Pueblos hermanos
Jan. 03 , 2009
La integración ha sido una materia que por años ha ocupado a los gobiernos latinoamericanos. La idea es que los países de la región vayan estrechando sus lazos de acuerdo a sus similitudes políticas, sociales, económicas, culturales y geográficas. Con este fin, se han creado diversos organismos -su eficacia en la materia queda para otra ocasión-, como la Comunidad Andina de Naciones y el Mercosur.
Pero lo cierto es que, más allá de los esfuerzos políticos en este sentido, parece que el proceso de integración está siendo impulsado por la economía. Para ser más precisos, por el tipo de cambio, que ha permitido que los pueblos de Chile y Argentina se "integren" cada cierto tiempo. Seguramente fueron pocos los chilenos que, hace algunos años, no tuvieron entre sus cálculos viajar a Mendoza -al menos por el día- cuando el peso chileno era sinónimo de finos cueros, buena mesa y mejor beber. Todo a un precio sumamente conveniente.
El asunto es que ahora los argentinos son los que están, tal como lo hicieran en los 80 e inicios de los 90, "integrándose". Así, hemos visto las largas colas en los pasos fronterizos y la "ola transandina" ya se está tomando nuestros balnearios. Según estimaciones del Sernatur, recibiremos a cerca de 300 mil argentinos entre enero y febrero de 2009.
Por eso, que no vayan a faltar las provisiones de asado de tira y de yerba mate. Claro, un pueblo hermano siempre debe ser bienvenido. Sobre todo si trae divisas. ¿O no, che? (PGA)



