Una crisis sin retorno
Jun. 03 , 2011
Las preocupantes
cifras de desaprobación ciudadana
obtenidas tanto por el gobierno como por la coalición que lo apoya —de un 56 % y 57 %
respectivamente—, y el 65%
logrado por la Concertación,
no son fenómenos pasajeros o
atribuibles a problemas de gestión de equipos políticos o
a impericia política del gobierno
de turno. Son manifestaciones palpables
de que la sociedad chilena
no desea continuar siendo ninguneada
ni desoída, abriéndose las
puertas a un nuevo ciclo constitutivo de un cuadro
político en desarrollo que
puede llevar al país hacia
una democracia para la
ciudadanía y no para unos
pocos privilegiados.
Las muestras de descontento que se han expresado en la arena pública en los últimos meses son diversas. Algunas de ellas son: el movimiento de estudiantes que exige el fin del lucro en la educación (recientemente rectores de diversas universidades se han sumado al petitorio). Masivas manifestaciones en contra de la construcción de HidroAysén y las múltiples formas de movilización invisibles a los medios masivos de comunicación, como las ocurridas en las principales ciudades de Chile, a las que deben sumarse los malestares diarios que enfrentan los usuarios del Transantiago, de los sistemas públicos de salud y las prolongadas esperas para ser atendidos a enfermedades que se prolongan por meses o años. Las acciones recientemente mencionadas son signos que no pueden pasar de largo. Contienen los ingredientes del cambio ciudadano que muchos intuyen y cuyas formas orgánicas están en pleno desarrollo.
En esta crisis política (nombre que designa un estado de malestar generalizado de la población con la forma en que se gobierna y adoptan decisiones), algunos sólo ven problemas de gestión, o de movimientos inconducentes premonitorios de populismos. Otros aprovechan de execrar en contra de la democracia participativa, mientras algunos analistas apelan a la autocrítica de las elites políticas. Todas estas perspectivas, que intentan salvaguardar una institucionalidad que hace agua, no reparan en un hecho esencial: la ciudadanía ha dicho basta y ha iniciado un camino hacia un restablecimiento de las confianzas perdidas. Los ciudadanos exigen reformas profundas en materia político-institucional. Es preciso que la soberanía recaiga en la sociedad, que se expresen las diferentes visiones de ésta en el Congreso Nacional. Es necesaria la nacionalización del agua; la salud y la educación deben volver a ser un servicio prioritario y no un problema de los pobres. Los ciudadanos demandan que el medio ambiente no sea un negocio que destruya al país que aman sus habitantes. Tan simple como eso.
Se vislumbran varios caminos de salida a esta crisis, donde lo que sí es evidente que la articulación orgánica será el resultado de una nueva convergencia ciudadana junto a los nuevos actores políticos. Los viejos residuos de la política tradicional podrán oponerse o reciclarse; las nuevas fuerzas político-ciudadanas seguirán desarrollando su rol de expresar los malestares y dar formas orgánicas al diálogo con los actores políticos emergentes. El cambio que se avecina es cuestión de tiempo.
Las muestras de descontento que se han expresado en la arena pública en los últimos meses son diversas. Algunas de ellas son: el movimiento de estudiantes que exige el fin del lucro en la educación (recientemente rectores de diversas universidades se han sumado al petitorio). Masivas manifestaciones en contra de la construcción de HidroAysén y las múltiples formas de movilización invisibles a los medios masivos de comunicación, como las ocurridas en las principales ciudades de Chile, a las que deben sumarse los malestares diarios que enfrentan los usuarios del Transantiago, de los sistemas públicos de salud y las prolongadas esperas para ser atendidos a enfermedades que se prolongan por meses o años. Las acciones recientemente mencionadas son signos que no pueden pasar de largo. Contienen los ingredientes del cambio ciudadano que muchos intuyen y cuyas formas orgánicas están en pleno desarrollo.
En esta crisis política (nombre que designa un estado de malestar generalizado de la población con la forma en que se gobierna y adoptan decisiones), algunos sólo ven problemas de gestión, o de movimientos inconducentes premonitorios de populismos. Otros aprovechan de execrar en contra de la democracia participativa, mientras algunos analistas apelan a la autocrítica de las elites políticas. Todas estas perspectivas, que intentan salvaguardar una institucionalidad que hace agua, no reparan en un hecho esencial: la ciudadanía ha dicho basta y ha iniciado un camino hacia un restablecimiento de las confianzas perdidas. Los ciudadanos exigen reformas profundas en materia político-institucional. Es preciso que la soberanía recaiga en la sociedad, que se expresen las diferentes visiones de ésta en el Congreso Nacional. Es necesaria la nacionalización del agua; la salud y la educación deben volver a ser un servicio prioritario y no un problema de los pobres. Los ciudadanos demandan que el medio ambiente no sea un negocio que destruya al país que aman sus habitantes. Tan simple como eso.
Se vislumbran varios caminos de salida a esta crisis, donde lo que sí es evidente que la articulación orgánica será el resultado de una nueva convergencia ciudadana junto a los nuevos actores políticos. Los viejos residuos de la política tradicional podrán oponerse o reciclarse; las nuevas fuerzas político-ciudadanas seguirán desarrollando su rol de expresar los malestares y dar formas orgánicas al diálogo con los actores políticos emergentes. El cambio que se avecina es cuestión de tiempo.
* Director ejecutivo de Corporación Libertades Ciudadanas.
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Posted by mattia on June 03, 2011 at 02:11 PM CLT #
Posted by mattia on June 03, 2011 at 02:16 PM CLT #
Posted by mattia on June 03, 2011 at 02:26 PM CLT #
Posted by Eduardo Muñoz on June 03, 2011 at 05:23 PM CLT #
Posted by Ernesto on June 03, 2011 at 07:28 PM CLT #
Posted by mattia on June 03, 2011 at 09:01 PM CLT #
Ah, faltaron algunas medidas,la ENU, universidad para todos, las JAP, los CUP y el GAP.Nacionalización del cobre y la reapertura de Lota.
Posted by Fernando Perez on June 04, 2011 at 03:59 PM CLT #
Posted by mattia on June 04, 2011 at 09:51 PM CLT #
Posted by Erasmo bernales ochoa on June 05, 2011 at 05:03 AM CLT #
Posted by mattia on June 05, 2011 at 03:49 PM CLT #