, uno de ellos éste.

No encuentro mejores artículos -es más, no existen- que aborden los temas medioambientales como los de La Tercera.

Posted by Alfredo on July 17, 2009 at 11:31 AM CLT #

Muy buen articulo, solo quisiera agregar que uno de los puntos criticos de Copenague es la eventual inclusion de China India y Brazil a las cuotas de reduccion de emisiones de CO2 y de pasada algo de esas cuotas nos puede tocar a nosotros, por lo que no esta demas empezar a vislumbrar politicas de reduccion de emisiones y sobre todo cambios de actitud y mentalidad, como bien destaca el articulo

Posted by Ricardo Leon on July 17, 2009 at 05:28 PM CLT #

Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed