Al natural
Dec. 20 , 2008
Era temprano en la mañana, hacía calor y el agua invitaba a un chapuzón. A esa hora, debe haber pensado la improvisada bañista, incluso cabía esperar que el habitual acoso de los fotógrafos le diera un respiro. Hasta podía tener la esperanza de que la escasa luz desalentaría a los paparazzi más madrugadores.
Pero no; siempre hay una lente espiando los movimientos de los que son famosos, poderosos o ambas cosas. Confiar en la relativa soledad de una playa tropical, si lo que uno busca es privacidad, es pecar de ingenuo. Más cuando, siendo jefe de Estado, la prensa nunca está demasiado lejos (más preocupada de causarle problemas que de informar, debe pensar a veces la Mandataria en cuestión).
Así, la Presidenta Bachelet fue "sorprendida" mientras se bañaba en una playa brasileña, y se desató una polémica en la que nadie explica por qué desde los dos lados de la polémica se usa el mismo argumento: que bañarse en el mar es lo más natural del mundo, incluso si lo hace la Presidenta. Entonces, quienes creen que se le faltó el respeto retratándola sin su permiso no explican qué tiene de malo hacerlo, si la cosa es tan natural; y los que sostienen que el baño fue "noticia", tampoco explican por qué lo fue, siendo la cosa tan natural como dicen.
Entonces, para el recuerdo quedará una discusión entre adultos, en pleno siglo XXI, sobre las fotos de una mujer en traje de baño. Quienes pensaban que algo así estaba "fuera de agenda" en nuestros días se pueden dar por enterados. (MOJ)




