¿Sobrevivirá la Concertación?
Sep. 16 , 2011
El debate que está teniendo lugar sobre las opciones de continuidad de la Concertación de Partidos por la Democracia, se está circunscribiendo a cuestiones formales, obviando la crucial pregunta por la vigencia de un proyecto y el consentimiento social que suscita en la ciudadanía. Existen razones para pensar que su tiempo histórico ha concluido.
En primer lugar es preciso concordar en un punto crucial. El fin de la república democrática luego de la contra revolución conservadora de septiembre de 1973, y la fundación de un nuevo Estado chileno, constituye un proyecto en desarrollo aún en movimiento. El retorno a la democracia, que hemos vivido desde 1990, significó el restablecimiento de libertades y garantías básicas, pero no debe llevar a pensar que el orden autoritario institucional y económico concluyó. Por el contrario, y en un sentido laxo, debe reconocerse que el proyecto concertacionista fue una extensión civil del programa neoliberal activado bajo los militares (dirigidos por la tecnocracia que hoy gobierna). Estructuralmente la Constitución política garantizó la reproducción de los equilibrios de poder necesarios para la mantención del status quo, no existiendo cambios estructurales del modelo.
Diversas razones pueden explicar la perdurabilidad de ese proyecto concluido, entre los que debe apuntarse el abuso del recurso del miedo, la involución autoritaria, las pesadillas del terror militar, los errores del pasado, la polarización política, el post comunismo, entre otras. Lo concreto es que la Concertación contribuyó a generar disciplina social hacia las reglas del orden establecido, debiendo demostrar capacidad de gobierno y respeto por una institucionalidad ajena. Algunos vistieron esas prendas sin pudor; otros, ocultando la condición de parientes pobres administrando la casa de los patrones generosos.
La instalación en el Estado de nuevos gobernantes, junto a las medidas adoptadas en este primer tiempo de gestión, de las dificultades observadas, sólo da cuenta de un hecho: podrían haber dejado en la administración al anterior bloque político y haberse ahorrado muchos malestares, después de todo hacían una buena labor de protección de las reglas del modelo.
Preguntarse por la vigencia de la Concertación remite a una vieja pregunta gramsciana: ¿Existen nuevas condiciones para la organización de la voluntad colectiva nacional popular, que permita la articulación de los grupos sociales subalternos, dando origen a una fuerza social y política transformadora que avance en un proceso de acumulación de fuerzas capaz de crear un nuevo Estado? Si la Concertación reúne las capacidades, y es capaz de organizar esa voluntad hoy fragmentaria, tendrá opciones. De lo contrario, habrá de asumir que su vida política ha concluido y deberá replegarse, dando paso a la emergencia de un nuevo bloque histórico en formación, cuya composición aún en desarrollo indica que será un espacio plural y con vocación de cambio, con un repertorio de nuevas prácticas democráticas aprendidas en la acción colectiva, con las lecciones obtenidas de su lectura crítica de la realidad, anclado sobre bases nacionales y con perspectiva internacional y regional. Sus contornos hoy son difusos, aun cuando se siente en el aire público que un anhelo de cambios mayores.
Vivimos en medio del cambio social y político donde lo viejo lucha por perdurar y el parto del nuevo proyecto democrático tiene lugar en medio de las juventudes que se abren paso entre los trastes del pasado, los códigos desvencijados, y una elite política aferrada a sus símbolos e historias, como buscando huir de un destino ineluctable.





Posted by Carlos on September 16, 2011 at 05:25 PM CLT #
Posted by alejandro on September 16, 2011 at 08:07 PM CLT #
Posted by marcelo behring on September 16, 2011 at 09:20 PM CLT #
Posted by Ricardo Mercado Aced on September 17, 2011 at 07:41 AM CLT #
Posted by 186.105.78.177 on September 17, 2011 at 09:33 AM CLT #
Posted by 186.105.78.177 on September 17, 2011 at 09:33 AM CLT #
Posted by 186.105.78.177 on September 17, 2011 at 09:34 AM CLT #
Toda su construccion verbal la hace desde una logica ideologizada, por ello no se da cuenta que la actual protesta tiene ideas, propuestas y actores, que representan a la llamada clase media y a sectores emergentes.
Recluyendose solo en los sectores progresistas, faltaran los votos que se necesitan para vencer con la suficiente holgura y que nospermita cambiar la composicion del parlamento.
Posted by Luis Quezada on September 17, 2011 at 09:46 AM CLT #