Hacia una segunda renovación progresista
Nov. 25 , 2011
Existen escasos argumentos para invalidar el desarrollo y formación de un futuro conglomerado político que albergue al más amplio y plural espectro de actores políticos que se pongan como objetivo alcanzar un gobierno de unidad y reconstrucción democrática nacional. Quienes persisten en defender espacios o cupos, son quienes han profitado o lucrado en amplio sentido, de las bondades de la institucionalidad autoritaria que nunca logró asentarse en el imaginario colectivo.
Repasando los discursos públicos de la fase previa y posterior al plebiscito de 1988, debe asentirse en que la mayoría de los pronunciados por líderes políticos de lo que fue la Concertación de Partidos por la Democracia, manifestaron muchas esperanzas en que el orden a alcanzar por medio de una negociación o transición pactada, pudiera permitir avanzar hacia un orden auténticamente democrático.
Las negociaciones de 1989 que llevaron al plebiscito de reformas constitucionales mantuvieron el andamiaje político institucional y económico social incólumes, y las reformas que se hizo permitieron fortalecer el sistema de reproducción de la clase política y los privilegios de la minoría opulenta. El actual desprestigio de la política institucional y la anomia frente a un orden que se lo ve distante y oligárquico, amenaza con devenir revueltas populares futuras de no alcanzarse un acuerdo político estratégico entre los actores políticos y nuevas fuerzas sociales. El escenario no será como en el pasado.
Entonces, una vez periclitada la estrategia insurreccional del MDP que incluyó a comunistas, socialistas almeydistas y MIR, y fortalecida la vía de negociación pactada con la dictadura, se estructuró un arco político que hizo posible no sólo derrotar al candidato del dictador en 1989, sino exhibir en el primer periodo de esos gobiernos, una alta adhesión social, una legitimación si precedentes, donde los políticos eran los héroes de la transición.
Las lecciones dejadas son muchas así como sus insuficiencias. Pero políticamente constituye una fuente de inspiración para los actuales momentos de crisis, con formas de desgobierno, no porque Chile esté paralizado o ante amenazas superiores, sino porque la ciudadanía ha dejado de creer en la política existente: los sistemas de representación no operan y la maquinaria política está sin funcionar adecuadamente. Ningún orden soporta mucho esta sensación de vivir bajo algo que no es legítimo, que sólo subsiste por la fuerza de las armas o la coacción. Es un estado de pánico larvado.
Existen amplias opciones para recuperar el gobierno democráticamente, pero a diferencia de ayer, en que se debió pactar finalmente con la soberanía popular, hoy es posible reconstruir una convergencia de recuperación democrática, integrada por todas las fuerzas que deseen un nuevo Chile, humano, centrado en las personas y no en objetos o productos. En esa convergencia todas las actuales fuerzas y culturas de oposición son potenciales integrantes, no existiendo razones de vetos o exclusiones odiosas que impidan un nuevo acuerdo social de cara al siglo XXI. Este entendimiento amplio supone: a) plantearse una nueva constitución política, b) las bases para una profunda revisión del modelo económico depredador que impera, c) una revisión de los sistemas de protección de los derechos humanos en todos los campos; d) una modificación de la distribución de los excedentes en la sociedad, e) una política de inclusión de todos los actores sociales en los procesos de cambio. A diferencia de ayer, la mayor parte de los partidos políticos Chile demandan un nuevo acuerdo político, lo que exige a su vez nuevos rostros, nuevos discursos.
Una segunda renovación está naciendo en política, pero también se cristalizan las fuerzas de oposición al cambio. La primera vio el cambio global, la valorización de la democracia y el fin de los socialismos reales; la segunda que nace, descubre que debe reinventarse la democracia, establecerse nuevas relaciones entre actores sociales y políticos y comprender la formación de un nuevo ciudadano global.
Cómo esperamos que sea dependerá de la capacidad comprensiva y de la generosidad de quienes ya han completado un ciclo que muere con el proyecto derrotado por la coalición conservadora que gobierna.
Estamos a tiempo de promover los entendimientos entre actores sociales y políticos y de innovar en las formas.





Posted by Fantomas Critica on November 25, 2011 at 09:09 AM CLST #
"que sólo subsiste por la fuerza de las armas o la coacción".ME RECUERDA LOS BUQUES CUBANOS CON AZUCAR SABORIZADA POR AK-47, QUE LLEGARON EN LOS 70 Y TAMBIEN A CARRIZAL BAJO EN LOS 80.
Posted by hmunozz on November 25, 2011 at 09:52 AM CLST #
Posted by Juan Cherquenco Muñoz on November 25, 2011 at 10:28 AM CLST #
Posted by Antonio on November 25, 2011 at 11:38 AM CLST #
Posted by Mauricio on November 25, 2011 at 12:05 PM CLST #
Usted no cree en la libertad, usted no sabe que es la libertad, usted solo cree en imponer sus ideas colectivistas.
Posted by Pier Perez Fitzner on November 25, 2011 at 12:33 PM CLST #
Posted by victor on November 25, 2011 at 12:54 PM CLST #
Posted by CARLOSX on November 25, 2011 at 12:56 PM CLST #
Adolfo Castillo.
NO GRACIAS NADA DE RENOVACION ESO SUYO ES PURO SLOGAN O PANFLETEO EN ESO LA IZQUERDA ES GENIAL
UNA SEGUNDA RENOVACION PARA MI SIGNIFICA MAS CORRUPCION DESATADA EN EL APARATO DEL ESTADO
YA QUE LA IZQUERDA NO PRODUCE NI CREA NADA
SOLO EXPRIME AL ESTADO DE MANERA LEGAL POR UN LADO Y ROBANDO POR OTRO.
A SI ES QUE NO GRACIAS METASE SU
SEGUNDA RENOVACION PROGRESISTA DONDE MEJOR LE CAIGA.
Posted by gerardo choupay on November 26, 2011 at 10:12 AM CLST #