Ideas & Debates

de La Tercera

 

Medicamentos y receta médica

May. 13 , 2009

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Publicado en Ideas & Debates, La Tercera

Recientemente, hemos conocido el listado de 255 medicamentos genéricos que serán exigibles en las farmacias, como parte de una serie de acciones gubernamentales que buscan contribuir a la regulación del mercado farmacéutico. Esto  constituye una buena noticia para la población usuaria.

Chile tiene un mercado farmacéutico, en el ámbito privado, de más de US$ 1.000 millones anuales, con el valor promedio más bajo de Latinoamérica y con una participación de medicamentos genéricos sobre el 40%, superior al resto de los países de la región. Sin embargo, también contamos con un canal de distribución tremendamente concentrado: tres cadenas controlan más del 92% del mercado.

Dichas cadenas no sólo expenden medicamentos, sino que también los producen e importan, es decir, se encuentran integradas verticalmente con sus propios laboratorios. Ello provoca que miles de dependientes, diariamente, recomienden a los pacientes las marcas propias de las cadenas, dándoles información errónea e imponiéndoles un mayor costo. Esas cadenas de farmacias tienen sus propias líneas de genéricos, estableciendo un sesgo en la competencia y sacando del mercado al resto de los laboratorios que producen este tipo de medicamentos.

Esto lleva al resto de los laboratorios a ofrecer incentivos a las cadenas para lograr la venta de sus productos, lo que se traduce en promociones en el mesón de la farmacia que favorecen la automedicación y vulneran la receta médica. Todas prácticas prohibidas por el Código Sanitario.

Cabe recordar que en 1999, el Colegio Médico recurrió a la Fiscalía Nacional Económica denunciando la integración vertical de las cadenas farmacéuticas con sus laboratorios y el pago de incentivos. Sin embargo, nuestra acusación fue desechada y calificada de "queja genérica". Diez años más tarde, los hechos nos han terminado dando la razón.

Las medidas recientemente anunciadas por el Ministerio de Salud, dentro de las que se encuentra la obligatoriedad por parte de las farmacias de contar con una lista específica de medicamentos genéricos, van en la dirección correcta. Sin embargo, son insuficientes si no van acompañadas de un fortalecimiento de la capacidad fiscalizadora.

En primer lugar, se debe exigir el cumplimiento de los roles de los distintos actores que intervienen en la fabricación, distribución, prescripción y dispensación de medicamentos, tal como lo establece el Código Sanitario. Es necesario, entonces, poner fin a la integración vertical entre fabricación y distribución de medicamentos. De ese modo, podremos terminar con el entrecruzamiento de intereses que ha distorsionado gravemente este mercado.

Por otro lado, el Instituto de Salud Pública debería tener un rol orientado, principalmente, al control de calidad de los fármacos en todas sus etapas, a la fiscalización de las farmacias y a establecer sistemas de fármaco-vigilancia efectivos. Asimismo, se debe certificar un número determinado de proveedores extranjeros y que sean la única fuente de productos de importación para nuestro país.

Finalmente, cualquier política de medicamentos debe sustentarse en el respeto irrestricto a la receta médica. Es al interior de la relación médico-paciente donde debe determinarse el tipo de producto más adecuado para un tratamiento. El médico debe actuar con absoluta autonomía al momento de prescribir, privilegiando los intereses del paciente desde un punto de vista sanitario y económico.

Por: Pablo Rodríguez
Presidente del Colegio Médico de Chile



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