El Estado, las Automotoras y los Salmones
Jan. 06 , 2009
Recientemente, se ha discutido en el Congreso de Estados Unidos un programa de emergencia de apoyo a empresas automotoras. Esto también ha generado un fuerte debate en torno a la conveniencia de aportar con recursos públicos a ese sector. En efecto, el principio fundamental en economía es que los recursos son escasos y los fines múltiples, por lo cual, una mala asignación de recursos, a una industria estructuralmente ineficiente, no tendría mayor racionalidad, y sólo serviría para prolongar una crisis a costa de los contribuyentes americanos.
La argumentación se construye señalando que son las grandes compañías las que tienen mayor poder de lobby, ya que existen economías de escala en este proceso, eso posibilita que tengan una “llegada” más efectiva a las instancias de poder, lo que les permite conseguir con mayor facilidad el sustento del estado. Este sería el caso de las grandes automotrices: General Motors, Ford y Chrysler. La explicación continúa manifestando que, en contraposición a lo anterior, las pequeñas y medianas empresas no tienen ese poder de lobby y, aunque sean efectivamente competitivas y su falta de liquidez guarde más bien relación con los efectos de la crisis, la probabilidad de allegar el soporte del Estado a este sector es bastante menor. De esta manera, el poder político asigna recursos públicos de manera ineficiente, sin mayor destino de largo plazo, generando complejos precedentes hacia el futuro ya que costará discriminar a quienes soliciten apoyo entre aquellos que lo merecen y los que no.
La historia del salmón en Chile es completamente diferente. Es una industria que ha demostrado largamente que tiene capacidad de competir a nivel internacional. De hecho nuestro país se colocó entre los principales productores del mundo. Más que la situación financiera internacional, esta fue afectada por una crisis sanitaria de enormes proporciones, la importación de ovas infectadas con virus ISA, por parte de una empresa salmonera, terminó contagiando a prácticamente todos los productores.
En retrospectiva, podemos sorprendernos de la facilidad con que todo esto ocurrió, sin mayores controles sanitarios, períodos de cuarentena o procedimientos predefinidos. Sin embargo, también es posible apreciar que el impresionante desarrollo del sector no tuvo una contraparte proporcional en desarrollo institucional y regulatorio, por lo cual, a pesar de su fuerte capacidad de competir seguía siendo muy vulnerable. Podemos afirmar con certeza que, por alguna razón, el estado no dispuso de las instituciones y el marco regulatorio adecuado para prever este tipo de crisis sanitaria, tampoco nadie del sector privado lo solicitó. La gran paradoja es, que en este caso, faltó “más Estado”.
En definitiva, se trata de dos situaciones completamente diferentes. En el caso de las automotoras, existen buenas razones para pensar que se trata de industrias que han ido perdiendo competitividad en el tiempo y que la solución requiere, más que financiamiento público que sólo contribuiría a prolongar la crisis y generar asimetrías competitivas en el sector, un operador eficiente, que eventualmente puede ser cualquier otras empresa automotriz de las que se encuentran compitiendo activamente -Toyota, por ejemplo-.
En el caso del Salmón, existen antecedentes convincentes que se trata de una industria eficiente y que tuvo que pagar duramente el costo de la falta de regulación e institucionalización, por lo cual, lo recursos público comprometidos en garantías probablemente ayudarán a un nuevo despegue de largo plazo del sector.





Coincido plenamente con tu diagnóstico, y faltaría agregar:
La industria salmonera está concentrada en un 99% en la X y XI regiones, dando empleo a más de 50.000 personas en un área geográfica estrecha y aislada. Hay poblados que dependen de esta industria para su subsistencia. Los costos sociales de dejar caer la industria, y entregarla a la autoregulación del mercado serían enormes, y el tiempo que tomaría arreglarlo sin la intervención del Estado, no menos de 10 años.
Posted by Juan José Soto on January 06, 2009 at 11:46 AM CLST #
No es que haya faltado "mas estado", es simplemente que falto un "MEJOR estado".
Acaso no hay demasiadas muestras ya de lo malo que ha resultado tener "msa estado", mas aun cuando este es administrado por incompetentes, corruptos y soberbios?
Posted by Cesar Munoz on January 06, 2009 at 01:12 PM CLST #
Posted by Gato on January 06, 2009 at 02:51 PM CLST #
No se puede criar un carnívoro en cautiverio.
12 kilos de peces silvestres para cosechar uno. Sólo pudo haber sido un economista el que creo tan "inteligente" sistema. Sr. Clarke, estudie más.
Posted by Fernando on January 06, 2009 at 03:24 PM CLST #
En tiempos buenos, nadie quiere ni normas ni regulación, y cuando se van a pique, lloriquean por ellas?
El capitalismo DEBE aclarar que pretende de su relación con el estado
Posted by Antonio Tironi on January 06, 2009 at 03:27 PM CLST #
Posted by Tomas Fabres on January 06, 2009 at 03:47 PM CLST #
Posted by patricio maldonado on January 06, 2009 at 10:39 PM CLST #
Posted by Pablo Montt on January 06, 2009 at 11:27 PM CLST #
Pero ahora piden subsidios y ayuda al mismo Estado, ya que, hay que evitar el impacto a 50.000 puestos de trabajos directos e indirectos,ya que, plantean derechamente que los capitales se van, ¿eso es RSE?
Posted by Fabian on January 07, 2009 at 02:36 AM CLST #
Sr. Clarke: Estudie más
Posted by Fernando on January 13, 2009 at 03:16 PM CLST #