Información clasificada
Jan. 28 , 2009
Seguramente, en la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU más de alguien debe tener los nervios crispados. ¿La razón? El recién asumido Presidente, Barack Obama, se salió con la suya y podrá conservar uno de sus objetos más preciados, pese a la prohibición del organismo: su BlackBerry 8700c, de la que -según se afirma- no se despega ni para dormir. Los reparos de la agencia se sustentan en la información clasificada que puede contener el aparato -el Presidente revisa sus e-mails en él- y la vulnerabilidad del equipo ante un ataque informático.
Para muchos, una preocupación exagerada. Para otros, legítima. Sobre todo, si se considera que el manejo de información de alto nivel es un punto sensible. Aunque no siempre quienes están encargados de resguardarla lo hagan con eficiencia.
Bien lo puede decir el joven neocelandés que compró, en una tienda de ofertas en Oklahoma, un dispositivo de segunda mano para escuchar sus archivos MP3. Al conectarlo a su computador para cargarle sus canciones preferidas, se encontró con lo que serían ni más ni menos que archivos secretos del Pentágono del año 2005. Así, tuvo en su poder los números de seguro social y teléfono de soldados norteamericanos, amén de lo que sería la descripción de misiones y equipo militar desplegado en Irak y Afganistán.
Aunque aún falta la confirmación oficial del hallazgo, algunos en el Pentágono deben estar preguntándose si el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, era aficionado a la música. (PGA)




