¿Por qué quieres un iPad?
Nov. 03 , 2010
Un iPod gigante, un producto sobrevalorado, el líder de una revolución innecesaria. Durante mucho tiempo –prácticamente desde su lanzamiento- me he declarado un escéptico del iPad. No había nada que pudiera hacer con el que no estuviera cubierto por mi arsenal de chiches tecnológicos.
Mi postura es que no hay que aceptar los términos medios y los tablets son precisamente para llenar un espacio aun difuso. Ser más que un netbook a estas alturas del partido no es una gran gracia, es casi una obligación.
Aun así, debía darle el beneficio de la duda: mi interacción con el aparato no había pasado de más de algunos minutos prestado o en las tiendas de Apple. Eso hasta que un buen amigo decidió pedirme el favor de comprarle uno en un viaje a Estados Unidos. El viaje fue en mayo y encontrarlo fue imposible, a pesar de visitar dos tiendas.
Luego me tocó ir de nuevo en junio y a pesar de pasar por dos ciudades diferentes, de nuevo, fue imposible encontrar el modelo más simple: un iPad Wi-Fi de 16 GB. A esa altura ya no sabía que pensar. ¿Sería esto sólo producto de otra excelente campaña de marketing de Apple o había algo más detrás?
Por un lado, sí, era Estados Unidos, la cuna del materialismo. Pero también me llamaban la atención los avisos de la tablet en la calle: en todas aparecía una persona en una posición cómoda –a veces envidiable- como una hamaca o una cama y su iPad de frente. Esto ya no es una carrera por especificaciones técnicas ni sistemas operativos.
En septiembre volví a viajar y allí tuve más fe. No por el tiempo que pasó, sino que porque Apple había sacado hace una semana el iPod Touch nuevo. Dicho y hecho, ya nadie compraba iPads sino que los agotados eran los iPods (curiosamente, la misma semana en que se anunciaba la llegada del tablet a Chile).
Así es como tuve en mis manos mi primer y temporal iPad. Lo abrí y lo activé para traérmelo probado a Chile. No quería tener que terminar mi odisea con un producto a medias. A primera vista, todo seguía igual: un aparato grande, bueno para dibujar pero malo para escribir. Todo hasta que le empecé a bajar aplicaciones.
La cultura de las aplicaciones es como la droga digital, la computación de la generación con déficit atencional. Hay de todo, en dosis pequeñas y la primera siempre es gratis, la segunda ya no tanto. Por suerte como el iPad era ajeno, pude evitar tener que comprar aplicaciones, porque de otra forma habría sucumbido.
¿De qué me di cuenta? Que el iPad es un accesorio para el ocio, un dispositivo para usar en la cama, en el baño, para hacer una consulta rápida o esperar en una mañana. Es más pasivo que activo, no sólo porque de nuevo la pantalla táctil no me convence y prefiero seguir twitteando desde la BlackBerry, sino que porque acceder al contenido es mucho más fácil.
Un ejemplo es la aplicación Flipboard, un sistema que recoge todas las actualizaciones de redes sociales y las presenta como si fueran una revista. Una aplicación que puede hacer que una frase de Twitter se vea importante es todo un logro.
De pronto me di cuenta que muchas cosas por las que me levantaba a revisar en el computador las podía hacer en el iPad: enviar un correo urgente, revisar el diario o pasar horas viendo videos de YouTube. Y de pronto tenía un piano que no sabía tocar, una pizarra para rayar y varios juegos que no supe usar.
Porque si algo tiene el iPod que le falta al iPad son los juegos. Quizás, como siempre, los mejores son los pagados, pero aun las demos me parecieron incómodas. Contadas ocasiones, como Scrabble forman parte de los casos de éxito de un sistema donde creo que las versiones digitales de juegos de mesa son ideales, pero como consola portátil, me quedo con el iPhone.
Pienso que el iPad más que un tema de fondo es más bien un producto de formas de hacer cosas. Porque en teoría, sí, mi BlackBerry sirve para revisar los mismos correos, enviar los mismos twitteos y leer las páginas que aparecen glorificadas en la pantalla de 10 pulgadas, pero hay veces en que uno prefiere algo más amigable. Como en casa.
