Editorial

de La Tercera

 

El histórico cambio de mando en la Casa Blanca

Jan. 20 , 2009

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El simbolismo de que una persona de raza negra llegase a la Presidencia de Estados Unidos, un hito cuyo carácter histórico ha sido comentado durante meses, finalmente toma cuerpo hoy con la asunción de Barack Obama como 44° mandatario de ese país. Pese a lo mucho que se ha escrito sobre el tema, sería un error subestimar por ello el significado de este traspaso de mando en Washington, pues su impacto reverbera, incluso, más allá de las fronteras estadounidenses.

Recordando la promesa de los padres fundadores de esa nación en cuanto a que "todos los hombres" deben tener garantizado el derecho inalienable a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, Martin Luther King reclamó en 1963, hablando a los pies de la estatua de Abraham Lincoln, que "Norteamérica le ha dado a los negros un cheque incobrable, un cheque marcado 'fondos insuficientes'; pero nos negamos a creer que el Banco de la Justicia está en bancarrota".

El nuevo Presidente, quien evitó estudiadamente durante su campaña usar la carta racial como arma política, ha expresado no obstante que su llegada a la Casa Blanca significa en buena medida que ese "cheque" ha sido finalmente hecho efectivo,. Y en lo que ello representa en términos de la capacidad de un pueblo para reinventarse a partir de traumas e injusticias, puede constituir un hecho esperanzador para todo el mundo.

Esto explica una cuota muy importante de las elevadas expectativas generadas sobre la administración Obama, aunque también inciden en ello su juventud, carisma y, en el contexto de su manejo de la crisis económica mundial durante la transición, una imagen de capacidad ejecutiva. La cuestionada gestión de su antecesor, por cierto, también abona las ansias de cambio y renovación política que millones de personas esperan del nuevo Presidente norteamericano.
Con respecto a la comunidad internacional, sin embargo, esas esperanzas de cambio deben temperarse con dosis adecuadas de realismo, porque suponer que la política de EE.UU. va a hacer un giro radical es invitar a la frustración. Sí es posible, con todo, esperar una actitud del nuevo gobierno alejada de la desconfianza con que el gobierno Bush abordó las relaciones internacionales y el rol de EEUU en ellas.

Dicha visión, que a menudo combinaba el recelo con la poca consideración en el trato hacia otras naciones -incluso aliadas-, causó daño no sólo a la imagen de EE.UU. -lo que en sí mismo tiene implicancias geopolíticas-, sino a su capacidad de ejercer liderazgo en un contexto en que sigue siendo la principal potencia política,  económica y militar del planeta. Otras decisiones -como crear cárceles clandestinas o ser tolerantes con el uso de la tortura- menoscabaron su prestigio . y, a la larga, le restaron influencia en el concierto mundial.

El Presidente Obama parece dispuesto a entenderse en forma no confrontacional con otros actores del tablero global y a privilegiar, en lo posible, una actitud dialogante con países como Cuba, Irán o Venezuela, cuyas agendas a menudo chocan con los intereses no sólo de EE.UU., sino de sus respectivos vecinos y la comunidad internacional. El nuevo mandatario, en ese sentido, no parece abordar el mundo desde la perspectiva de la desconfianza y el recelo, sino dispuesto a buscar oportunidades y a evaluar nuevas vías de solución a distintos problemas.

Aun así, es preciso entender que una potencia como EE.UU. tiene intereses que limitan los márgenes de acción de cualquier gobernante, más allá de su disposición y, a veces, de sus deseos. El nuevo Presidente ha sido elegido para promover y preservar esos intereses, por lo que no cabe esperar abruptos golpes de timón, incluso -tal vez sobre todo- en temas sensibles como las guerras en Irak y Afganistán. Ello puede defraudar las esperanzas de quienes sueñan con un "nuevo EE.UU.", pero si ése es el precio de conducir correctamente la nave del Estado, el Presidente Obama se verá en la obligación de pagarlo.



Comments:

¿Que cambio histórico?, se refieren a la piel del Sr. Obama, a ese cambio, a ese nivel estamos. Muy entretenidos los discursos del Sr. Obama, ocupa palabras nuevas, exactas, tiene gestos en su oratoria, o muecas, que lo ayudan a ser creíble de parte de gente crédula, de inteligencia tosca, entendió como captar a la gente a través de la palabra, emociona a muchos. Pero sus ideas, sus propuestas son lo mismo de siempre. Fue su partido el culpable de la crisis económica actual, un grupo siniestro

Posted by Fernando on January 20, 2009 at 07:13 PM CLST #

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