HidroAysén y el rol del gobierno
May. 15 , 2011
Publicado en La Tercera, 15 de mayo del 2011
A los chilenos nadie les ha hecho ver la realidad sobre el proyecto. Falta quien asuma el liderazgo y ese es el gobierno.
Muchos en las "redes sociales" se expresan -y con furor- en contra del proyecto HidroAysén. Pero sucede que esas redes funcionan en aparatos que consumen electricidad: he ahí la gran contradicción, porque si se quiere reclamar una Patagonia prístina, al menos hay que ser coherentes y renunciar a las comodidades y avances del mundo moderno, que implican consumir energía.
Protestan, pero no explican de dónde saldrá en los próximos años la electricidad que el país necesita para desarrollarse y ellos para protestar. No quieren HidroAysén, ¿entonces cuál es la alternativa? De la energía nuclear ni hablar, es insegura, y la termoeléctrica es causa del calentamiento global. Muy sueltos de cuerpo mencionan otras como la eólica o la solar, lo que es una falacia, porque en el estado actual de la tecnología no pueden sino aportar cantidades marginales de electricidad a una matriz que requiere de las restantes fuentes. Si fueran alternativas rentables y factibles, los dueños de HidroAysén estarían ellos abocados a desarrollarlas, antes que hacer un proyecto innecesario, como algunos lo han tildado. Los empresarios no son tontos, ni tan malos como para hacer las cosas por el puro gusto de arruinar la Patagonia.
La pregunta es cómo es posible que uno de cada dos chilenos -que sería el rechazo al proyecto que miden las encuestas del gobierno- adhiera sin más a tales protestas, sin que nadie les haya hecho ver la realidad. Las explicaciones de su propietaria son miradas con suspicacia, porque es parte interesada. Entonces, falta alguien que asuma el liderazgo y ese no es otro que el gobierno. A los gobiernos -incluidos los anteriores- estos proyectos no les son indiferentes, pues no se trata de abrir un supermercado más en la ciudad. No le fue indiferente al ex Presidente Frei, que se la jugó por Ralco.
Entonces, no es cierto que sea una decisión meramente técnica, sino que también política, como tampoco es efectivo que los seremis sean libres para decidir lo que les parezca. Los gobiernos definen la política respecto de los proyectos eléctricos, para lo cual existe un programa que viene desde hace largo tiempo, y el rol de los técnicos regionales es fijar el estándar indispensable de protección ambiental para que se lleven a cabo. Ningún seremi tiene derecho a tomar decisiones sin consideración a la estrategia del gobierno. Nadie les ha preguntado si quieren la Patagonia sin represas, sino cuáles son los requerimientos razonables para hacerlas ahí, porque su necesidad se define mediante un proceso que regula la legislación eléctrica.
Sucede que el actual gobierno quiere ser popular y no pagar costos, y juega a la prescindencia, pero, además, quiere que haya electricidad. La cuadratura del círculo, dejando el espacio libre a que se argumente de cualquier manera y cunda la insensatez.
Al final, aparece el Presidente y dice lo obvio: que si no se hace HidroAysén habrá un apagón. Parece ser parte de un nuevo diseño, aparecer poco y en lo que importa, diciendo las cosas como son, aunque habría sido más oportuno hacerlo antes de que se produjera el desbande. El liderazgo así ejercido no deja indiferente a la gente y es una buena receta para ser creíble.




