Axel Christiansen

Bárbaro Digital

 

Revisión Técnica: La llave maestra

Jan. 14 , 2012

0 Comments

Durante su presentación oficial como jefe máximo de la empresa Intel, famosa por sus procesadores para computadores, Paul Otellini soltó un dato que no pasó inadvertido para los asistentes: los usuarios de equipos tipo smartphone sólo usan el 10% de su tiempo, en promedio, para realizar llamadas. 

El resto del tiempo los usuarios están simplemente realizando todo tipo de cómputos que le permiten ser más que un simple teléfono.

Los smartphones hoy en día están acorralando a todos los sectores tecnológicos: consolas de juego, reproductores de música, sistemas de GPS y más, convirtiéndose en una especie de navajas suizas digitales.

Es por eso que no sorprende que durante la feria de tecnología CES, la más grande del mundo, se haya optado por masificar la moda de la convergencia digital como una eficiente forma de reunir en un sólo ecosistema de productos todos los materiales que se tienen.

Y si bien es cierto que los métodos de unión entre productos no sólo tocan a los smartphones, lo cierto es que al ver los distintos ejemplos y cosas que se pueden hacer es imposible pensar que no surgieron para complacer a un público cada vez más dependiente de su teléfono.

Prácticamente, cada marca de electrónica presentó algún sistema que permite que sus productos hablen entre sí. Esto es, si se tiene un televisor Samsung con un celular Samsung, entre ambos podrán interactuar para, por ejemplo, poder ver de manera inalámbrica los contenidos que tiene la persona en la pantalla grande, o bien, usar el celular como control remoto.

Una de las desventajas, eso sí, es que por regla general lo que se pide es que para que los equipos puedan "comunicarse entre sí" y lograr, por ejemplo, operar una lavadora desde la oficina, es que todos los productos del ecosistema digital deben ser de la misma marca.  

Algo que, claro, se entiende desde una lógica de negocios, pero en la realidad es muy difícil encontrar  personas que -fuera de Apple- sean tan fanáticos de una marca como para tener su lavadora, refrigerados, TV y celular del mismo nivel.

De todas formas, hay maneras para mejorar esta tendencia. Empresas externas están interesadas en generar aplicaciones que hagan cosas parecidas por medio de sistemas que, si bien quizás no se integren con todo, al menos podrán cumplir alguna función.

Lo que si está claro es que, a mí parecer, la cantidad de nuevos productos que salen ya con una aplicación directamente móvil, como Ford y su aplicación para autos eléctricos o termostatos que se controlan de manera remota, son una prueba de que , en verdad, lo único que va quedando de télefono en un smartphone es el nombre y que si alguna vez se conoció como "la tercera pantalla", después de la TV, la cantidad de usos que se le está dando ahora permite pensar fácilmente que en un futuro no muy lejano será la primera.

Lo bueno:
Interfaz natural: Los teléfonos móviles, y sobre todo los táctiles, están tan compenetrados con la experiencia de la persona que es fácil pretender utilizar uno de estos sistemas, sin necesitar gran experiencia.

Lo malo:
Ataduras: Negocios son negocios y aunque todos los sistemas cuenten con las mismas funciones, el hecho de que estén asociados cada uno a una sola marca hace que la experiencia sea más controlada, pero con mayor gasto para el usuario.

¿Para quién?
Conectividad permanente: La mayoría de estos sistemas funcionan cuando se comparte una red Wi Fi, por lo que es necesario tener una buena conexión en casa, considerando que ahora hasta las lavadoras tienen aplicaciones. 



Post a Comment:
  • Quedan 500 caracteres

  • HTML Syntax: NOT allowed

Enlaces

Feeds