Porque finalmente esta tablet de Apple llega precisamente para descansar sin desconectarse, para leer acostado, evitar aburrirse en un avión o amontonarse para ver una foto. Es precisamente lo que se buscaba, llenar un espacio inexistente, el de estar conectado cuando quieres no estarlo.
Entonces, ¿para qué quieres in iPad? Si quieres darle un uso a tu Wi-Fi, adelante, hazlo (pero que no se te ocurra agregar una cuenta más de tráfico web solo para él, no tiene sentido). Si te gusta descargar comics, diarios o revistas para leer dentro de una casa u oficina, adelante, hazlo. Incluso para entretener sobrinos –y hasta gatos he visto en YouTube-, adelante, hazlo.
Un iPad es diametralmente opuesto a un smartphone en cuanto al contenido que entrega, pero lo hace de la misma forma: a través de una pantalla, lo que para mí, basta y sobra.
Mi experiencia con el iPad me sirvió para entender qué cosa realmente se necesita de un tablet, justo para la temporada en la que sus principales competidores llegan. Apple, en tanto, me convención un poco tarde. Feliz me compraría uno, pero sabiendo que pronto llegará un modelo mejor con cámara, GPS y todo lo que no alcanzó a caber en la primera versión, prefiero aguantar.
Porque si bien es cierto no necesito un iPad el espacio en el velador sigue vacío.





Posted by Marcelo on November 03, 2010 at 09:05 AM CLST #
Posted by Jonathan on November 03, 2010 at 09:56 AM CLST #
No tengo iPhone ni BB, sólo un notebook ya obsoleto y un celular que necesita ser cambiado, por lo que ando en busca de algo que satisfaga mi "necesidad" de estar conectado en todo lugar.
Igual, no me imagino a Al Bundy yendo al baño con un iPad. Como él, prefiero el papel.
Posted by Panschop on November 03, 2010 at 10:39 AM CLST #
Posted by cako on November 03, 2010 at 10:42 AM CLST #
Si tu crees que tu blackberry es algo...
Compadre, te mueres con el Supersmartphone de HTC.
El EVO 4G.
Usa sistema operativo Android 2.2 froyo y es muchisimo mas versatil que un iphone.
Y si deseas usar tu notebook, o laptop, solamente conectas tu tarro a la señal del EVO y tienes señal donde quieras.
El EVO tiene un procesador de 1.1GHz y 110MB RAM.
Con 32GB es simplemente un "mostro"
Ipad ja...no existe.
Posted by Miguel on November 03, 2010 at 12:25 PM CLST #
Posted by Humberto on November 03, 2010 at 04:16 PM CLST #
Posted by ricardo ruiz on November 03, 2010 at 06:08 PM CLST #
Yo también me he dedicado a probarlo, sin llegar a comprarme uno, cada vez que visito un Best Buy acá en EEUU, donde estoy viviendo.
Concuerdo contigo. es entretenido pero todavía espero la siguiente versión. Algo así como una excusa liviana para no equivocarse.....
De todas formas, me encanta el Ipad, con muchas aplicaciones, y sobretodo si no es el mío...
Posted by Luis Felipe on November 03, 2010 at 06:11 PM CLST #
Posted by Alex on November 04, 2010 at 12:24 AM CLST #
Posted by Juan Carlos on November 04, 2010 at 12:30 AM CLST #
Posted by cesar on November 04, 2010 at 12:55 AM CLST #
Sin embargo, si el dinero sobra o te lo regalan, es extraordinario como herramienta de ocio!!!
Se acabó el macbook en la cama, el baño y la terraza.
Se acabó el maldito diario en la cama.....
Se acabaron las vacaciones con 10 libros que pesan 7 kilos....
En resumen, el ipad es una estupidez de lo más entretenida que hay.......slds
Posted by andres on November 04, 2010 at 03:42 AM CLST #
y agrego una frase que escuche aqui en Alemania
"UNA ECONOMIA SANA Y VIGOROSA VIVE Y CRECE A EXPENSAS DE MENTES ENFERMAS"
Posted by 134.94.120.253 on November 04, 2010 at 07:10 AM CLST #
y agrego una frase que escuche aqui en Alemania
"UNA ECONOMIA SANA Y VIGOROSA VIVE Y CRECE A EXPENSAS DE MENTES ENFERMAS"
Posted by Alejandro Rojas on November 04, 2010 at 07:11 AM CLST #