Felices 200
Feb. 14 , 2009
El jueves se conmemoró el nacimiento de dos grandes figuras históricas, una estadounidense y la otra británica, que hicieron sendas contribuciones en sus respectivas áreas de expertise, la política y la biología. Curiosamente, ambos tenían íntimas dudas sobre el alcance de su principal trabajo: la emancipación de los esclavos negros, en el caso de Abraham Lincoln; la teoría de la evolución, en el de Charles Darwin. Perseveraron, no obstante, y es lo que importa.
Así, Lincoln se embarcó en la Guerra Civil norteamericana para preservar la unidad del país y para ese fin la emancipación de los esclavos del sur era un paso necesario. "Si pudiera salvar la Unión sin liberar a ningún esclavo, lo haría; y si pudiera salvarla liberando a todos los esclavos, lo haría", dijo, para dejar constancia. De hecho, como hombre de su tiempo, la idea de total "igualdad" entre blancos y negros le resultaba difícil de digerir, pero siguió adelante a pesar de ello. Bien hecho.
Darwin, por su parte, también tenía dudas respecto de su obra El origen de las especies, pues su teoría entraba en conflicto con las creencias religiosas de su época (sobre todo las de su esposa, que era muy creyente) y él no deseaba generar una polémica entre ciencia y religión. Muchos creen que por eso, entre otras razones, tardó 20 años en publicarla. Pero al final lo hizo, a pesar de las dudas, y hasta el Vaticano terminó validando sus ideas. Nuevamente, bien hecho.
El progreso rara vez proviene del conformismo, ni en la politica ni en la ciencia. Charles y Abraham, felices 200 años. (MOJ)




