Estado y recursos para la educación superior
Feb. 10 , 2009
Las universidades de Chile y de Santiago, a nombre de los planteles estatales del Consejo de Rectores, solicitaron al gobierno, hace unas semanas, que el Estado propicie un "nuevo trato" con ellas. El objetivo es promover una "igualdad de trato para competir" con las instituciones privadas. Para ello, pretenden recibir un aporte permanente equivalente al 50% de su presupuesto para fortalecerse y "asegurar la calidad de su docencia e investigación".
Pese a que la iniciativa fue rápidamente desechada por la titular de Educación sobre la base de que una medida de esa naturaleza obligaría a introducir cambios tributarios, sus gestores señalaron que insistirán con la propuesta en el futuro. Las universidades privadas, por su parte, calificaron al "nuevo trato" como una idea discriminatoria.
La solicitud de las instituciones estatales se produce en un contexto donde la preeminencia de éstas frente a las privadas se ha acortado o, incluso, en algunos casos se ha invertido. La antigua idea de que los planteles privados postergan criterios de excelencia académica por económicos ha ido perdiendo validez y hoy el escenario es más diverso y menos predecible.
Las universidades privadas hoy educan a más del 50% de los alumnos de educación superior y varias de ellas cuentan con índices de calidad superiores al promedio de las tradicionales, atrayendo no sólo a buenos puntajes de la PSU, sino también a prestigiosos académicos y directivos.
Respecto de la investigación, si bien algunas tradicionales llevan la delantera, numerosas privadas han hecho importantes avances, lo que queda demostrado en la asignación de recursos públicos a través de concursos.
Este nuevo escenario ofrece al país un sistema universitario más diverso, complejo y profundo, que entrega mayores posibilidades de elección a los estudiantes y se caracteriza por una fuerte competencia. Para que ésta se dé en las mejores condiciones, es importante evitar discriminaciones impulsadas desde el Fisco, y la propuesta del "nuevo trato" para los planteles estatales apunta justamente en la dirección contraria.
Más conveniente que entregar un subsidio a la oferta, como piden las universidades estatales, sería profundizar la canalización de recursos como subsidio a la demanda. Así, es el propio estudiante el que "lleva consigo" los recursos al plantel que finalmente escoge. Ello estimula la competencia por captar alumnos y fuerza a todas las instituciones de educación superior a hacer los cambios y esfuerzos necesarios -incentivo a la investigación, creación o reorientación de carreras, mejora de procesos de gestión, infraestructura y perfeccionamiento docente- de los que, en definitiva, depende la calidad de la educación superior. Este criterio ya existe en el sistema a través del Aporte Fiscal Indirecto, que se entrega a los planteles que captan a los mejores puntajes de la PSU, pero representa un aporte menor respecto del total que otorga el Fisco al sector.
Como enfoque básico, debe preferirse una identificación clara de aquello que el Estado quiere promover en la educación superior. Por ejemplo, el desarrollo de algunas carreras que no resultan rentables para las universidades, pero sí son socialmente útiles o la investigación de temas que, teniendo un valor social, no se dan en forma espontánea. Con estos criterios definidos, se deben asignar los recursos para su desarrollo en forma abierta, transparente y no discriminatoria.
Uno de los beneficios de actuar garantizando igualdad de oportunidades a todos los oferentes potenciales es que obliga al demandante, en este caso el Estado, a explicitar sus planes y proyectos y a hacerlos conocidos ante la comunidad. A esto se suma la expectativa de lograr el bien deseado en mejores condiciones de calidad y a un menor costo en recursos.
Para el mejor desarrollo de la educación superior, el Estado puede incentivar proyectos con criterios precisamente definidos y las universidades estatales deben acomodarse a un escenario donde los planteles privados representan una competencia seria.




