"El alto precio de la electricidad", por María Isabel González
Mar. 12 , 2009
De acuerdo a lo establecido en la legislación eléctrica, específicamente en un cambio realizado a través de la denominada Ley Corta II, en 2005, los precios de nudo, hasta ahora fijados por la autoridad cada seis meses, surgirán, a partir del año 2010, de ofertas presentadas por las empresas generadoras de electricidad a las empresas distribuidoras en licitaciones abiertas que estas últimas convocan.
A decir verdad, esta modificación legal fue el detonante de una avalancha de proyectos de generación de distinto tipo, lo que fue trascendente para asegurar el abastecimiento futuro. Sin embargo, los precios ofertados por las empresas generadoras han sido significativamente altos. Así, en la última licitación, cuyos resultados fueron conocidos recientemente, en la cual se adjudicaron los consumos de tres empresas distribuidoras, el precio promedio ofertado por las generadoras fue de 104 dólares por megawatt/hora. El precio vigente hoy es de US$ 99 por MW/h, a lo que debe sumarse 19 dólares correspondiente al subsidio cruzado hacia los clientes de distribuidoras sin contratos y que seguirá vigente el año 2010.
Se entendía el valor vigente como excepcionalmente alto, debido a que una buena parte de la energía que consumimos está siendo generada con petróleo diésel. Se asumía también que, con la entrada en operación de nuevos proyectos, particularmente las centrales a carbón que reemplazarán la generación con diésel, estos precios bajarían sustancialmente. Si bien es cierto que los precios de las dos licitaciones anteriores fueron más bajos en cuanto al valor fijo, el mecanismo de reajuste ha significado que el precio promedio total de las tres licitaciones alcance hoy a los 88 dólares por megawatt/hora, al menos más razonable que el promedio de esta última licitación, sin embargo más alto que lo esperable, teniendo en cuenta el costo de desarrollo de las alternativas de generación disponibles en el sistema.
Más allá de la discusión de sí los precios bajarán el 2010, cabe preguntarse qué medidas pueden tomarse para evitar que los, objetivamente, altos precios futuros, puedan llegar a poner en riesgo la competitividad de la pequeña y mediana industria, sujeta a precios regulados. Y, en este sentido, la eficiencia energética es una excelente alternativa. Cuando hablamos de eficiencia energética nos referimos a todos los ámbitos de la eficiencia: mejores contratos de suministro eléctrico, escoger las opciones tarifarias más convenientes dependiendo del tipo de consumo, utilizar la tecnología disponible para control de procesos productivos orientados a la disminución de la intensidad energética y por qué no, también incursionar en la generación local como medio para abastecer sus propios consumos, como en los países desarrollados.
Ya que tendremos precios de la electricidad equivalentes a los de economías desarrolladas, por qué no propender a realizar los cambios normativos y técnicos que faciliten que los consumidores podamos contar también con mecanismos que nos permitan participar activamente en el mercado eléctrico, incluso llegando a vender energía a la red, generada -por ejemplo- con energía solar o molinos eólicos instalados en nuestras viviendas.
En este ámbito, Corfo ha actuado visionariamente y ha impulsado programas destinados, por un lado, a promover la eficiencia energética en la pequeña y mediana industria a través de subsidios directos para diagnósticos energéticos y, por otro, a cofinanciar estudios de preinversión en energías renovables.
María Isabel González
Gerenta general Energética S.A., ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía



