La necesidad de impulsar la donación de órganos
Feb. 05 , 2009
Cada cierto tiempo, la opinión pública se conmueve con el caso de una persona cuya vida depende de un trasplante de órgano que, por distintas razones, tarda en llegar o, peor aun, nunca llega. Hoy ocurre con un niño de 11 años que espera un nuevo corazón, uno de los cerca de 1.200 pacientes a la espera de donantes, según cifras de la Corporación del Trasplante. La sombría estadística que grafica el costo humano de esta realidad es que entre un 25% y un 30% de quienes esperan un órgano fallecen sin recibirlo en un plazo de seis meses.
Lo cierto es que pese al debate que suscita el tema cada vez que se hace público un caso como el citado, el país aún no cuenta con una política pública moderna que sistematice y gestione temas clave, como la detección temprana de potenciales donantes, la obtención de los órganos y su asignación. En suma, una organización de alcance nacional, con competencias, recursos y atribuciones para asegurar una cadena eficiente que conecte (y al mismo tiempo promueva) la disponibilidad de órganos con los requerimientos de los posibles receptores.
La experiencia comparada demuestra la efectividad que puede alcanzar una institucionalidad -pública o privada- que se dedique a esta materia. Si bien el déficit de donantes es el problema que se suele señalar como el más grave, este es un fenómeno común en todos los países, incluso aquellos -como España- en donde cada persona nace siendo donante y sólo la oposición expresa del individuo o su familia puede impedir que se extraigan sus órganos tras su muerte (esto último también es la regla general en todas partes). Siempre son más los pacientes necesitados que los donantes disponibles.
Así, los expertos sostienen que lo esencial es contar con una red de procuramiento y distribución de los órganos que funcione en estrecha coordinación con los hospitales, pero sin depender ni distraer recursos de su operatividad interna (como horas en pabellón, capacidad de diagnóstico, transporte, personal, comunicaciones, etc.) y actuando en forma autónoma. Ello requiere el involucramiento o al menos, la directa fiscalización de la autoridad. En Chile, la actual Corporación del Trasplante -que podría ser el núcleo de un organismo como el que se plantea- es una organización sin más margen de acción que el que voluntariamente le conceden los hospitales con los que trabaja.
Que cerca de un 30% de los donantes se pierda por razones administrativas -como falta de camas, equipos o recursos humanos- ilustra la necesidad de que existan protocolos que faciliten la operatividad de los trasplantes.
Esto no significa minimizar la gravedad del escaso número de donantes en Chile, donde la tasa es de unos 10 por cada millón de habitantes, más baja que en países como EEUU (23), Uruguay (25) o España (33). De hecho, en 2008, los donantes fueron 116, menos que los 134 de 2007, a su vez cifra inferior a los 152 de 2006, lo que bien pudiera estar apuntando a una tendencia al declive. Eso, a pesar de que la oposición de las familias a donar los órganos de sus parientes fallecidos -que también es mayor en Chile que en los países mencionados- bajó ocho puntos el año pasado, a 33%, bajo su promedio histórico.
Promover lo que algunos llaman una "cultura de la donación", entonces, sigue siendo clave, incluyendo campañas de concientización e información, idealmente desde temprana edad, o también estudiar la posibilidad de incentivos a la donación. Parece interesante que el Ministerio de Salud creara hace poco una Comisión Nacional de Trasplante de Organos que buscará reactivar un proyecto de ley que está en el Senado desde 2006, aunque el contenido de esta iniciativa legal amerita ser discutido en detalle en torno a todas sus implicancias.
Si la preocupación de la opinión pública y de la autoridad por este tema se ajusta al patrón episódico de la aparición de casos dramáticos en la prensa, el precio será perder vidas que pudieron haberse salvado.





Tengo entendido que existe hace años un proyecto de dador universal, pues porque no se le da urgencia ?
1.- porque es un muy buen proyecto
2.- y porque es de la derecha
mientras tanto continua muriendo gente, los politicos pueden prestar su ayuda, pero no lo hacen, en realidad no les importa.(es una verguenza)
Posted by Marcelo on February 05, 2009 at 01:25 PM CLST #
Posted by José Morales on February 05, 2009 at 08:04 PM CLST #